Buenos Aires, 23/09/2017, edición Nº 1774

Marcos Peña: “una alianza anti K con Massa hubiera sido una catástrofe”

El secretario general del gobierno porteño habló sobre la campaña de Pro. “Massa no creció unos puntos, eso es un gran mito que ha construido Scioli”.

(CABA) La entrevista tuvo lugar en la nueva sede del gobierno porteño, en Parque Patricios.

-¿Podría definir qué hace exactamente dentro de Pro?
-(Piensa) Soy un poco el que trabaja la relación con la sociedad, con los votantes. Principalmente a través de la comunicación y la acción política. Traduzco las cosas que hacemos y pensamos hacia afuera y ayudo a traducir lo de afuera hacia adentro.

-¿Y Durán Barba?
-La comunicación es parte central en la tarea política y Jaime es alguien que trajo la idea de entender que el votante de hoy es distinto al de antes y que uno puede profesionalizar mucho la forma en que se vincula.

-El consultor de Massa, Sergio Bendixen dijo que Durán Barba es demasiado dominante. Y que eso lo puede tolerar Macri pero jamás Massa.
-No lo conozco a Bendixen, pero muchas cosas que he escuchado de él me suenan más a que le gusta operar que pensar o ser consultor.

-Cuando se lo quiere deslegitimar se dice que Macri “repite lo que dice su gurú ecuatoriano”.
Mauricio es la persona más subestimada de la política argentina de los últimos 30 años.

-¿Cómo es eso?
-Si uno mira nuestra historia, ninguno de los objetivos que cumplimos eran esperables por el resto del sistema. Que no iba a ganar la Ciudad, que no la iba a retener en dos períodos, que no iba a poder acordar con los radicales…

-¿Y por qué cree que se lo subestima?
-Creo que tiene mucho de contracultural Mauricio. Y eso genera una amenaza en el sistema. Si él tiene éxito pone en crisis muchas de las legitimidades del resto. En el 83 con la vuelta de la democracia, una generación política llegó muy rápidamente a muchos cargos de poder pero sin mucha experiencia previa. De esa generación, que fue importante para sostener la democracia, ninguno se quiere ir. Entonces plantean “acá nadie puede venir que no sea del club, y menos éste que es empresario, rico y no sabe de política”. Pero Mauricio, a medida que fue avanzando su carrera, fue aprendiendo y evolucionando.

-¿En qué tuvo que evolucionar?
-Me parece que una de sus mayores virtudes es su capacidad de escuchar y aprender. El argumento de “yo no necesito un consultor” del político macho alfa que se las sabe todas, es un concepto antiguo y obsoleto. No habla bien de un dirigente que no se deje aconsejar. Obviamente sin ser un títiere, pero pensar que Macri es un títere es un error. Nadie se lo puede creer.

-¿Un títere de Durán Barba?
-Antes decían que era un títere de Bianchi. Primero, un títere del padre. La verdad que el tipo ha logrado en su vida cosas difíciles de igualar. A los veintipico de años manejó una empresa grande, a los treinta y pico fue la gestión más exitosa de clubes en Latinoamérica, después fue Jefe de Gobierno fundando un partido. No son logros muy comunes en una persona.

Scioli tiene su discurso de continuidad con cambio. Massa parece haber subido algunos puntos y algunos lo adjudican a que clarificó su propuesta. ¿Cambiemos tiene hoy un discurso nítido?
-Massa no creció unos puntos, eso es un gran mito que ha construido básicamente Scioli, y Massa se ha subido a eso. Que ha tenido mucha presencia puede ser. Claramente cuando vos discutís medidas efectistas. Ruckauf en su momento dijo de “meter bala a los delincuentes”. No es muy original Massa con ese discurso. Nosotros hemos planteado tres ejes centrales: pobreza cero, terminar con el narcotráfico y unir a la Argentina. Nosotros no planteamos medidas efectistas.

-¿Pero admitiría que después de las PASO a Cambiemos le faltó “texto”?
-Con este calendario electoral ridículo la sociedad está muy agotada de debates políticos. El momento de concentrar la energía es en octubre, cuando la gente empieza a escuchar. Son muchos años de defraudación de un sistema que nos dijo: “Esto es lo máximo que podés aspirar, no vas a resolver los problemas, agradecé y aplaudí que te tiro un colchón”. Nosotros decimos: “No, vos podés vivir mejor que esto”.

-En la propuesta nueva aparece algo viejo: el “Niembrogate”. La gente tiene derecho a pensar: “En vez de la fotocopia me quedo con el original, el peronismo con gobernabilidad”.
-El objetivo del kirchnerismo es que pienses así. Pero nosotros demostramos que no somos lo mismo. Fernando dio las explicaciones ante la Justicia, ante la Legislatura, ante la prensa y después se corrió para decir: “Yo no voy a perjudicar esto, no vine por un cargo, vine para cambiar el país”.

-¿No tardaron en apartarlo?
-Yo no acepto condenar a Niembro hasta que haya un proceso debido. Eso es parte de algo que hay que cambiar en la Argentina.

-¿Y revisaron algún proceso de adjudicación después de lo de Niembro?
-Siempre estamos tratando de ver cómo mejorar las cosas. La discusión sobre él es una discusión ética, no una discusión legal.

-¿No era ilegal lo de Niembro?
-No. Nosotros ya dimos todas las respuestas.

-Según algunas encuestas, lo de Niembro no les hizo perder votos, pero el problema es que no están creciendo.
-No está creciendo ninguno porque la sociedad apagó el motor, dijo: “Basta por un rato, me concentro de nuevo en octubre”. Por eso no se movió nada. Ni con la inundación ni con Niembro ni con nada.

-Pero si esto sigue así le conviene a Scioli…
-Por supuesto, pero no creo que siga así. El 60% de los argentinos quiere un cambio. En los últimos 15 o 20 días es donde se mueve el voto finalmente.

-Cobos y otros pedían una gran PASO opositora que incluyera a Massa. En el juego contrafáctico, ¿qué hubiera pasado si lo hacían?
-Hacer una alianza antikirchnerista hubiera sido una catástrofe porque la gente no quiere un acuerdo antikirchnerista, quiere una alternativa con valores comunes. Y eso es Cambiemos.

-¿Y si se hiciera hoy una alianza anti K?
Perdedora. Festejaría el kirchnerismo.

-¿Qué piensa de Sergio Massa?
-Es una persona que por un lado es valiosa en su vocación, en su acción política, pero es muy indefinido en cuanto a su identidad. Creo que a veces tiene problemas en terminar de jugársela sobre qué quiere ser en la política, en los valores.

¿Y esta foto? [Macri y Massa juntos]
-La política de fotos no va a ningún lado, lo que vale son las palabras, la construcción, la coherencia. La confianza es muy importante.

-¿No le genera confianza Massa?
-A mí me parece una persona que todavía no es tan capaz de construir confianza. Tiene que haber una coherencia entre el decir y el hacer y yo siento que su camino es mucho más errático.

-Massa podría decirle: “Yo ya me la jugué: acá a la derecha lo tengo a Lavagna, a la izquierda a De la Sota. Además, ya presenté equipos y plan. ¿Ustedes siguen jugando a las escondidas?”.
-Primero, plan de gobierno puede dibujar cualquiera. Segundo, Cambiemos tiene un gran grupo de dirigentes en todo el país, equipos técnicos y propuestas. Y sobre todo tiene una visión alternativa de qué es el poder en la Argentina. El cambio en la Argentina no es enrocar entre dos ex jefes de gabinete del mismo grupo que gobierna.

-Massa le puede decir que él tiene en agenda a la corrupción y que Mauricio no habla de meter preso a nadie…
-El presidente no mete preso a nadie. Lo que decimos es que va a haber una Justicia independiente. Me hubiera encantado escuchar ese discurso a lo largo de su trayectoria política. No lo escuché. Massa ha hecho una buena campaña pero no tiene ninguna chance de llegar al balotaje. Hay un riesgo: que muchas de las cosas que él hace puedan ser funcionales a Scioli. Hoy votar a Massa es ayudarlo a Scioli.

-¿Por qué?
-Porque justamente Scioli no va a crecer a más de 45 puntos y Scioli la única chance de ganar que tiene es ganar en primera vuelta por más de 10 puntos. Dispersar el voto que en las PASO votó pensando en cambiar la Argentina.

-Espere. ¿Usted plantea que votando a Massa le facilitan a Scioli sacar los 10 de diferencia?
-Yo me baso en que Scioli está promoviendo eso. No lo promueve por solidaridad de ex compañeros peronistas. Lo que no tengo del todo claro es si Massa, sabiendo eso, lo hace por ambición o lo hace porque está probando y viendo.

-¿Probando y viendo qué?
-Cuando él gira su discurso hace diez días a atacarlo a Mauricio y no hablar más de Scioli, mi sensación es que él se tienta con decir “voy a tratar de robarle puntos a Macri”. Y creo que eso primero es poco útil porque no los va a robar así nomás. Es su decisión. En este momento dispersar el voto opositor lo que hace es darle la única chance que tiene el kirchnerismo de continuar en el poder.

-¿Usted sigue diciendo que hay un pacto entre Massa y Scioli?
-Yo siempre dije que había coincidencias llamativas y que Massa tenía que explicar en todo caso por qué se había reunido con Aníbal Fernández.

-¿Massa preferiría que gane Scioli a que gane Macri?
-Yo quiero creerle cuando él dice que no quiere que siga el kirchnerismo. Le doy el beneficio de la duda, pero también alerto cuando veo cosas que me resultan llamativas. Si veo a 20 dirigentes kirchneristas en C5N con el día del galpón y lo veo a Sergio Massa me llama la atención.

-¿Qué hacía Massa?
-Bueno, declarando junto a los funcionarios kirchneristas. Me llama la atención. Supongamos que él está tratando de hacer campaña. Pero si el kirchnerismo está diciendo en público y en privado que quiere levantarlo a Massa para sacarle votos a Macri para ganar por diez puntos, creo que debería ser cuidadoso.

-La gente puede pensar: “Primero Massa contra Macri. Ahora Macri contra Massa. Le están haciendo el juego a Scioli”.
-No, nosotros no hemos dicho de Massa las cosas que dijo de Macri.

-Se refiere a que Massa dijo que Macri “cae porque se robó 20 palos”.
-No, claramente. No hacemos política descalificando. Lo que sí decimos es que para nosotros lo más importante en este momento es que sería muy malo para el país que Aníbal Fernández, Zannini, La Cámpora y en su defecto Scioli sigan comandando la Argentina. A lo que llamamos es a que seamos inteligentes, no dinamitemos los puentes.

-¿Cómo se imagina la gobernabilidad de Cambiemos como estructura no peronista?
-No me lo imagino un problema porque vamos a ser audaces en términos de la convocatoria a grandes acuerdos. También al propio peronismo hay que convocarlo. A todos los gobernadores.

-¿Pero usted y Durán Barba no querían “purismo”? Hay peronistas que quedaron muy ofendidos con eso: Felipe Solá, Lavagna…
-Primero, el purismo Pro es el mito urbano más grande de 2015. Nunca existió como concepto. Preguntale a Reutemann, Santilli, Ritondo, está el Momo Venegas trabajando con nosotros. El peronismo desde el primer día ha sido parte de nuestro espacio político. Segundo, cuando Lavagna rechazó ser senador nuestro porque quería un legislador más no estaba muy ofendido. Nosotros le ofrecimos eso en 2013.

-Sin nombrarlo, Cristina dijo que con Macri “viene el ajuste“.
-Me parece que Cristina está proyectando sus fracasos y quiere justificarlos con alguien que no gobernó ni en la década del 90 cuando ella era parte del oficialismo ni ahora cuando ella maneja el país. Ellos no lograron resolver los problemas. Cuando tenés un presidente que no tiene idea de economía tenés súper ministros. Kicillof y Cavallo son dos caras de la misma moneda. Igual de destructores de un país por la megalomanía de que la economía estuviera por encima de la política.

-La última es por usted. ¿Por qué recién en los últimos tiempos su cara se hizo más conocida?
-Yo aparecí mucho cuando estaba en la primera gestión. Y después estos cuatro años me ocupé del detrás de escena. Es muy difícil ser productor y conductor al mismo tiempo, en la metáfora periodística. No tengo un objetivo de construcción de imagen personal. Mi objetivo pasa por que sigamos creciendo como espacio y gobernemos la Argentina.

-Dejamos acá.

Historia clínica

Marcos Peña
Edad: 38

Ocupación
Secretario general del gobierno porteño

Observaciones
Hombre importante de la estructura política de Pro, es jefe de campaña de Mauricio Macri. En tándem con Jaime Durán Barba, trabaja en la estrategia comunicacional del candidato presidencial

Marcos Peña3

Fuente: La Nación

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