Miles de chicas coparon el Dot Baires Shopping por un casting

Jóvenes de entre 13 y 23 años invadieron el shopping donde la marca 47 Street está buscando la nueva cara para la promoción de sus prendas

(CABA) El shopping Dot recibió a 4.500 adolescentes haciendo una fila que sube por un piso, y por el que sigue, y por el otro. Con medias bucaneras, maquillaje impecable y dispuestas a esperar durante horas desde la altura de sus plataformas. Las acompañan sus madres, autodenominadas “madres perchero”. Las más chicas tenían 13 años, las más grandes 23, y no están haciendo esta fila porque quieren ser modelos al estilo de las “lolitas” de los ’90. Estas chicas se identifican con una marca, siguen a sus creadores en las redes sociales como si fueran estrellas pop y todo lo que desean, incluso hasta el absurdo, es convertirse en las caras de esa marca.

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Por quinto año consecutivo, la marca de ropa adolescente 47 Street salió a la cacería de una cara no famosa. Viajaron por el país y convocaron a 25.000 chicas, pero generaron algo distinto a lo que generaba Pancho Dotto. Ahora, cuando las adolescentes ven llegar a Mich Kogan –24 años, hija de los dueños de la empresa y diseñadora de las nuevas colecciones-, lloran -literalmente-, la tocan, le piden –le ruegan- una selfie. Cuando ven pasar a Kevin Kogan, el otro hijo de los dueños y organizador de esta búsqueda, lo abrazan, lo besan, selfie, Instagram, grito de emoción. Ellos no salen en la tele ni son famosos: los conocen porque los siguen -y los persiguen- en las redes. Mich tiene casi 100.000 seguidores en Instagram y es considerada una “it” girl: las chicas de la moda que tienen “eso” que las hacen diferentes.

Sentir identificación con una marca no tiene límites: hay chicas que gastaron 10 mil pesos para vestirse en esta marca aun sabiendo que el premio a la mejor vestida era de 5 mil. Las acompañaron sus madres, sus tíos, sus padres. Algunos estaban más nerviosos que ellas: les retocaban el maquillaje, les llevaban la valias, etc..

En la fila había chicas que actuaron en “Esperanza mía”, (dicen que) está la hija de Coppola, y que hay chicas “de otro palo”. La semana pasada se presentaron la hija de un político (que llegó con chofer y custodio, según contaron los organizadores), una chica de Corrientes que tardó 36 horas en llegar por las rutas inundadas, y una nena trans.

La batalla final se dará en las redes: cada una debe conseguir ser la más votada, mover a todos sus contactos, conocidos y desconocidos, para que les den un voto por día. Sobrevivirán las 100 más votadas, luego la empresa elegirá a 10. Esas 10 pasarán una noche en el Hotel Intercontinental, aprenderán a desfilar, a maquillarse, conversarán con Iván de Pineda. Después, sí: una será la elegida, el resto seguirá viendo la vida pasar desde el otro lado de la vidriera. NT