Buenos Aires, 11/12/2017, edición Nº 1853

Los hermanos de Quilmes que conquistaron el premio más importante de Latinoamérica con sus trucos de magia

Federico González (14) es ilusionista y en sus shows lo acompaña con sus gracias Facundo (6). Juntos consiguieron el primer premio en la categoría juvenil en el Congreso de FLASOMA.

(PBA) Todos saben que un mago jamás revela sus trucos, pero sí puede contar su historia. Federico González es de Quilmes, tiene 14 años y estudia magia desde hace casi 10. Comenzó con Pablo Cabaleiro (“El mago sin dientes”) en Avellaneda y actualmente sigue su formación en la escuela de Gustavo Raley. A Federico lo acompaña su hermano Facundo (6), un niño histriónico y desvergonzado que ya se presenta en los shows como el payaso “Resorte”. Ambos consiguieron en febrero el primer premio en la categoría juvenil en el Congreso de FLASOMA (Federación Latinoamericana de Sociedades Mágicas), la competencia de magos más importante de la región que tuvo lugar en el Teatro Avenida, en Capital Federal. Tras la rutina, los hermanos fueron ovacionados de pie por el público. “Cuando dieron luz de sala y vi a la gente parada aplaudiéndome sentí algo increíble. Ya estaba satisfecho”, confesó el más grande de los dos.

Cuando Federico cumplió cinco años, sus padres contrataron una maga para que animara su fiesta de cumpleaños. El chico quedó fascinado y se empecinó con la idea de aprender los trucos. Con el tiempo, lo que empezó como un hobbie se fue transformando en el sueño de vivir de la magia.

A los ocho le llegó la oportunidad de mostrar sus dotes en la televisión. Patricia, su madre, cuenta que él mismo se anotó para participar en “Talentitos”, un segmento del programa de Susana Giménez. “Pasé el casting y le hice a Susana un truco en el que le volcaba una taza de agua en la cabeza sin mojarla. Fue una experiencia muy linda”, dice.

Por su parte, Facundo estudia clown y es el encargado de hacer gags y acotaciones graciosas en las rutinas de Federico. “Siempre me gustó la magia, acompañaba a Fede a todos sus ensayos. Disfruto mucho de actuar con mi hermano”, explica el pequeño que encontró su nombre artístico mientras se divertía con un juguete con forma de resorte.

“Antes de salir a escena le mostramos la cantidad de gente que había para saber si le daba miedo y nos dijo que no. Se anima a cualquier cosa”, agregó el mago sobre su hermano. Por haber ganado el Congreso, la Federación les entregó una beca para competir en el Mundial de Magia que se hará en Corea el año que viene. Sin embargo, la beca sólo los exime de pagar la inscripción al certamen y los altísimos costos de pasajes y estadía para ellos y sus padres hacen que sea casi imposible que participen.

De cualquier forma, Federico no pierde las esperanzas para una próxima vez. “No contaré con la beca, pero por haber ganado el Congreso puedo participar del próximo mundial, que sería en América y no traería tantas complicaciones. Sé que aún soy chico y ya habrá tiempo para eso”, remarca.

Por último, el quilmeño deja en claro su sueño y sus objetivos de acá en adelante: “No me interesa tanto competir y ganar. Hay magos geniales que jamás ganaron premios. Lo mejor sería viajar por el mundo mostrando mi magia”. NR

Fuente: Clarín

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