Buenos Aires, 23/10/2017, edición Nº 1804

Médicos del Garrahan premiados por la Sociedad Argentina de Cardiología

El equipo del Hospital fue distinguido por su estudio sobre las secuelas en la sobrevida de los pacientes jóvenes y adultos con cardiopatías congénitas.

(CABA) En la Argentina cada año nacen unos 6000 bebés con problemas cardíacos que, debido a la fragilidad de sus pulmones y conductos respiratorios, corren mayores riesgos de sufrir otras complicaciones como bronquiolitis o neumonía. La cardiopatía congénita (CPC) es una de las principales causas de muerte en menores de un año, por lo que el 70% de los que la padecen requieren una cirugía en su primer año de vida. Muchos de ellos son operados por el equipo médico de Cardiología del Hospital Garrahan, referente nacional en la atención de cardiopatías congénitas, que acaba de ser distinguido por la Sociedad Argentina de Cardiología por su estudio sobre las secuelas en la sobrevida de los pacientes jóvenes y adultos con esa enfermedad.

El equipo encabezado por el doctor Horacio Capelli recibió el Premio Dr. Mauricio Rosenbaum al mejor trabajo publicado en el año 2014 en la Revista Argentina de Cardiología por su estudio “Bypass total del ventrículo pulmonar: complicaciones y sobrevida en el seguimiento alejado“. La investigación consistió en reportar el impacto en los pacientes adolescentes y adultos que fueron intervenidos quirúrgicamente con una técnica conocida como Fontan-Kreutzer. La importancia reside también en el hecho de que se estima que en el futuro la población de adolescentes y adultos con cardiopatías congénitas superará a la pediátrica en el país.

“El premio es por un trabajo con 170 chicos que nacieron con un ventrículo único (no dos como la población con corazón sano) y debieron ser sometidos a dos o tres cirugías que consisten en hacer un by pass de la válvula que bombea el tronco pulmonar. Es paliativa, no es correctora, pero es la mejor opción. Ocurre que siempre hubo incertidumbre en cuanto a la durabilidad y el estado de la calidad de vida de estos sobrevivientes cuando sean grandes”, puntualiza Capelli.

Desde 1998, el Garrahan cuenta con el primer Consultorio de Seguimiento de Cardiopatías Congénitas del Adolescente y el Adulto en un hospital público pediátrico. Sucede que, como explica Capelli, “en los nosocomios de adultos no tienen recursos humanos ni técnicos para tratarlos”. Entonces se hace el seguimiento desde el hospital pediátrico y, cuando hay que reoperar a un paciente, por ejemplo, a los 20 años de edad, prefieren que esa intervención vuelva a realizarse en el Garrahan.

cardiopatia

Esta modalidad es una tendencia que se repite en muchos países del mundo. “Aunque los pacientes ya sean adultos, son los cardiólogos infantiles los que entienden de estas patologías, así como el cardiólogo de adultos está más entrenado en enfermedad coronaria”, explica el especialista a Tiempo.

Desde 2010, el Hospital Nacional de Pediatría Juan P. Garrahan ha operado a 2361 chicos y aumentado la detección y tratamiento de las cardiopatías en un 20 por ciento. Los niños con CPC pasan entonces a conformar una población que requerirá seguimiento de por vida y que muchas veces deberá ser intervenida incluso después de los 18 años.

Se trata de una población nueva en el mundo, ya que la supervivencia a estas enfermedades complejas también lo es. “Nosotros advertíamos que a ellos no se los podía atender. Entonces creamos el consultorio para seguir haciéndonos cargo. Es una comunidad desprotegida a la que no podemos soltarle la mano. En algún momento deberíamos crear un centro terciario”, reflexiona Capelli sobre el notorio aumento de pacientes año tras año.

“La investigacion demuestra que el 70% tienen que seguir controlados porque pueden tener efectos adversos. Una arritmia, por ejemplo. Los resultados a largo plazo demuestran que los pacientes bien detectados son los que fueron mejores candidatos cuando se operaron otras veces. Se trata de una cuidadosa selección del candidato, corregir las cosas previas y operarlos en el momento justo (a los tres años aproximadamente), sin ninguna otra alteracion”, concluye.

Simulación
El Garrahan ya forma parte de la red internacional de centros de simulación de excelencia del Hospital de Niños de Boston. La simulación permite aprender y entrenar las habilidades y competencias requeridas para la actividad.

28,3 por ciento de los sobrevivientes adolescentes y adultos con cardiopatías congénitas están libres de efectos adversos. El resto vuelve a necesitar otra operación.

Hospital-Garrahan

Fuente: Tiempo Argentino

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