Buenos Aires, 27/07/2017

Los estudiantes de un colegio en Villa Santa Rita son blanco fácil de los motochorros

Se trata del Instituto Carlos Steeb; vecinos del barrio y los padres de los alumnos se quejan de los robos callejeros

(CABA) La preocupación está más presente que nunca en la comunidad educativa de ese instituto, sobre todo en el nivel medio, donde los estudiantes adolescentes empiezan a desandar de a poco sus primeros pasos de independencia en la vida.

Sí, lamentablemente ocurren estos hechos. Desde el año pasado que se vienen repitiendo”, dijo Ariel Arévalo, el rector del colegio secundario al que asisten 498 estudiantes.

Las autoridades tuvieron varias reuniones con los jefes de comisarías con jurisdicción en la zona y decidieron en conjunto disponer de un patrullero y una consigna policial en la escuela para controlar el ingreso y egreso de los alumnos y también las adyacencias.

Desde el Ministerio de Justicia y Seguridad de la ciudad de Buenos Aires, un vocero dijo que “la presencia policial en la zona del colegio es reconocida por los vecinos, aunque igualmente se evaluará en el corto plazo cómo dar respuesta a este reclamo”.

Un par de policías federales porteños recorren la manzana y otros dos uniformados vigilan desde un patrullero los accesos a dicho establecimiento educativo.

Pero parece que esa vigilancia no basta. Los asaltos de motochorros a estudiantes suceden unas cuadras más allá del instituto, situado en Margariños Cervantes y Cuenca.

 

Los robos a los estudiantes ocurren casi de manera cotidiana. Por semana, los miembros de la comunidad educativa saben que al menos ocurren tres hechos de inseguridad en los que los adolescentes sufren el hurto de sus smartphones, tal vez el poco dinero que llevan consigo y, en algunos casos, los morrales con algunas pertenencias personales. “A un compañero le robaron la mochila. Se la arrancaron desde una moto”, relató un alumno del Steeb.

Generalmente, el o los ladrones se movilizan en motocicletas. Y los docentes de la escuela no son ajenos a esta problemática. Días atrás, una profesora fue golpeada por delincuentes cuando le sustrajeron la cartera, recordó el rector Arévalo. Algo similar sucedió a fines del año pasado. NT

Comentarios

Ingresa tu comentario