Buenos Aires, 17/12/2017, edición Nº 1859

Los hombres buscan una imagen más masculina en la peluquería

Los que oscilan entre los 25 y 45 años quieren dar otra imagen, una que conserve los rasgos y mantenga el ideal de hombre clásico, fuerte y varonil. Pasada la moda de los metrosexuales, la Ciudad fue invadida los retrosexuales. (CABA) “Me separé, me tenes que dejar perfecto.” La orden no la escuchó un psicólogo sino uno de los peluqueros consultados para este artículo. Los primeros calores de Buenos Aires...

Los que oscilan entre los 25 y 45 años quieren dar otra imagen, una que conserve los rasgos y mantenga el ideal de hombre clásico, fuerte y varonil. Pasada la moda de los metrosexuales, la Ciudad fue invadida los retrosexuales.

Client Getting Hair Washed At Salon

(CABA) “Me separé, me tenes que dejar perfecto.” La orden no la escuchó un psicólogo sino uno de los peluqueros consultados para este artículo. Los primeros calores de Buenos Aires ya muestran un cambio de paradigma entre los varones más coquetos: pasada la moda de los metrosexuales, la ciudad ya fue invadida por otra moda: los retrosexuales. Una versión que abandona la desprolijidad provocada y adopta una delicada virilidad.

Los hombres que oscilan entre los 25 y 45 años buscan dar otra imagen, una que conserve los rasgos masculinos naturales y mantengan el ideal de hombre clásico, fuerte y varonil. Por eso, los estilistas de Buenos Aires sacan cortes como si se tratasen de menúes del día.

“Lo que se usa es el estilo europeo, con los costados rapados o cortitos, las cúspides altas y el uso de muchos productos”, contó a Tiempo Argentino Facundo, de Mala peluquerías, situado en el corazón de Palermo, capital nacional hipster.

Pero en Belgrano, ocurre lo mismo. También en Caballito, Villa Devoto o Flores, el barrio de los hombres sensibles de Dolina.

Juan Carlos tiene 56 años y hace tres décadas que no suelta las tijeras. Es uno de los estilistas estrella de la sucursal Flores de Pino Peluquerías. “La tendencia la marca el fútbol”, opinó, y ubicó como fetiches masculinos a Cristiano Ronaldo, el Kun Agüero y Ricky Martin.

Pero si de íconos se trata, en Palermo no se habla tanto de fútbol. “Los modelos que te piden acá son el actor argentino Fernando Dente y el italiano Mariano Di Vaio” reveló Facundo y deschavó: “Dos de cada diez clientes se hacen color o me preguntan por eso; las tendencias son el lila, rosado, lavanda, gris y turquesa.”

Para Juan Piñeiro, dueño de Juan x Fin, también en Palermo, las referencias son Ricky Martin y David Beckham. Para este peluquero de 42 años y 22 de experiencia, “la explosión se dio con el mundial pero se viene forjando desde hace dos o tres años aunque algunos todavía apuestan a la desprolijidad cuidada”.

David, de 38 años, decidió cambiar de look y para eso dejó atrás una tupida melena con ondas. “Me vi necesitado de un cambio porque me cansé de ver siempre lo mismo en el espejo”, relató. “Le dije al peluquero ‘lucite’ y me quedó esto”, contó al tiempo que se raspaba las yemas de los dedos en sus rapadas laterales. “Es cierto que a veces veo muchos flacos parecidos a mí por la calle, y hasta llegamos a sonreírnos en forma cómplice, pero este corte me hace ver seguro y conforme conmigo mismo”, finalizó.

“La imagen del desmechado se rompió y dio paso a una imagen más masculina, no tan metrosexual”, asumió Piñeiro, y definió al ángulo: “Se usa lo que antes se llamaba ‘corte de caballero’, los bigotes y las barbas largas. El retorno de ese estilo se da en el contexto del regreso de otro clásico, las barberías, aunque no creo que la tendencia de para que reabran muchos locales de ese estilo.” Para lo que sí da, es para que las peluquerías actuales se conviertan en un terreno ganado por los varones.

Facundo coincidió con su vecino en que se usan las “barbas largas y tupidas y existen muchos clientes que sólo vienen a retocarse y no se cortan el cabello. Algo que antes solo lo hacían los mayores.”Y vienen ante cambios de laburo o peleas con la novia”, agregó.

Es que la visita masculina a las peluquerías se produce con una periodicidad que sólo superan otros que atienden la cabeza, aunque del lado de adentro: los psicólogos. “El hombre se volvió más detallista que la mujer, algunos se sientan acá cada diez días y sólo vienen para mantener cierto orden en la cabeza mientras que antes venían cada mes y medio”, dijo Facundo. En Juan x Fin ocurre lo mismo: “Con estos cortes más estrictos vienen cada mes o mes y medio, mientras que antes lo hacían cada dos o tres meses, aunque a nosotros nos gusta que el corte dure.” Así, los locales de Palermo ofrecen a sus clientes wifi gratis, servicio de infusiones y hasta bebidas energizantes. La visita a la peluquería ya no es un trámite, ahora, la moda es permanecer un rato y charlar. Las fuentes consultadas contaron que los clientes hablan de sus problemas en la peluquería y que “a muchos de ellos se les nota que vienen en un arrebato emocional por algún problema y buscan cambiar de afuera para adentro.”

La barba de Enrique “Quique” Ruete era roja como un matafuego y subrayó su sonrisa durante media década. El productor de 34 años contó que “en esos años me pasó de todo, hasta quisieron quemármela”. Quique es pelado y juega con que su cara podría darse vuelta y no perder sentido.

“Al principio me dio pereza afeitarme y después aprendí a convivir porque tengo la piel sensible y los pelos me protegen”, contó Quique. Y advirtió: “Aquel que se quiera dejar la barba por moda para este verano tiene que tener en cuenta que es todo un sacrificio porque ahí queda comida, cerveza y mil cosas más; te da muchísimo calor y picazón y no es compatible con algunos prejuiciosos.”

“Muchas mujeres me quisieron afeitar”, reveló Quique, “pero sólo una lo logró y no fue por amor” La chica en cuestión era una alemana futbolera que, horas previas de la final mundialista se metió con lo más preciado: la alfombrada pera roja de nuestro amigo. El resultado es por demás conocido y demuestra que a pesar de las derrotas, la pelota no se mancha, pero las cabezas mutan. «

Cabecitas a la moda
Miguel Echevarría es uno de los dueños de RAP, una clásica peluquería para niños de Palermo.
Como un especialista en la materia afirmó que “los chicos son más directos: piden el corte de Cristiano Ronaldo, Neymar o Messi y hasta vienen con la camiseta puesta, como para que no queden dudas”. Pero también piden los cortes de One Direction o Ben10. “Hoy los chicos eligen su propio look y los más audaces se hacen rayitas a los costados”, contó Echevarría, quien confirmó que “los piojos siguen ganando” la desigual batalla en las cabelleras de los púberes.

Fuente: Tiempo Argentino

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