Buenos Aires, 22/11/2017, edición Nº 1834

Los trucos de la abuela para renovar objetos viejos

Fáciles y accesibles.

Ingredientes comunes, secretos de familia y muchas ganas, la receta para ganarle al paso del tiempo.

Los trucos de la abuela para renovar objetos viejos

(CABA) El sitio Espacio Living repasó cómo poner al día objetos atesorados en la familia o anticuarios.

Loza radiante:

Para devolverle blancura a los sanitarios esmaltados o de porcelana hay una receta histórica: ½ litro de agua caliente, 1 taza de amoníaco, ½ de vinagre y ¼ de bicarbonato. Aplicar, frotar con ganas y enjuagar muy bien.

Si se saltó el esmalte y si se trata de un daño menor –al margen de la solución más obvia de mandar a reenlozar la pieza– se puede arreglar en casa colocando masilla epoxi con una espátula de plástico. Una vez seco el parche, hay que emparejar lijando con papel de grano muy fino y cubrir el arreglo con pintura sintética presionando levemente con un rodillo, cuenta Espacio Living.

Las canillas de bronce se limpian con agua tibia con limón y sal, si es que están sucias o engrasadas, pero la idea no es darles demasiado brillo. “El bronce se puede pulir, pero, en realidad, lo que a la gente le gusta es el bronce antiguo, opaco, hasta con algo de óxido: eso es lo que le da valor a la pieza”, comparten los especialistas de Casa Ferroti, negocio de demolición que vende y repara, entre otras cosas, piezas sanitarias de los años 30 en adelante, repasa el citado portal.

“En el caso de las canillas de cobre, se las lustra o se las manda a cromar cuando se saltó el plateado. Pero lo bueno es que se pueden seguir usando ya que las medidas de las roscas siguen siendo las mismas que las antiguas”.

Mosaicos calcáreos:

La mejor manera de evitar restauraciones y reemplazos es mantener y conservar. Para el caso, a los pisos calcáreos les hace falta más que una buena barrida.

El arquitecto Marcelo Moltrasio, de la firma que comercializa mosaicos desde hace casi cien años, recomienda lavar los calcáreos con jabón blanco rallado, que luego se disuelve en un balde de agua para crear un agua jabonosa ligera y homogénea.

“Esto limpia y cura a la vez, y cuanto más curado esté el piso, menos probabilidad hay de que se manche”, puntualiza. Para mayor impermeabilidad se puede usar autobrillo diluido.

Vidrio:

Las copas, jarras, frascos y ceniceros cuyo vidrio que se haya opacado se pueden recuperar sumergiéndolos en agua con vinagre por media hora y cepillando posteriormente.

También se puede usar el truco en el lavavajillas, añadiendo al lavado una taza de este ingrediente.

Para las manchas, frotar varias veces una esponja embebida en agua caliente con una cucharadita de almidón o Maicena.

En el caso de manchas persistentes o sarro, habrá que recurrir a la virulana y al ácido muriático diluido en agua al 50%.Por tratarse de un producto muy corrosivo, este trabajo debe hacerse en un ambiente ventilado usando guantes de goma y barbijo.

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