Buenos Aires, 23/03/2017

Media maratón en la Ciudad y una carrera contra el frío

Con sólo 5 grados, se largó a las 7.30. Hubo 22.857 inscriptos, con los que se logró un récord. La prueba incorpora participantes en cada edición. En 2011, hace sólo 5 años, tuvo 13.500, casi 10 mil menos que ayer.

 

(CABA) Ni el frío pudo con la fiesta. La energía y las ganas de los corredores, la música y la pasión por correr vencieron a los 5 grados (algo menos de sensación térmica) de las 7.30 de ayer, cuando la cuenta regresiva llegó a cero y se largó, en Figueroa Alcorta al 7000, una nueva edición del Medio Maratón de la Ciudad. La cifra oficial de 22.875 inscriptos, refleja algo más que un récord que supera cada año. Es indicio de que cada doce meses son cientos, tal vez miles, los corredores que se animan a enfrentar los 21.097 metros por primera vez, o los que viven una experiencia inédita en esta prueba, la más numerosa de Sudamérica.

Ayer fue la primera vez que Diego Elizondo, de San Juan, ganó en suelo porteño esta carrera. Empleó 1h04m39s para completar el recorrido. Cerca, en un final apretado, como toda la carrera, terminaron otros dos argentinos: Gustavo Frencia (1h04m41s) y Matías Roth 1h04m42s. Para Florencia Borelli, de Mar del Plata, también fue su primera vez en estos 21K porteños. Terminó en 1h14m19s, seguida por su compatriota Mariela Ortiz (1h17m39s) y la chilena Karen Torrealba 1h18m33s.

Durante el recorrido, que pasó por lugares emblemáticos de la Ciudad, como el Obelisco, el Teatro Colón, la Avenida Corrientes la Plaza de Mayo, los bosques de Palermo y la autopista Illia, entre otros, hubo 1.200 voluntarios para asistir a los corredores en los 11 puntos de hidratación y alimentación.

La prueba, además, entregó la copa “20 años Olé”, ya que el diario deportivo, que celebra sus dos décadas, fue uno de los principales sponsors, al igual que Clarín, Axion Energy y Adidas. “El running es más que una actividad deportiva, ya que también mejora la salud y se ha convertido en un gran aporte a la cultura social”, dijo al finalizar la prueba Mario Petrucci, presidente de la Asociación Civil de Carreras y Maratones Ñandú, que organizó la competencia.

Ante el avance del fenómeno del running en parques y plazas de la Ciudad, empujado por el interés en los hábitos saludables, cada año se suman nuevos corredores que consideran que las distancias más cortas, como los 10 o 15 kilómetros, les quedan chicas. Evidencia de esto es que, en 2011, los inscriptos para la prueba fueron 13.500, casi 10.000 menos que los que estaban aptos para comenzar a correr ayer.

El frío no logró acobardar a los novatos ni a los que ya tienen varias de estas pruebas encima. Y en el área en la que se ubican los gazebos de los grupos de corredores, en la que cada vez quedan menos lugares vacíos, se acumulaban historias que mezclaban la ansiedad de la previa con la felicidad y la emoción del final.

“Sentí una gran felicidad. Es impresionante la energía de la gente, como se siente y como te empuja. Realmente pude disfrutar”, contó Sebastián Salvati, que entrena con el grupo La Deportista. Fue su primera vez en la prueba. La emoción se adueñó de él en el kilómetro 20 y lo acompañó hasta después de cruzar la meta. Cerca estaba Valeria Padovani, con varias carreras como experiencia, aunque en esta había algo especial. “Fue como mi primera carrera. No pude parar de llorar desde el kilómetro 1”, contó, y agregó que hace unos meses, cuando le diagnosticaron que tenía una hernia de disco, le dijeron que no iba a poder correr más.

“Pude disfrutar, aunque salí muy atrás y recién pasé por debajo del arco a los 9 minutos”, relató Hernán Cueto. Un rato después cruzó la meta su mujer Solange Francois, que también se estrenó en la distancia. “Nunca en mi vida pensé que iba a hacer esto”, se entusiasmó al finalizar. El sol había vencido al pronóstico de lluvia. El frío aún se sentía, pero la energía de miles de corredores pudo más.

Pensó en dejar de correr y ayer ganó en Buenos Aires “Es la primera vez que gano esta carrera, es una experiencia muy grande. Fue muy emocionante, porque se largó fuerte y se terminó fuerte. Estoy emocionado porque, aunque estuve muy cerca, no pude lograr la marca para los Juegos Olímpicos. Fue un golpe anímico y hasta pensé en no correr más en mayo. Decidí entrenar otra vez hace un mes y medio y acá estoy”. El relato de Diego Elizondo conmueve. El sanjuanino venció en un final más que ajustado.

Un triunfo que la hace soñar con animarse al maratón La marplatense ganó por primera vez el medio maratón de la Ciudad, aunque viene de un triunfo, en junio, en la competencia que Nike organizó sólo para mujeres. “Quiero seguir corriendo en pista, correr un maratón y seguir bajando los tiempos”, se entusiasmó ayer luego de cruzar la meta. A Florencia la entrena Leonardo Malgor, el mismo que guía al maratonista olímpico Mariano Mastromarino, que ayer estuvo alentando y confirmó que va a correr en Nueva York.

El desafío de vencer la ansiedad ante el debut en la distancia Actriz y modelo, Delfina Chaves llegó al medio maratón tras haber corrido 15 kilómetros en agosto. Parte del programa Boostgirls, organiza Adidas para promover los hábitos saludables. “La idea es estrenar experiencias nuevas, y la carrera fue un aprendizaje más. El entrenamiento mental que te da el running sirve para muchas cosas más”, contó, y agregó: “Estaba más nerviosa por la cabeza que por el cuerpo, porque venía entrenando. Y sobre todas las cosas, pude disfrutar”.

S.C.

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