Buenos Aires, 22/11/2017, edición Nº 1834

El Mercado San Telmo abrirá por primera vez en la Noche de los Museos

El espacio, que estará abierto hasta las 2 am, sumará shows de tango, flamenco y visita guiada.

(CABA) Hacia 1897 se autorizó por ley la construcción de los primeros mercados barriales, así fue como en Buenos Aires prosperaron algunos que luego fueron populares en su tiempo, sea por el volumen de su actividad comercial (el Abasto y el Progreso, por ejemplo) o por el atractivo de los edificios, entonces diseñados por profesionales aprendidos en escuelas de Europa. En el área del Casco Histórico precisamente existieron el Argentino (demolido en 1979, hoy Paseo La Plaza) y el por todos conocido Mercado San Telmo, proyectado en ese mismo año por el arquitecto Juan Buschiazzo, autor también de los Mercados Güemes y Nuevo Modelo, entre otras obras.

Desde su origen el espacio ocupa un cuarto de la manzana, mantiene la entrada principal con arco y escaleras en la esquina de Carlos Calvo, además de tres accesos por las calles laterales, Defensa, Bolívar y Estados Unidos. Sin dudas el valor arquitectónico reside en la gran nave realizada a partir de una estructura metálica de hierro y vidrio, con ornatos y detalles de herrería que pocos edificios de su tipo conservan. En su interior hay galerías y un mini laberinto de pasajes conectados a un punto central, hoy ocupado por un moderno café al paso. Originalmente la actividad se concentró en la venta de verduras y carnes, más tarde en el siglo XX llegaron los objetos usados y las antigüedades, hasta que en el último año el revival de la comida callejera le dio una nueva oportunidad a este icono del barrio, ahora devenido en patio de comidas, mercado de productos y tiendas vintage. Nunca antes había sido tan apreciado por la gente joven local interesada en la gastronomía y el patrimonio. Tiene wi fi, calefacción en algunos rincones, música y solo falta que sea “petfriendly” (para alcanzar la perfección).

Entre los puestos de siempre (los mejores pollos, quesos y frutas se consiguen ahí) florece la oferta de cocina francesa, suiza, vietnamita, árabe, porteña y española, y hasta abrieron una vinería, cafeterías y hamburgueserías. “A lo largo del año los cambios fueron notables, para unos es algo maravilloso, para otros no tanto, pero si bien la afluencia de público cada domingo es la misma, ahora se queda más tiempo disfrutando de un café o un rico almuerzo” destaca Beatriz Dublischar, que desde hace 11 años atiende un local de bijouterie y piezas de mercederia antigua.

El Mercado San Telmo, que está en manos privadas, fue declarado Monumento Histórico Nacional en el año 2000, por lo que cuenta con protección estructural. La novedad es que este sábado en el marco de la Noche de Los Museos, el espacio con todos sus locales permanecerá abierto por primera vez hasta las 2 de la mañana, a lo que se sumarán shows de tango, flamenco y visita guiada (a las 21.50, partiendo del pasillo de calle Defensa). Entre los puntos más interesantes del recorrido patrimonial destacan sin dudas las carnicerías, con sus ganchos para colgar reces, las viejas picadoras de carne, las luminarias de latón protegidas con red para evitar insectos y también las placas de mármol originales que revestían los puestos, pero sobre todo importan sus anfitriones. Los hermanos Arribas, por ejemplo, ocupan el local 54 desde 1970, y diez años antes siendo apenas unos veinteañeros, los hermanos José y Pascual Savarese llegaron al local 53/60 que entonces les consiguió su madre.

En el acceso de Carlos Calvo se conservan las carpinterías del ex restaurante La Coruña ahora devenido en restó vietnamita al paso, quizá de los mejores de la ciudad. Entre las tentaciones gastronómicas el sábado la panadería francesa Merci ofrecerá “pan en vivo”, es decir habrá cocción a la noche para que los visitantes pueden degustar pan y viennoserie frescas; imperdible la carta de cafés en Coffee Town, los mariscos de la flamante pescadería San Antonio, las tapas españolas y las raclettes de Je Suis Raclette, de postre, brie recién cortado en la quesería con higos o arándanos de las verdulerías vecinas. La ropa vintage, los bazares y puestos de curiosidades quedaron sobre el pasaje Estados Unidos, y hay una deliciosa tienda de papeles artesanales frente a la cafetería.

En paralelo a la Noche de los Museos durante la tarde del sábado habrá una feria de gastronomía en el tramo de Carlos Calvo y Defensa, también exposición de autos antiguos y muestra de artes visuales y cine en el Pasaje Giuffra organizado por la Asociación de Comerciantes del Casco Histórico. NR

Fuente consultada: La Nación

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