Buenos Aires, 21/10/2017, edición Nº 1802

Los mosquitos que habían invadido la ciudad ahora se fueron al conurbano

La especie Aedes Albifasciatus, resistente al frío, se movió a los alrededores de la capital provincial, más cerca de zonas inundadas.

(CABA) Casi un mes y medio después de invadir las casas de los porteños y sorprender a todos por su resistencia al frío, los mosquitos “charqueros” por fin empiezan a desaparecer de la Ciudad de Buenos Aires. Así lo aseguró el especialista del Conicet, Nicolás Schweigmann, quien advirtió que los insectos igual siguen apareciendo en gran número en la zona de La Plata.

“Lo que ocurrió fue un fenómeno extraordinario. Ya casi no se ven Aedes Albifasciatus (nombre científico del mosquito) en Buenos Aires. De no darse lluvias fuertes, en los próximos días deberían dejar de molestar. Las grandes ciudades no son un ámbito ideal para su reproducción”, agregó Schweigmann.

En diálogo con Clarín, el experto explicó que el Albifasciatus, que no transmite dengue, zika ni chikungunya, deja sus huevos en el barro que se forma a los costados de los charcos y se reproduce cuando vuelve a caer agua. Las bajas temperaturas no son un impedimento para su supervivencia. De hecho, los “charqueros” pueden ser encontrados hasta en Tierra del Fuego.

Si bien los porteños encontraron un alivio a las picaduras, la molestia sigue muy vigente en la capital bonaerense. “Me llamaron muchas personas desde La Plata. Están enloquecidos. Sucede que la Provincia está muy inundada y en los campos de los alrededores de La Plata se forma mucho charquerío”, agregó Schweigmann, líder del grupo de estudio de mosquitos de la Facultad de Ciencias Naturales de la UBA.

Por otra parte, el experto destacó que el Aedes Aegypti, principal transmisor del virus del dengue, zika y chikungunya, dejó de tener actividad en la Ciudad “hace diez días”. “Eso significa que podemos estar tranquilos de que no va a haber más transmisiones, al menos hasta la primavera”, dijo el biólogo, quien sin embargo destacó la necesidad de continuar con las tareas de prevención durante el invierno: “Los huevos remanentes sobreviven al frío. Es importante limpiar la Ciudad y descartar todos los recipientes que no se usen y la chatarra; además de tirar agua hirviendo a las paredes de las casas una vez por mes. Todos tenemos que involucrarnos para evitar una epidemia”.

MG

FUENTE: CLARÍN

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