Buenos Aires, 18/11/2017, edición Nº 1830

Más de 22 mil argentinos mueren por abuso de medicamentos

La automedicación se ha transformado en uno de los principales males de la sociedad Argentina. (CABA) El abuso en el consumo de medicamentos, especialmente de venta libre, provoca alrededor de 22 mil muertes por año en Argentina, a un promedio de una víctima cada 23 minutos, según las estimaciones de los colegios profesionales. Además la automedicación es la segunda fuente de intoxicación después de las bebidas alcohólicas y mayor, incluso,...

La automedicación se ha transformado en uno de los principales males de la sociedad Argentina.

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(CABA) El abuso en el consumo de medicamentos, especialmente de venta libre, provoca alrededor de 22 mil muertes por año en Argentina, a un promedio de una víctima cada 23 minutos, según las estimaciones de los colegios profesionales. Además la automedicación es la segunda fuente de intoxicación después de las bebidas alcohólicas y mayor, incluso, que la cocaína.

El número de fallecimientos tiene un correlato con las estadísticas del mercado argentino, pues se expendieron 180.000.000 millones de medicamentos de venta libre entre febrero 2012 e igual mes de este año. Las cifras de venta, indican que los argentinos consumieron en el período apuntado un promedio de 500.000 ENVASES DE MEDICAMENTOS de venta libre por día.

Argentina es uno de los países con mayor consumo de medicamentos por habitante con un promedio de más de 16 unidades anuales, cifra que solo es superada por Francia y España.

Pese a las campañas de los colegios y entidades profesionales –farmacéuticos, médicos y visitadores médicos – un reciente informe del Sindicato Argentino de Farmacéuticos y Bioquímicos estimó que el consumo abusivo o incorrecto de los medicamentos genera más de 22 mil fallecimientos por año y que las “internaciones relacionadas con los medicamentos originan un promedio de 60 decesos por día”.

Los autores del estudio definieron estas muertes como “una tragedia silenciosa” originada “en el mal uso de los medicamentos” y explicaron que su relevamiento estadístico incluyó 6.800 centros de salud públicos y privados de todo el país y se basó en el cruce de datos de partidas de defunción, internaciones e históricas clínicas.

El estudio calculó que 20.000 personas fallecieron en 2010 por causas vinculadas al mal uso, abuso o efectos adversos de los medicamentos y otras 21.800 fallecieron en Argentina durante 2011.

El consumo descontrolado de paracetamol, aspirinas, ibuprofeno y el viagra, entre otras sustancias farmacológicas, que se ha convertido en la “epidemia silenciosa”, tiene su costo para la salud pública, pues la mayoría de los intoxicados por medicamentos acude a los servicios de urgencia de los hospitales públicos financiados por los Estados nacional, provinciales o municipalidades.

La Fundación Conamed calculó que por cada peso gastado en medicamentos, se destinan otros diez para neutralizar efectos colaterales posteriores, a causa de una medicación errónea o el consumo excesivo.

En Argentina se expendieron 180.000.000 millones de medicamentos de venta libre entre febrero 2012 e igual mes de este año. Las cifras de venta, indican que los argentinos consumieron en el período apuntado un promedio de 500.000 ENVASES DE MEDICAMENTOS de venta libre por día.

Las cifras surgen de fuentes propias del Instituto de estudio políticas de salud IEPS de AAPM de irrefutable prestigio en análisis del sector farmacéutico y no incluye el denominado “CANAL K” o sea el expendio de medicamentos de venta libre a través de los Kioscos y ahora también de los supermercados chinos, muchas veces fraccionando los blizters, pese a que constituye una violación de las medidas de seguridad impuestas por la ANMAT.

El mercado de venta libre en permanente crecimiento en Argentina durante la última década en virtud de la abundancia de campañas publicitarias, la venta en góndolas y las escasas regulaciones, acumuló además 180.000.000 millones de unidades vendidas durante los doce meses comprendidos entre febrero de 2012 y febrero 2013.

Así como la venta de dosis de venta libre registró un crecimiento de 1,5 por ciento, el incremento fue aún más evidente en materia de precios, pues los medicamentos de venta libre fueron los que experimentaron el mayor aumento promedio del mercado.

Por ejemplo, los medicamentos del mercado ético (venta bajo receta) experimentaron un aumento promedio de 6,2 por ciento, en el período analizado. Los de venta libre sufrieron un incremento de precios promedio del 7,2 por ciento.

En el período analizado, el precio promedio de los medicamentos de venta libre se incrementó del 3,5 a 3,8 dólares, equivalente a 7,2 por ciento de variación. Incluso el incremento fue aún más significativo calculado en moneda argentina, pues alcanzó al 19,3 por ciento, al incrementarse el precio promedio de 14.8 a 17,7 pesos.

En consecuencia, la facturación del período comprendido entre febrero de 2012 e igual mes de 2013 acumuló 653.677 millones de dólares, superando los 614.549 millones facturados por la venta libre en los doce meses precedentes.

El mercado “popular” o de venta libre tuvo un crecimiento continuo desde 2001 que fue de 14,37 por ciento ese año, hasta trepar por encima del 26 por ciento anual a partir de 2008. Por ejemplo, durante enero y diciembre de 2010 el incremento fue de 26,92 por ciento, según las consultoras de venta del sector, que elaboran sus informes con los datos aportados por los laboratorios y las droguerías.

El crecimiento del mercado popular fue mucho más fuerte que el de los medicamentos éticos durante los últimos diez años, pues acumuló un incremento entre 2001 y 2009 de 408,70 por ciento en unidades y 180,18 por ciento en valores.

Para el mercado ético de venta bajo receta en igual período el crecimiento fue de 31,59 por ciento en unidades y de 281,25 por ciento en valores.

En 2001, el consumo anual por cápita era de 1,5 para los medicamentos de venta libre y 8,1 para los éticos. En 2010 la relación pasó a 4 para los medicamentos populares y a 10.7 para los medicamentos éticos.

La propia cámara de laboratorios de venta libre CaPemvel reconoció en marzo de 2011 que las ventas del sector de venta libre se habían incrementado 50 por ciento en 2010 con relación al año precedente y ya representaban el 34 por ciento del mercado total.

Visitadores médicos, colegios profesionales de farmacéuticos, académicos, incluso algunos legisladores que reman contra la corriente en la Ciudad de Buenos Aires, venimos combatiendo el autoconsumo que alienta la venta libre y pedimos que TODOS LOS MEDICAMENTOS sólo puedan ser expedidos en farmacias y por un profesional habilitado.

El Senado argentino aprobó en diciembre de 2009 la Ley 26.567 que prohíbe la venta de medicamentos -incluso de venta libre- por fuera de las farmacias. O sea, está prohibido desde entonces el expendio en kioscos y supermercados. Y además el expendio debe ser por mostrador y no en góndolas al alcance del público.

La mayoría de las provincias de Argentina adhirieron al nuevo régimen, pero en la Ciudad de Buenos Aires la ley de adhesión de la Legislatura porteña, fue vetada por el Jefe de Gobierno Mauricio Macri.

El Instituto Argentino de Atención Farmacéutica (IADAF) y el Sindicato Argentino de Farmacéuticos y Bioquímicos advirtieron en un informe difundido en 2012 que “ocho de cada diez mayores de 18 años se automedica” y el 50 por ciento de la población mayor de 18 años “toma medicamentos en forma incorrecta”.

La Confederación Farmacéutica Argentina (COFA) estimó en un reciente informe que el 20 por ciento de los medicamentos que se consumen en el país se adquiere fuera de las farmacias y se consigue en “quioscos, supermercados, estaciones de servicio, gimnasios y hasta hoteles alojamiento”. También ocurre en ocasiones con especialidades de venta bajo receta, alertó la entidad.

La entidad subrayó que “el 82 por ciento de 1.500 personas encuestadas en las ciudades de Buenos Aires y Córdoba (abril de 2012) admitió tomar medicamentos de venta libre” pero “el 55 por ciento desconocía el riesgo de las interacciones con otros medicamentos y el 35 por ciento ignoraba el riesgo de toxicidad o ineficacia de un medicamento vencido”.

La encuesta encargada por la COFA arrojó que el 18 por ciento de los encuestados consumía medicamentos de venta libre en forma diaria.

La AAPM en una presentación precedente ante la ANMAT precisó que durante el 2011 se asistieron 3741 pacientes en la guardia de la División Toxicología del Hospital Fernández de la Ciudad de Buenos Aires. El 11,5 % de ellos, 430, correspondieron a intoxicaciones medicamentosas, siendo 125 casos correspondientes a medicamentos de venta bajo receta archivada y los 305 restantes, en su gran mayoría de medicamentos de venta libre, informó el profesor Carlos Damin, jefe de la División Toxicología del mencionado centro asistencial porteño.

“Esto ubica a los medicamentos como la segunda causa de intoxicación por frecuencia en un hospital general de agudos, siendo la primera la intoxicación por bebidas alcohólicas, 1029 pacientes, la tercera el monóxido de carbono, 390 pacientes y la cuarta la cocaína, 290 pacientes” detalló el facultativo del Hospital Fernández.

Ana María Giardelli, Jefa de Toxicología del Hospital de Interzonal Especializado en Pediatría “Sor María Ludovica” de ciudad de La Plata, advirtió que una encuesta realizada en su departamento arrojó que “el 70 de los consultados aceptaba haber consumido medicamentos por consejo de amigos, familiares, jefes, compañeros de trabajo, vecinos, entrenadores personales e innumerables personas más, todas ellas sin formación específica” (El Día, 19 de mayo 2013).

La Facultad Nacional de Medicina y la Universidad Nacional de Buenos Aires difundieron recientemente un estudio sobre los medicamentos de venta sin receta conocidos también como OTC según la terminología anglosajona, alertando que “existe la suposición errónea e instalada entre el público en general, que considera inocuos a los medicamentos de ‘venta libre'”.

“Por ejemplo, alrededor de un 13 por ciento de toda la carga etiológica de la nefropatía terminal que conduce a diálisis o trasplante, se debe al uso crónico de analgésicos, casi siempre en el marco de la automedicación”, explicó el informe académico.

La Academia Nacional de Medicina advirtió en reiteradas oportunidades sobre “las publicidades que fomentan el uso de tratamiento y medicamentos sin supervisión médica y la proliferación de mensajes publicitarios aconsejando medicamentos y procedimientos terapéuticos de beneficio a veces no establecido y otras exagerado, con el propósito de fomentar su consumo”.

Según un reciente estudio de la Secretaría de Investigaciones de la Universidad Siglo 21, el 40% de los argentinos no concurre al médico y prefiere automedicarse.

Estos datos surgen de la encuesta “Actitudes y conductas hacia el cuidado de la salud” que entrevistó a 905 personas de ambos sexos de entre 20 y 60 años, residentes en Capital Federal, Córdoba, Corrientes, Comodoro Rivadavia, Mendoza, Rosario y San Miguel de Tucumán.

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