Buenos Aires, 24/05/2017

Mar del Sud: la frustrada recuperación del hotel Boulevard Atlantic

Hace tres años, inversores privados ilusionaron a Mar del Sud con su restauración; hoy, con obras frenadas, el histórico edificio parece condenado al olvido

(PBA) Cascos de obrero apilados y tapados de tierra. Andamios fuera de escuadra y ya sin tablones donde hacer pie. Restos secos de mezcla que abasteció los últimos revoques. Y escombros por donde se mire. Todo delata abandono en torno al histórico Boulevard Atlantic, el más que centenario y deteriorado hotel que hace tres años ilusionó a Mar del Sud con una inversión privada para su recuperación como establecimiento de categoría y que hoy, con obras paralizadas y daños notorios en su señorial arquitectura original, parece condenado a un, tal vez irreversible, olvido.

Los primeros avances para restaurar la fachada histórica, que presenta notorias distorsiones sobre el diseño que ostentó desde su inauguración en 1891, contrastan con el desguace al que fueron sometidas instalaciones interiores. Se desconoce el destino de decenas de sus aberturas, los pisos de pinotea, rejas de balcones y también el algo más castigado techo de pizarra negra, materiales que a fines del siglo XIX habían llegado en carreta desde Mar del Plata para avanzar con la construcción de este edificio, gran joya que destacaba a este pequeño balneario, situado a unos 20 kilómetros al sur de Miramar.

La inversión millonaria comprometida y ahora empantanada acarrea más cuestionamientos que mejoras. Hace más de ocho meses que el municipio paralizó los trabajos contratados por el actual propietario del inmueble, Horacio Domenicone. “Había fallas en la documentación de profesional responsable, graves falencias de seguridad y tampoco se estaba respetando el patrimonio arquitectónico”, confirmó el secretario de Planeamiento de General Alvarado, Alfredo Aguilar.

Sobre los dos últimos resalta cuestiones muy puntuales: paredes altas sin apuntalar que corrían riesgo de derrumbe y, tan o más grave, incumplimientos en el proyecto comprometido. Por ejemplo, se reemplazó la cubierta histórica -debían replicar las lajas- por techos de chapa trapezoidal.

“Acá hay responsabilidades compartidas porque se dio aval al inicio de obra sin un solo análisis previo del estado en que estaba el hotel y tampoco se supervisó paso a paso lo que se suponía una restauración”, advierte el arquitecto Pablo Grigera, especialista en preservación patrimonial y con más de 20 años de estudio del Boulevard Atlantic. Afirma además que con el proyecto de recuperación se provocaron “daños irreversibles” sobre el inmueble.

En 2012 la posible reapertura asomó primero con la propuesta del desconocido grupo Marum, que entonces exhibía renders con la nueva y aggiornada imagen que prometía para el hotel a partir de una inversión millonaria. El plan era recuperar el edificio, jerarquizar el servicio y construir un complejo de residencias más modernas sobre los fondos del amplio lote. Pero abandonaron la idea y dejaron cuentas sin saldar. “Yo voy a cumplir con el hotel por respeto a su historia y a la gente de Mar del Sur. Lo voy a volver a hacer brillar”, prometía desde Facebook uno de los responsables de Reciclajes Michenzi, contratado y luego desencantado por Marum.

Con Domenicone como nuevo dueño e inversor, los mismos hermanos Michenzi continuaron con la obra de restauración, que ganó metros cuadrados y a la par múltiples críticas. Detalla Grigera que se eliminaron molduras originales para cambiarlas por otras premoldeadas. También denuncia la “desaparición” de modillones en la línea de aleros, que pasaron de 85 a sólo 64. “No se interesaron, ni saben cuidar el patrimonio arquitectónico”, acusa Grigera a la comuna, ámbito en el que se declaró al hotel como monumento histórico municipal.

La situación del hotel mereció la intervención y también advertencias por parte de la Defensoría del Pueblo bonaerense. “No tenemos competencia para parar nada, sólo sugerir”, dice la responsable de Patrimonio y Mantenimiento del organismo, Mariana Rodríguez. Allí se evaluó una posible expropiación, que fue rechazada por la Fiscalía de Estado. El bloque de concejales de Cambiemos acaba de elevar un pedido de informes para que el Ejecutivo, a cargo de Germán Di Césare, aporte precisiones sobre lo actuado. “Aún no hubo respuestas”, admite el presidente de esa bancada, Fabián Barberini.

Gloria Williams, miembro de la Asociación de Amigos de Mar del Sud, lamentó que el municipio haya permitido llegar a esta instancia. “Lo único interesante que hicieron fue el relevamiento de 2008, con participación de la Universidad de Cochabamba”, detalló. El resto es disconformidad.

 

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