Buenos Aires, 22/09/2017, edición Nº 1773

Macri y Vidal asistieron a un taller para celíacos en Lugano

El jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri y la vicejefa María Eugenia Vidal asistiero a un taller de enseñanza alimentaria para celíacos, en el comedor comunitario Las Gemelas, ubicado en el barrio porteño de Villa Lugano. (Ciudad de Buenos Aires) “Si hay algo central por donde empieza la vida sana es una alimentación adecuada, que debe ser acompañada por actividades físicas para crecer, desarrollarnos y vivir en plenitud”, sostuvo Macri...

El jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri y la vicejefa María Eugenia Vidal asistiero a un taller de enseñanza alimentaria para celíacos, en el comedor comunitario Las Gemelas, ubicado en el barrio porteño de Villa Lugano.

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(Ciudad de Buenos Aires) “Si hay algo central por donde empieza la vida sana es una alimentación adecuada, que debe ser acompañada por actividades físicas para crecer, desarrollarnos y vivir en plenitud”, sostuvo Macri en el local comunitario, ubicado en Portela al 2500, barrio de Villa Lugano.

Acompañado por la vicejefa de Gobierno, María Eugenia Vidal, y la ministra de Desarrollo Social de la Ciudad, Carolina Stanley, Macri colaboró con la preparación de uno de los platos (sorrentinos y galletitas) que las encargadas del taller les enseñaron a un grupo de vecinos.

Macri destacó la función de estos talleres de buena alimentación que incluye ensañar a elegir los alimentos adecuados en supermercados y almacenes cuando existen personas celíacas en el núcleo familiar.

Vidal señaló que el Gobierno porteño trabaja en la reglamentación de la Ley de Celiaquía y advirtió que “para las familias es difícil saber qué productos pueden comprar libres de gluten porque no siempre en los envases eso está informado”.

La Dirección General de Desarrollo Saludable acompaña a las personas con enfermedad celíaca y a sus familias a través del funcionamiento de talleres de concientización, clases de cocina y profesionales capacitados.

La celiaquía es una enfermedad, cuyo origen aún está en estudio, que daña el revestimiento del intestino delgado e impide la absorción de partes de los alimentos importantes para el organismo.

El daño se debe a una reacción por ingerir gluten, el cual se encuentra en el trigo, la cebada, el centeno y posiblemente la avena.

El revestimiento de los intestinos contiene áreas llamadas vellosidades que ayudan a absorber los nutrientes, pero cuando las personas con celiaquía consumen alimentos o usan productos que contienen gluten, su sistema inmunitario reacciona causando daño a estas vellosidades.

Este daño afecta la capacidad para absorber los nutrientes en forma apropiada, por lo cual una persona resulta desnutrida sin importar cuánto alimento consuma.

Esta enfermedad se puede desarrollar en cualquier momento de la vida desde la lactancia hasta la adultez avanzada.

Síntomas

Los síntomas de la celiaquía pueden ser diferentes de una persona a otra, con lo cual el diagnóstico no siempre se hace de inmediato.

Por ejemplo, una persona puede presentar estreñimiento, una segunda puede tener diarrea y una tercera puede no presentar ningún problema con las deposiciones.

Los síntomas gastrointestinales abarcan:

– Dolor abdominal, distensión, gases o indigestión; estreñimiento, disminución del apetito (también puede aumentar o permanecer inalterable), diarrea, sea constante o intermitente; intolerancia a la lactosa (común cuando a la persona se le hace el diagnóstico y generalmente desaparece con tratamiento), náuseas y vómitos, heces flotantes, con sangre, fétidas o “grasosas”; pérdida de peso inexplicable (aunque las personas pueden tener sobrepeso o peso normal).

– Otros síntomas más prolongados en el tiempo pueden ser propensión a la formación de hematomas, depresión o ansiedad, fatiga, pérdida del cabello, picazón en la piel (dermatitis herpetiforme), ausencia de períodos menstruales, úlceras bucales, calambres musculares y dolor articular; etc.

– Los niños con celiaquía pueden tener defectos en el esmalte dental y cambio de color en los dientes, retraso en la pubertad, diarrea, estreñimiento, heces fétidas o grasas; náuseas o vómitos, comportamiento irritable o melindroso, aumento deficiente de peso, crecimiento lento y estatura por debajo de lo normal para su edad, etc.

 

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