Buenos Aires, 16/12/2017, edición Nº 1858

Luego de la experiencia del Colón, los enamorados podrán casarse en otros ocho lugares emblemáticos de la Ciudad

Será de febrero a abril. Cuáles son y cómo anotarse.

(CABA) El Teatro Colón resultó ser apenas el puntapié inicial para una nueva “tendencia” impulsada por el Gobierno Porteño: casarse en espacios emblemáticos de la Ciudad. Lo que se presentó como una prueba piloto, en la cual los vecinos fueron invitados a elegir un lugar icónico de Buenos Aires para dar el sí, entre cuatro candidatos, obtuvo tal convocatoria que la movida va a replicarse en otros ocho lugares destacados.

Para llevarlo a la práctica, a partir del 13 de febrero, el Registro Civil permitirá casarse en la Usina del Arte, el Teatro 25 de Mayo, el Rosedal de Palermo, Barrio Chino, la Glorieta en las Barrancas de Belgrano, el Espacio Cultural del Sur, el Espacio Cultural Marcó del Pont y el Espacio Cultural Chacra de los Remedios. Eso sí, esta iniciativa, al menos en su arranque, es por tiempo limitado hasta el 30 de abril, fecha en la que se celebrarán los últimos enlaces.

El turno hay que solicitarlo 60 días antes de la fecha deseada, y se puede tramitar a través de la web, donde ya figura el apartado “Matrimonios en lugares Emblemáticos”. Las ocho opciones entre las que se puede elegir tienen cupos limitados (alrededor de 30 turnos cada una).

Por ser el primero, el casamiento en el Colón fue una excepción, en cambio, en los próximos habrá que pagar la misma tarifa que se abona por el “servicio de ceremonia de entrega de libreta a domicilio”, que cuesta $4.450. Luego, pero no contable, está el valor agregado que cada uno de estos espacios, con su arquitectura y su historia, le pueden aportar al trámite de contraer matrimonio para convertirlo en una inolvidable ceremonia.

Uno por uno, lugares de belleza especial

Usina del Arte: Devenido en un espacio cultural inteligente, el edificio de reminiscencias fabriles que se alza sobre Caffarena 1, en Barracas, tiene un pasado tan iluminado como su presente. Fue construido a principios del siglo XX para albergar a la compañía Ítalo Argentina de Electricidad, con reminiscencias de palacio florentino.

Su torre reloj es una foto aparte, igual que la escalinata artística original. A estas perlas, luego de una restauración que trascendió años y gestiones, actualmente se suman un foyer con cubierta de vidrio que logra una iluminación natural cenital, una sala sinfónica de última generación y un espacio recuperado para muestras y actividades.

Teatro 25 de Mayo: Un espacio cultural recuperado por los vecinos de Villa Urquiza, que hoy es escenario de todo tipo de espectáculos y forma parte del circuito artístico del Gobierno Porteño. Queda sobre avenida Triunvirato 4444 y está totalmente restaurado. En él se puede vivir la mística de una puesta teatral y hacer del momento de dar el sí, una escena crucial.

Espacio Cultural del Sur: Una casona de estilo colonial, un parque añejo, un sector de caballerizas y mucha luz donde la ceremonia se puede transportar en tiempo y espacio. Imaginarse una celebración en este solar que cuenta con un pasado inmenso, de más de dos siglos, no resulta nada difícil. Está en Barracas, en una de las esquinas del Parque España (avenida Caseros 1750), y rodeado de una zona donde abundaban este tipo de construcciones.

Centro Cultural Marcó del Pont: Esta antigua residencia familiar que se construyó en los márgenes de las vías del ferrocarril oeste, en Flores, alberga actualmente un recinto del arte y la cultura popular. Árboles frondosos, columnas y arcadas componen el escenario exterior de la casona, enclavada en Artigas 202, y declarada Monumento Histórico Nacional en 1976. Allí también funciona la Junta de Estudios Históricos San José de Flores y es una construcción típica de la arquitectura italiana del siglo XIX.

Espacio Cultural Chacra de los Remedios: Naturaleza, patrimonio y cultura se mezclan en este edificio inserto en uno de los predios más importantes de la Ciudad, el Parque Avellaneda. Ya desde esa perspectiva, la imagen es un acierto para cualquier festejo, y se completa con la simple belleza de la chacra. En este lugar conviven el viejo natatorio municipal, un antiguo tambo y la construcción principal, La Casona de Olivera, donde quienes la elijan podrán dar el sí. Está dentro del parque, en avenida Directorio y Lacarra.

El Rosedal de Palermo: Un puente blanco, lagos, caminos de césped y miles de flores de todas las especies que se nos puedan ocurrir. Si hay un lugar que no necesita presentación, ni estrategias de convicción, es el Rosedal.

La Glorieta en las Barrancas de Belgrano: Hoy por hoy, uno de los reductos milongueros al aire libre, que todos los fines de semana cobra vida con la danza de profesionales y amateurs. De noche se ilumina con colores y ofrece un marco por demás romántico para cualquier declaración sentimental. Además, el parque fue reabierto hace poco más de dos meses, con lo que todo lo que rodea a la pérgola está a nuevo.

Barrio Chino: Arribeños y Juramento es, literalmente, la puerta de entrada a este rincón de Belgrano donde la tradición del país oriental tiene su máxima expresión a nivel local. Una cuadra peatonal, gastronomía y supermercados de productos típicos y tiendas de variedades ilustran el paisaje que para muchos puede significar el registro civil ideal.

S.C.

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