Los taxistas repudiaron violentamente la llegada de Uber

Arrojaron piedras contra el salón donde capacitaban a los nuevos choferes

(CABA) La tensión estaba presente, allí apenas a unos metros de la puerta del Hotel Castelar, en avenida de Mayo 1100. Adentro, se llevaba a cabo la primera convocatoria para cualquier persona, mayor de 21 años, con licencia de conducir y un automóvil en condiciones, interesada en convertirse en un conductor de Uber, la plataforma web que conecta pasajeros con choferes mediante la aplicación. Afuera, sobre la avenida, el enojo de los taxistas que le declaran la guerra a este sistema que pretende reinventar el servicio de transporte de pasajeros versión siglo XXI. Gritaron, insultaron y hasta arrojaron piedras contra los vidrios del salón donde se capacitaban los nuevos choferes de Uber.

Así de tenso fue el primer encuentro de la plataforma en el país, con 120 de los que serán los primeros choferes Uber en Buenos Aires . En solo un día se anotaron 7000 interesados en ser conductores del nuevo servicio. Aunque todavía no se precisó qué día el servicio empezará a funcionar efectivamente en la ciudad, desde Uber anuncian que es “inminente” y ya incluyen a la Argentina entre los países en los que la firma opera, junto a otros 63 países, en 400 ciudades. Además, anticiparon que la idea es en poco tiempo ampliar el servicio a otras ciudades del interior del país. Pese a la resistencia de los taxistas porteños, hasta el momento, tanto las autoridades de Transporte de la Ciudad como de la Nación no se han pronunciado sobre si permitirán o no que el servicio opere en la ciudad.

Eso sí, no será fácil. Como quedo en claro esta noche en la puerta del Hotel Castelar, los taxistas están en pie de guerra. “Estos son ladrones que vienen a robar el mercado. Que no juegan con mismas reglas” vociferaba Alberto Rodríguez, secretario de la Asociación de Taxistas de Capital.

Los interesados fueron muchos. Todos hombres y muchos de ellos taxistas o ex remiseros, con un promedio de edad de 50 años.

“Estoy retirado, me inscribí porque estoy buscando alguna actividad que me permita tener un ingreso”, contó Osvaldo Pisano, de 60 años.

“Cuando viví en México trabajaba como chofer de Uber y me iba muy bien. Por eso no dude en inscribirme apenas me enteré. Esto no le saca trabajo a los taxistas porque es otro público de gente que usa tarjeta de crédito y tienen celulares con internet. No es un servicio masivo. Pero si es muy amigable con el turista” dice Ernesto Campean, de 24 años.

En el primer encuentro con sus futuros conductores, las autoridades de Uber permitieron que ingresaran periodistas aunque no dejaron entrar a fotógrafos o camarógrafos, porque temen que al exponer públicamente la imagen de los choferes puedan ser víctimas de algún tipo de ataque por parte de quienes se oponen a que el servicio opere en Buenos Aires, tal como ocurrió en otros países.

La plataforma tiene dos modalidades de operación: un servicio tipo ejecutivo, llamado UberBlack y otro tipo usuarios particulares, que es la que empezará a operar en Buenos Aires: la modalidad UberX. “La experiencia es similar a que un amigo te llevara en su auto”; detallaron en la presentación. NT