Buenos Aires, 12/12/2017, edición Nº 1854

Macri y Larreta necesitan a Carrió en la lista porteña para frenar a Lousteau

Se preparan para dar respuesta a las condiciones que exige para convencerla.

(CABA) Una confirmación a medias, con condiciones. En su reaparición pública, Elisa Carrió descartó competir en la provincia de Buenos Aires y de ese modo dejó allanado el escenario que más empujó el macrismo, aunque supeditó su candidatura en la Ciudad a un mayor apoyo a sus denuncias, en especial a su batalla contra Ricardo Lorenzetti. Su rol electoral terminará de quedar definido en una charla a solas con Mauricio Macri.

“Estuvo muy tranquila, pero también la noté bastante enojada”, dijo a Clarín uno de sus dirigentes de mayor confianza luego del almuerzo con Mirtha Legrand. Las dosis de enojo incluyeron al macrismo. Por caso, la explicación del motivo por el que no cambiará su domicilio para competir en el principal distrito del país llegó con un pase de factura a María Eugenia Vidal y al consultor Jaime Durán Barba: “El PRO decidió que la provincia sea sólo de ellos”. Carrió hizo explícito su apoyo a la gobernadora y se guardó el “miedo” atribuido al macrismo ante una candidatura suya en la provincia.

No sólo Vidal y Durán Barba pretendían ese escenario. Horacio Rodríguez Larreta venía trabajando para que permaneciera en la Ciudad, un objetivo que se potenció con la salida de Martín Lousteau de la embajada en Estados Unidos. Carrió aparece con una clara ventaja en las encuestas sobre el ex ministro de Economía. El margen se achica hasta un virtual empate técnico entre Lousteau y el vicejefe porteño, Diego Santilli, la principal alternativa.

Carrió cedió a las pretensiones del PRO de correrse de la provincia, pero aprovechó para fijar condiciones para competir en la Capital. Se quejó de la “soledad” para denunciar y de la reapertura de la causa en su contra por presunto enriquecimiento ilícito, según su mirada vinculada a su guerra contra Lorenzetti. “El Gobierno lo que tiene que decir es que lo resuelva el Congreso”, indicaron cerca de Carrió sobre el pedido de juicio político contra el titular de la Corte. Eso dijo Macri, aunque luego de tomar distancia. “Que diga que no lo comparte es una definición. Tampoco compartía cuando decíamos que De Vido era el cajero de Cristina”, apuntaron. Carrió trazó la comparación: “Lorenzetti es el De Vido de la Justicia”.

Más allá de los tironeos, en el PRO lo tomaron como un paso positivo. “La vemos muy bien pero todavía no confirmada como candidata. Falta una conversación con Horacio y con Mauricio”, dijo a Clarín uno de los encargados del armado electoral en la Ciudad. Con Carrió y sin Lousteau, escenificó como escenario ideal: “Competirá por afuera, es una decisión que tomó él”, mantuvo el rechazo de abrirle la puerta al ex embajador. El único acuerdo posible, de acuerdo con esa mirada, sería posible si Lousteau no compitiera. “¿Por qué no armamos una interna en la provincia también?“, ironizó un macrista porteño sobre la UCR. Santilli no quedaría descartado aun con Carrió, aunque él preferiría seguir como vicejefe. Nada dijeron sobre la respuesta al pedido de Carrió en su guerra contra Lorenzetti. “No la vamos a dejar sola, la vamos a acompañar en su candidatura”, salieron hacia otro lado. La seducción incluiría lugar en las listas para laderos de Lilita, como Fernando Sánchez o Mariana Zuvic. NR


Fuente: Clarín

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