Buenos Aires, 22/09/2017, edición Nº 1773

Los dirigentes del peronismo este año veranean en destinos bonaerenses

Aníbal Fernández festejó sus 60 en Cariló. Massa mantiene la costumbre de descansar en Pinamar. Y varios kirchneristas desembarcaron en Mar Azul.

(PBA) Pinamar. Villa Gesell. Mar Azul. Cariló, Tandil o Mar del Plata. Casualidad, estrategia electoral de cara a las legislativas, o un homenaje al General Perón a casi 72 años de la sanción de las vacaciones pagas para todos los trabajadores argentinos, la gran mayoría de los dirigentes del peronismo eligió alojarse este verano en destinos bonaerenses.

A excepción del gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey, quien se dejó ver en Punta del Este junto a su flamante esposa, Isabel Macedo, integrantes del PJ duro, el Frente para la Victoria o el Frente Renovador, se instalaron en las playas argentinas. Con perfil bajo y poca actividad, casi todos se mantienen en la rutina del ocio. Comparten tiempo con su familia, leen y disfrutan del sol en la previa de un año que, con elecciones por delante, y un destino de unidad por ahora incierto, será intenso.

Una presencia clásica de la Costa es Aníbal Fernández, quien ayer festejó su cumpleaños 60 rodeado de su familia, en lo que fue su primer aniversario lejos del poder en mucho tiempo. Llegó a Cariló antes de Año Nuevo y piensa quedarse varios días más. El ex ministro kirchernista, que hasta hace unos años veraneaba en Villa Gesell, elige las playas alejadas de los paradores del pueblo. Si el clima ayuda (algo que no ocurrió en los últimos días) llega bien temprano a la playa y apoya su reposera cerca de la orilla del mar, donde que se queda horas leyendo una de las novelas rusas más importantes de la historia, “Crimen y Castigo“, de Fiódor Dostoievski, una obra de profundo contenido psicológico, en la que el autor ensaya sobre la culpa y la redención.

A diferencia de otros años, donde solía recibir a periodistas y a otros políticos en su carpa, esta vez Aníbal se refugia en la familia, aunque se mantiene activo vía Twitter, desde donde -fiel a su mordacidad- lanza dardos envenenados contra el gobierno nacional. Otros años, el dirigente quilmeño formó dupla de truco con Florencio Randazzo, quien hasta ayer se alojó en Valeria del Mar. Este año ni se cruzaron.

Del otro lado del muelle de Pinamar, el líder del Frente Renovador, Sergio Massa, mantiene su costumbre de pasar el día de playa en el parador CR con su esposa Malena Galmarini, sus hijos Tomás y Milagros, y algunos amigos, con los que pasó Año Nuevo en su casa del barrio cerrado La Herradura. Allí también tienen sus hogares el intendente de Lomas de Zamora, Martín Insaurralde, quien llegaría para la segunda quincena, y el ministro de Seguridad de Buenos Aires, Cristian Ritondo.

La primera semana de enero Massa tuvo mucha actividad política y fue y vino de Pinamar. Estuvo en San Fernando, en Maipú, en Madariaga y en San Clemente del Tuyú, entre otras ciudades. No es el verano más tranquilo para el ex intendente de Tigre. Sin embargo, tiene tiempo para jugar al fútbol tenis y al tejo con sus amigos del Colegio Agustiniano y sus hijos y para caminar por el bosque de pinos.

En Mar Azul, una de las playas gesellinas, se instalaron Juan Manuel Abal Medina y Juan Cabandie junto a sus esposas e hijos. Días atrás Cabandie dio una entrevista en la radio de Cariló, a la que fue con su hijo Ciro Néstor, y aprovechó para ser irónico con el intendente de Pinamar, Martín Yeza, de Cambiemos: “De él sólo puedo decir que es alto”.

Acompañado de sus hijas Dolores (12), Magdalena (10) y Manuela (6), su compañera Guillermina y Facundo (20), hijo de ella, Abal Medina se dedica a hacer asados para toda la familia, ir a la playa de Mar Azul (a donde llegó el 1° de enero) y leer mucho. En su mesa de luz tiene tres libros: “La ciudad ausente”, de Ricardo Piglia, “Kirchner, el tipo que supo”, de Mario Wainfeld, y “El día que Nietzsche lloró”, de Irvin D. Yalom, entre otros.

Más al sur, en Mar del Plata, pasa sus días la diputada del Frente Renovador Graciela Camaño, una de las protagonistas del año legislativo en diputados. Disfruta el tiempo con sus cuatro hijos y sus nueve nietos y está fascinada con uno de los tomos del libro “The War”, del célebre líder británico Winston Churchill, que le regaló un vecino.

No muy lejos de allí, en Tandil, Diego Bossio pasa un verano de ocio activo junto a sus hijas Olivia (7) y Milena (2). Practica boxeo, anda en bicicleta y come asados con sus amigos los fines de semana, y en los ratos de la siesta lee “Orden mundial”, de Henry Kissinger, un libro que, según el diario Financial Times, “debería ser lectura obligada para los candidatos a las elecciones de 2016. El orden mundial depende de ello”.

En cambio, la diputada nacional Mayra Mendoza (FPV) pasa los días de verano en la localidad bonaerense de Quilmes, en la pileta familiar junto a su compañero Sebastián y su hija Catalina; largas jornadas de descanso que comparte, además, con una de sus hermanas, sus padres, suegros, sobrinos y cuñados. El pasado fin de semana se permitió una escapada a Montevideo para visitar a otra hermana y recorer sus playas, pero sus vacaciones serán la última semana de enero. A la hora de la lectura, optó por “Economía Feminista”, de Mercedes D’Alessandro. NR


Fuente: infobae

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