Buenos Aires, 22/10/2017, edición Nº 1803

Miramar, el clásico que nunca falla

Es un destino tranquilo y familiar. El balneario ofrece una amplia gama de actividades.

(PBA) Miramar, un tradicional destino familiar de la costa atlántica bonaerense, 45 km al sur de Mar del Plata, promete un verano con un amplio abanico de actividades en contacto con la naturaleza, aventuras y una atractiva oferta gastronómica para todos los gustos, que este año suma el nuevo circuito “Saboreá Miramar”.

Varias leyendas rodean al famoso bosque de Miramar, a unos cinco kilómetros del centro de la ciudad. Para muchos es un centro energético con un aura esotérico; para otros, un sitio con un ambiente especial, con poco sol y casi sin pájaros; para la mayoría, simplemente un enigma. En cualquier caso, sin dudas se trata de un bosque muy particular, con su hilera de altos pinos que conviven con coníferas en paralelo a la costa, creando un paisaje muy singular.

A él sólo se puede acceder a pie o a caballo, y la poca luz que ingresa a sus entrañas aún en días de pleno sol, junto con el profundo silencio que se percibe en su interior, son aspectos que fomentan su fama y su leyenda. Sus características no se repiten en el resto de la costa argentina, y no es extraño escuchar historias sobre experiencias de difícil explicación, o encontrar gente descalza abrazada a los árboles, intentando captar parte de esa energía tan especial.

Pero es a pocos metros de este bosque donde está el principal argumento que esgrime la ciudad cada verano: las playas, esas amplias playas miramarenses que tienen tanto sectores muy tranquilos, ideales para disfrutar en familia, como también sus centros de movida y sus polos de surf, para los cada vez más adeptos a este deporte.

Porque el surf es cada vez menos un deporte de elite, y muchos se animan a dar sus primeros pasos aprovechando unas vacaciones en la costa. En Miramar hay diez escuelas para convertirse en surfer a lo largo de playa, así que no hay excusas para no aprender, e incluso especializarse.

Sobre todo este año, cuando la ciudad festeja 50 años con el surf, deporte que llegó a la Argentina en 1963 y dos años más tarde ya se iniciaba en Miramar. El gran pionero local fue José Zurga, quien de manera autodidacta y junto a algunos amigos comenzó a investigar este universo para incursionar en este deporte durante las décadas de 1960 y 70. Al tiempo abrió el primer centro de surf del lugar, para más adelante comenzar a organizar campeonatos. Miramar cuenta con campeones nacionales, reconocidos resultados a nivel mundial y un semillero en pleno crecimiento. FB

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