Buenos Aires, 13/12/2017, edición Nº 1855

Los consejos del CEO de Starbucks a empresarios

Howard Schultz, el hombre de los US$ 80.000 millones, recomendó que no se olviden de mantener los pies en la tierra: “Permanezcan humildes”.

Por Diego Cabot

(CABA) No cantaba ninguna estrella, pero la Ópera de Mónaco estaba llena. Apenas se notaba un vacío en el palco real. Howard Schultz, presidente ejecutivo y CEO de Starbucks, apareció puntual. Centenares de empresarios de todo el mundo, muchos de ellos dueños de empresas que valen miles de millones, querían escuchar ansiosos al hombre que maneja una de las firmas más dinámicas del mundo.

El hombre no decepcionó. Había sido presentado por el CEO global de la consultora EY, Mark Weinberger, en el marco del World Entrepreneur of the Year (WEOY), que anualmente se celebra en Montecarlo. “No le vamos a dar la espalda a los problemas sociales que tiene Estados Unidos. Nos vimos obligados a convertirnos en un campeón de buenas causas para hacer frente a estos problemas”, dijo con un tono crítico hacia la administración del presidente Barack Obama.

El hombre se posicionó lejos de las formas del management. Fue más bien un golpe a la inspiración social que pretende darle a la organización que tiene algo más de 26.000 tiendas en alrededor de 65 países y que él mismo fundó en 1971, en Seattle. “Nosotros nos convertimos en la voz de los que no tienen, en un vehículo para expresarse ante el poder”, dijo. Y recordó que fueron la primera empresa estadounidense en reconocer los derechos a gays y lesbianas. Abogó por la permanencia de los valores y enfatizó en los problemas raciales en los Estados Unidos.

“Hubo una fractura en la confianza de la gente en Washington [en referencia a la Casa Blanca]. Se ve un quiebre del sueño americano”, añadió. Luego se despachó contra Obama por no asumir el compromiso de avanzar en los problemas raciales que tiene la sociedad. “Estas cuestiones dividen la nación. Si uno mira hacia atrás a Selma y Martin Luther King, se pregunta, como país, ¿avanzamos? Y la respuesta es que no tanto como deberíamos haberlo hecho. Incluso, se podría argumentar que fuimos hacia atrás”, dijo sin tapujos en Mónaco.

Luego, el empresario contó una anécdota que pinta como pocas el destino que también tendrá la cadena de cafeterías. “Hace dos años y medio, el gobierno [de los Estados Unidos] cerró y todos estamos con una profunda falta de liderazgo”, dijo en referencia a la paralización parcial del gobierno en octubre 2013, después de que las dos cámaras del Congreso no lograron ponerse de acuerdo sobre el nuevo presupuesto.

“Me enteré de que las familias de los veterano caídos [las tropas estadounidenses en Irak y Afganistán] no recibirían beneficios por la muerte a causa de que el gobierno no funcionaba. Me llamó la atención. Pusimos una petición en todas las tiendas de Starbucks y conseguimos dos millones de firmas en menos de 24 horas, que entregamos a la Casa Blanca”, contó Schultz, y comentó, además, que obligó al gobierno a salir de su letargo. “Proporcionamos una voz”, finalizó.

Hubo una pregunta sobre una denuncia que hizo The Times en la que se la acusa de pagar pocos impuestos. Schultz afirmó que él “hacía lo correcto para el pueblo estadounidense mediante la financiación de actividades altruistas”. “Hicimos lo correcto con respecto al tema de los impuestos que usted está hablando”, enfatizó.

Para el final dejó una frase: “Be humble” (sean humildes). Casi un oxímoron de aquella histórica de Steve Jobs cuando a un grupo de estudiantes les dijo “Stay hungry” (tengan hambre). Hubo ovación, pero el hombre de los US$ 80.000 millones se paró y se fue. Ni siquiera miró el aplauso de pie de la Ópera colmada.

starbuck2

Fuente: La Nación

Comentarios

Ingresa tu comentario