Buenos Aires, 22/11/2017, edición Nº 1834

Los dueños del Bauen piden el desalojo, los trabajadores la expropiación

Los dueños prometen mantener los puestos de trabajo, pero los trabajadores piden la expropiación. La orden de desalojo está en suspenso hasta que se realice una inspección del lugar. (CABA) Fue construido para el Mundial 78. Con la democracia mutó a sede de encuentros políticos, búnker de candidatos presidenciales y escenario de actos proselitistas y homenajes. Después quebró, arrastrado por la crisis de 2001, y terminó en manos de una...

Los dueños prometen mantener los puestos de trabajo, pero los trabajadores piden la expropiación. La orden de desalojo está en suspenso hasta que se realice una inspección del lugar.

bauen-hotel-argentina5

(CABA) Fue construido para el Mundial 78. Con la democracia mutó a sede de encuentros políticos, búnker de candidatos presidenciales y escenario de actos proselitistas y homenajes. Después quebró, arrastrado por la crisis de 2001, y terminó en manos de una cooperativa. Ahora, el Bauen está otra vez en etapa de cambio y de conflicto: tras once años de ser gestionado por una cooperativa, (bautizada B. A. U. E. N porque no tienen los derechos del nombre) los dueños insisten con recuperarlo y relanzarlo, y ya tienen aval de la Justicia, que ordenó su restitución. Pero los trabajadores resisten, se niegan, y exigen la expropiación para seguir explotándolo. Por ahora no hay fecha para el desalojo, pero se espera que sea de manera pacífica y que se cumpla antes de la feria judicial de invierno.

Ubicado en un lugar estratégico de la Ciudad – en Callao 360, a menos de una cuadra de Corrientes–, el hotel tiene 15 mil metros cuadrados y es, desde 2003, un emprendimiento gestionado por unos 130 empleados que conforman, según se presentan, una cooperativa de trabajo que lleva las siglas del emprendimiento hotelero. En nombre de esa cooperativa los trabajadores ganaron apoyo de artistas y de legisladores porteños de la oposición, pero la Justicia nunca les dio aval para la expropiación, ni siquiera para seguir trabajando. Lo hacen, pero sin habilitación, y en situación precaria pese a que declaran haber invertido $ 16 millones desde que asumieron el manejo. El mes pasado hasta hicieron un festival sobre la avenida Callao para sumar adherentes a su causa. Pese a eso, todo indica que tendrán que enfrentar un nuevo revés.

En marzo, después de siete años con varias idas y venidas y de apelaciones que llegaron incluso hasta la Corte Suprema, la Justicia volvió a fallar a favor de los propietarios, la sociedad anónima Mercoteles. En esa ocasión, el paso fue clave y marcó un plazo de 30 días para que la cooperativa que gestiona el hotel desde 2003 dejara el edificio. Pero como eso no ocurrió, y con el plazo cumplido, la jueza Paula Hualde activó otra vez el mecanismo y abrió un nuevo proceso hacia el desalojo: primero hará una inspección en el lugar y luego deberá decidir cómo se hace. “Esperamos que se cumpla de manera pacífica antes de la feria judicial, tenemos un fallo favorable de la Corte Suprema desde 2011, lo que hace ahora la jueza es avanzar sobre eso”, explicó Gerardo Palomero, apoderado de Mercoteles.

Desde esa empresa insisten en que el edificio les pertenece y prometen obras y mejoras para volver a insertarlo en el mercado turístico. Hablan de una inversión de 5 ó 6 millones de dólares para la refuncionalización. Y aseguran que ya tienen interesados en apoyar la iniciativa. Para eso, antes, confían en una solución acordada “Apuntamos a reorganizar una entrega pacífica y voluntaria del inmueble”, dijo Palomero. “Nosotros no queremos conflicto, desde primer momento ofrecimos mantener los puestos de trabajo, eso lo dijimos ante la jueza, en una solicitada, y hasta ante la cooperativa. Lo que menos queremos es lograr un sufrimiento, todo lo contrario”, concluyó.

Fuente: Clarin

Comentarios

Ingresa tu comentario