Macri realiza cambios en la estética de la Casa Rosada

El plan de reformas incluye reordenar los bustos de ex presidentes, cambiar los cuadros y modificar el relato del Museo del Bicentenario

(CABA) Las primeras caras con las que se topa cada mañana Mauricio Macri al ingresar a la Casa Rosada son las de Juan Domingo Perón, Héctor Cámpora y Néstor Kirchner. Así lo quiso Cristina, que antes de dejar el Gobierno mandó a construir el busto de su marido -salteando los de Carlos Menem, Fernando de la Rúa y Eduardo Duhalde– y dispuso su ubicación privilegiada en el ingreso mismo a la Casa de Gobierno por la explanada de la avenida Rivadavia. Eso cambiará en los próximos días cuando la treintena de mármoles de ex presidentes sean reubicados en el Hall de Honor en orden cronológico de sus mandatos.

Será sólo uno de los cambios que se vienen en la “descristinización” de la Casa Rosada. Según la descripción que hicieron ante Clarín dos funcionarios con despacho en Balcarce 50, se trata de pasar de lo que hoy es “una gran unidad básica” o “un museo del populismo” a “una Casa de Gobierno más institucional, que refleje la historia argentina” y que sea “un lugar de trabajo funcional y agradable”.

Como parte del plan, desaparecerá otra de las creaciones de Cristina, la Galería de los Patriotas Latinoamericanos. Aunque hubo un anticipo hace algunas semanas cuando fueron descolgados los cuadros de Kirchner y Hugo Chávez, también perderán su lugar en ese patio interno los del “Che” Guevara, Eva Perón, Salvador Allende, Pancho Villa, Simón Bolívar, Tupac Amaru y Augusto Sandino, entre otros. Tampoco sobrevivirá la llamada Galería de los Ídolos Populares, un recorrido fotográfico que incluye desde Charly García, Diego Maradona y Mafalda a Alberto Olmedo, “Coca” Sarli y El Gauchito Gil. “La idea es tener obras de calidad que tengan que ver con la historia argentina y, cuando sea posible, recuerden hechos que hayan ocurrido en ese sector de la Casa Rosada”, explicó un encargado de las modificaciones.

Cristina, que alguna vez se definió como “la reencarnación de un arquitecto egipcio”, se dedicó durante años a modificar la Casa de Gobierno para darle su impronta. Macri delegó los cambios en su secretario general, Fernando de Andreis, que a su vez es asesorado por la presidenta de la Comisión Nacional de Monumentos Históricos, Teresa de Anchorena, y el secretario de Patrimonio Nacional, Américo Castilla.

En la nueva Casa Rosada habrá una rotación de obras propias, del Fondo Nacional de las Artes y el Palais de Glace. En los despachos de Macri, Marcos Peña, Rogelio Frigerio y De Andreis los óleos históricos comenzaron a ser reemplazados por otros de artistas argentinos contemporáneos como Leandro Erlich, Eduardo Stupía, Rogelio Polesello, Juan Andrés Videla, Luis Benedit, Roberto Elía, Miguel Ocampo, Josefina Robirosa y Alejandro Puente. Para los cambios fue consultada la decoradora Paz Caradonti, encargada también de las refacciones en la Quinta de Olivos.

Otra modificación crucial ocurrirá con la próxima designación del historiador Luciano de Privitellio como director de Programas Culturales de la Secretaría General, un cargo que ostentaba Andrea Rabolini, la hermana de Karina. De Privitellio se encargará de modificar el relato del Museo del Bicentenario que Cristina inauguró detrás de la Casa Rosada, en las ruinas de la antigua Aduana Taylor. En el Gobierno dicen que se buscará “equilibrar” el marcado sesgo ideológico actual de las 14 estaciones que cuentan la historia argentina, donde salen magullados Sarmiento, Roca y Alfonsín, entre otros, y glorificados Rosas, Perón y Kirchner. NT