Buenos Aires, 24/09/2017, edición Nº 1775

Los youtubers coparon el barrio de Palermo

Se reunieron con los seguidores de sus canales de humor, animación, moda, cine o escritura. (CABA) A la distancia, de Ann Look sólo se distingue su pelo rosa. No se ven sus zapatillas dibujadas a mano con emoticones ni los diseños que les dedicó a sus uñas, esos que enseñó a hacer a través de videos en su canal de YouTube. Es que la rodean decenas de sus seguidoras: le...

Se reunieron con los seguidores de sus canales de humor, animación, moda, cine o escritura.

youtubers palermo

(CABA) A la distancia, de Ann Look sólo se distingue su pelo rosa. No se ven sus zapatillas dibujadas a mano con emoticones ni los diseños que les dedicó a sus uñas, esos que enseñó a hacer a través de videos en su canal de YouTube. Es que la rodean decenas de sus seguidoras: le entregan cartas, le piden autógrafos y selfies. Con sus consejos de moda y manualidades, desde un primer video hace cuatro años, cuando se filmó haciéndose una trenza para matar el tiempo, hasta hoy, esta marplatense de 20 años que estudia comedia musical ya sumó más de 155.000 suscriptores.

Ella, junto con otras cuatro youtubers -Yoana Marlen, Prima Vikinga, Frutilla Picante y Ceci Saia-, organizaron el #22NYouTube, un encuentro de youtubers argentinos que se realizó ayer en el Planetario con la idea de conocerse entre ellos y reunirse con sus seguidores.

Hacedores de canales de humor, animaciones, videojuegos, cine o escritura de todas las edades. Esos que a través de videos que cuelgan en el sitio crearon esa otra tele que consumen, sobre todo, los más jóvenes. Esa que no necesita intermediarios y mantiene una relación directa con su público a través de likes y comentarios.

De un ómnibus, secundados por guardaespaldas, bajan dos celebrities de YouTube: Marito Baracus -humor, 457.477 suscriptores- y Vedito -tutoriales y animaciones con 122.310-. Chicos de distintas edades corean sus nombres.

Alejandro Szykula -46.446-, de LoCoArts, está haciendo la voz de Carlitox, personaje de su animación Alejo y Valentina. El músico Magnus Mefisto -121.440- disfruta del encuentro cara a cara: vende un CD, firma, se saca fotos. “YouTube brinda un espacio para mostrar lo que uno hace sin una empresa o una discográfica de por medio -dice-. Después, la clave es mostrarse tal cual se es y nunca descuidar la calidad de los videos.”

Cansado de que los festivales fueran indiferentes con sus cortos, Nicolás Amelio-Ortiz, director de cine de 23 años, decidió crear su canal para colgar sus trabajos y hablar de cine: Zepfilms, hoy con 123.516 suscriptores. Con el rebote que generó, esos mismos que lo habían ignorado lo fueron a buscar. “Es hacer lo que te gusta y perseverar; no depender de otros, tener una audiencia directa”, dice.

Nicolás empujó a abrir su propio canal en YouTube a quien está ahora a su lado: su maestro de escritura, Marcelo Di Marco. Le produjo los primeros dos meses de Taller de Corte y Corrección, que ya supera los 5300 suscriptores. “La clave es que los videos sean divertidos, ágiles, breves y que dejen mucha data. Transmitir en el video ese mismo espíritu de mis clases -dice el escritor-. Me han dicho que aprendieron más con mis videos que en años en talleres.”

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