Buenos Aires, 11/12/2017, edición Nº 1853

Los trapitos coparon las calles durante el fin de semana en eventos de Palermo

En medio de una discusión entre prohibir o regular la actividad, el fin de semana los trapitos inundaron las calles aprovechando la gran concurrencia de la gente a los eventos internacionales. (CABA) Sea la Feria del Libro, un recital internacional, o un acto que convoque gente, ellos van a estar ahí. A veces cobrando por adelantado, otras poniendo sus propios aranceles, los “trapitos” son un lugar común y un gasto...

En medio de una discusión entre prohibir o regular la actividad, el fin de semana los trapitos inundaron las calles aprovechando la gran concurrencia de la gente a los eventos internacionales.

trapitos

(CABA) Sea la Feria del Libro, un recital internacional, o un acto que convoque gente, ellos van a estar ahí. A veces cobrando por adelantado, otras poniendo sus propios aranceles, los “trapitos” son un lugar común y un gasto con el que ya contamos, a la hora de ir en auto a cualquier evento.

Por eso mientras que en la Legislatura se discute qué hacer, si prohibir su trabajo como quiere hacer el PRO o si legalizarlos, como impulsa el Frente Para la Victoria, los trabajadores tomaron las calles el pasado fin de semana, vistiendo chalecos ilegales y sin controles que les llamaran la atención.

En la zona de La Rural fue donde más se vio a los cuidacoches, que a medida que sube la demanda, también comienzan a subir sus precios a lo largo del día.

Además del clásico evento que cada año convoca a miles de editoriales y a lectores que se acercan para asistir a los eventos, charlas o conseguir algunas ediciones, en Palermo hubo una maratón de 21 km que aumentó el flujo de automóviles en la zona, y proporcionalmente la cantidad de calles tomadas por estos trabajadores informales.

En base a los precios que se manejan el cuidado de un auto está entre $ 30 y $ 40 en la calle, mucho más económico que un estacionamiento (La estadía diaria en el estacionamiento de La Rural cuesta $ 160), aunque al ser en espacios públicos donde no debería haber costo por estacionarse, la práctica genera algunos malestares.

En base a los proyectos que se están debatiendo desde el del macrismo el promovido por Cristian Ritondo y por su compañero de bancada Roberto Quattromano, busca directamente prohibir la actividad y sancionar a quienes la realicen. Según la norma, esas sanciones incluirán de “5 a 20 días de arresto” y multas de $ 200 a $ 2.000, que serán el doble en caso de que se compruebe que existe una organización detrás. Y el triple para quienes lideren esas organizaciones.

El Frente Para la Victoria por su parte, con una mirada diametralmente opuesta y se encolumna detrás del proyecto de Gabriela Alegre y Claudia Neira que busca abrir un “Registro de Cuidadores de vehículos“, una actividad que consideran “de mera subsistencia“. Darían preferencia a jubilados y discapacitados pero también considerarían penas para los no registrados.

Comentarios

Ingresa tu comentario