Buenos Aires, 22/10/2017, edición Nº 1803

Los jóvenes que tienen más de 70

Fueron los primeros en psicoanalizarse en los años '60

(CABA) Hace tiempo que se habla de envejecimiento exitoso, concepto que va de la mano con el crecimiento de la expectativa de vida y el corrimiento de los ciclos vitales: muchos se casan después de los 30, tiene hijos casi a los 40… hay miles de centenarios y varios millones de mayores de 80 años (la “cuarta edad”). En este contexto, los de setenta y pico –que fueron jóvenes en los ‘60, los primeros en psicoanalisarse– pueden ser abuelos, pero no se sienten viejos. Hace poco, el escritor mexicano Juan Villoro los acomodó en una nueva categoría sociológica: los post-adultos.
Pensemos en los Rolling Stones, todos pasaron los 70 y siguen de gira interminable. Villoro pregunta: ¿Dejarías que tu abuela saliera con un Stone? “¿Por qué no? ¡Si los Stones tienen la misma edad que mi abuela! Además, ¿desde cuándo una abuela tiene que esperar la autorización de un nieto?”, contesta Graciela Zarebski, directora de la carrera de Gerontología de la Universidad Maimónides. Dice que se debe abandonar la posición prejuiciosa y distorsionada que sigue instalada respecto a la vejez como personas que perdieron su autonomía y capacidad de decisión: “Los mismos Rolling son un ejemplo de lo contrario y por eso siguen fascinando, igual que Paul McCartney y tantos otros. Pero cuesta aceptar que tienen posibilidad de seguir activos, pujantes, deseosos”.
“Una persona de 70 años hoy actúa como una persona de 50 hace 40 años. La vida se ha complejizado de tal manera que una persona de 70 que dice no hacer nada hace el 50 % más cosas que otra que se consideraba muy ocupada 50 años atrás”, asegura el médico gerontólogo Juan Hitzig.
Según la Encuesta Nacional sobre Calidad de Vida de Adultos Mayores, el 91% de ellos sale habitualmente de su casa, el 60% piensa que es posible enamorarse, un 80% sostiene que tiene una vida sexual activa, el 60% hace actividad física y el 20% viajó en el último tiempo. “Ayudan a otras personas, hacen uso pleno de su tiempo libre, trabajan y aportan al crecimiento de la economía”, dice la encuesta.
Ricardo Iacub, profesor de Psicología de la Tercera Edad y Vejez en la Universidad de Buenos Aires, habla del rol de los adultos mayores en el arte, y el protagonismo que están ganando en el cine y la televisión. Dice que sus papeles ya no se limitan al de los abuelitos sino que pueden ser fuertes y aventureros: pensemos en Harrison Ford en Star Wars (un Han Solo de 73 años) o en los músculos de Schwarzenegger y Stallone, a punto de cumplir los 70. Y en Robert de Niro, de 72, quien protagonizó tres películas en 2015 y ahora estrena “Dirty Grandpa” (abuelo verde): acaba de quedar viudo, pero lejos de deprimirse convence a su nieto para hacer un largo viaje para que el chico no se case. “Este grupo es cada vez más numeroso y demanda una mayor inclusión y representación de ellos mismos”.
Otro ejemplo es la serie de Netflix Grace y Frankie (Jane Fonda y Lily Tomlin). Sus maridos (Martin Sheen y Sam Waterson) acaban de dejarlas porque decidieron “salir del closet” y vivir libremente su homosexualidad. “Esta serie existe hoy porque sabemos que ser mayor no implica detenerse”, dice Iacub.
Hitzig sostiene que se hay un cambio de concepto estético que incorpora al “viejo lindo”, aquel “en el que predomina el espíritu sobre el cuerpo, y la gracia sobre la estructuración. Uno no despierta un dia y tiene 70. Se trata de transitar de la adultez a la madurez. Está muy bien que una persona de 70 se sienta de 40, lo que no debe hacer es pensar como de 40. Pasar de la adultez a la madurez significa pasar de la materia a la energía, del cuerpo al espíritu, del cerebro a la mente, del razonamiento al entendimiento, de la facultad a la humildad, del saber a la sabiduría, de la belleza a la entereza y del amontonamiento al desprendimiento. Estas conductas contribuyen a reducir la biología del estrés emocional, principal responsable del envejecimiento patológico”.
“No cabe duda que los 70 de hoy están lejos de la visión de ancianos que han dejado de ser activos participantes en lo profesional, reduciendo sus tareas al cuidado de los nietos. Hoy tienen una vida más activa y con múltiples intereses -dice Susi Reich, de la Asociación Argentina de Medicina Integrativa-. Cada vez los vemos más entrenando su físico, participando en caminatas, clases de tango, pintan, escriben, hacen voluntariado. Buscan una salida creativa para desplegar su potencial y tener mayor bienestar. Y buscan también la socialización mas allá de la familia, hacer nuevos amigos, ya que saben que a esta edad han dejado de ser centrales para convertirse en periféricos”. FB

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