Buenos Aires, 25/03/2017

Macri “purificó” las energías de su despacho

El primer mandatario no solo realizó "limpiezas energéticas", sino que cambió los cuadros de próceres por obras modernas

(CABA) A pedido de Mauricio Macri, al despacho presidencial se le hicieron tres “limpiezas energéticas”. Lo mismo ocurrió en la Residencia de Olivos, donde se aceleran las reformas para que, junto a Juliana Awada y su hija Antonia se vayan a vivir entre febrero y marzo. Los procedimientos comenzaron en los primeros días de la gestión y terminaron durante su ausencia en Buenos Aires por el viaje a Davos.

Durante la estadía en Suiza del Presidente, al despacho le sacaron la mesa rectangular donde Cristina solía mantener sus entrevistas y la reemplazaron por una redonda, en la que ahora hay menos sillones. Allí, Macri dialogó con Gerardo Morales, el gobernador de Jujuy.

Pero la renovación más notoria tiene que ver con los cuadros. Cristina había decorado las paredes con imágenes de sus próceres preferidos, como José de San Martín, Manuel Belgrano, Mariano Moreno y Manuel Dorrego. En aquella reforma de 2009, según informó entonces Oscar Parrilli, se habían gastado 80 mil pesos. La ex Presidenta pasó a llamar su oficina “Hombres y Mujeres de Mayo”. Esos cuadros ya no están.

Al nuevo oficialismo no le agradaba el ambiente. “Parecía un museo. Ahora tiene una imagen más moderna”, comentaban en los pasillos de Balcarce 50 los pocos funcionarios que se iban enterando de las modificaciones. Los cuadros de los próceres fueron corridos a un lado para ser sustituidos por obras más modernas, como las del fallecido Luis Benedit, el pintor contemporáneo que coleccionaba Amalia Lacroze de Fortabat. También hay una foto del Obelisco.

Los cambios en el despacho son el primer paso de una amplia remodelación que se realizará en la Casa de Gobierno. “Queremos renovar la estructura edilicia. Nos hemos encontrado con una situación que no esperábamos. Las cucarachas que aparecieron en la cocina son tema recurrente de conversación”, cuentan en el Gobierno.

“Había una energía muy nociva en el edificio. Pero se notaba fuerte en el despacho de Mauricio”, dicen sus íntimos. Creer o reventar: desde la “limpieza energética” el Presidente no volvió a tener los dolores de cabeza que tuvo al comienzo de su mandato. NT

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