Buenos Aires, 16/12/2017, edición Nº 1858

Los clásicos también corren

En distintos lugares del mundo, los autos clásicos también tienen un lugar en el rally. (CABA) Quien llega primero a la meta gana. Eso podría pensarse al conducir un Porsche 911 de 40 años por una idílica carretera. En los rallies de autos de época, sin embargo, no es lo importante. Las carreras se hacen en circuitos cerrados; en el caso de los rallies de vehículos clásicos, se trata de...

En distintos lugares del mundo, los autos clásicos también tienen un lugar en el rally.

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(CABA) Quien llega primero a la meta gana. Eso podría pensarse al conducir un Porsche 911 de 40 años por una idílica carretera. En los rallies de autos de época, sin embargo, no es lo importante. Las carreras se hacen en circuitos cerrados; en el caso de los rallies de vehículos clásicos, se trata de otra cosa.“No gana el que va más rápido por el bosque. Los rallies de autos clásicos son más bien de constancia y de fiabilidad”, afirma Harald Koepke, organizador de la prueba “Sachsen Classic” en Alemania. Por ello, los vehículos participantes deben estar bien ciudados y con la técnica a punto. “Quien maneja 600 kilómetros por las montañas debe confiar en su mecánica”, sostiene.

En los rallies de regularidad se deben hacer al día de seis a nueve tramos cronometrados, en los que se miden hasta las centésimas de segundo.

En especial para el copiloto, estos rallies son un reto deportivo. “Tiene la posición de mayor responsabilidad”, explica Koepke. “En el libro de ruta están las distancias, las irregularidades y dirige al piloto, al que le va marcando los tiempos también con su propio cronómetro”, explica.

Unos 180 equipos internacionales se dan cita cada año en Alemania por ambición deportiva con un vehículo de al menos 25 años para recorrer durante tres días la región de Sajonia.

Mucho más libre y espontáneo es el “creme21 Youngtimer Rallye”, que recibe el nombre de una crema para la piel de los años ’70 y en el que destacan autos de la “época disco” como el Opel Commodore o el Volkswagen K70. Sin embargo, no hay que engañarse, el “creme21? no es ningún paseo, según el organizador, Alexander Mrozek. También hay que usar un libro de ruta, aunque “el ganador no se define por las pruebas cronometradas de regularidad”.

Más importante aún es el conocimiento de la década de los ’70. Y es que lo más probable es que en el tramo especial alguien aparezca con un aparato de música del que salen una serie de éxitos musicales del momento. Quien sepa nombrar todos los éxitos y los intérpretes recibe la mayor puntuación. Similares pruebas se deben superar en otros rallies como el Jungfrau de Suiza, donde sólo pueden participar mujeres.”En nuestro caso, el ganador es el que se va con la mayor sonrisa a casa”, dice Mrozek, que igualmente destaca la pretensión deportiva y turística. Pueden participar en el rally vehículos en estado original de los años ’70 y ’80, pero las plazas son limitadas.

El “creme21? recorre cada año en septiembre Alemania y parte de otros países vecinos. Son unos 1.000 kilómetros sobre carreteras secundarias apenas transitadas.

Las excursiones de autos clásicos aún hacen más secundaria la ambición deportiva. “Es una conexión entre el manejo y la cultura, entre la naturaleza y la tecnología, una intemporalidad y un feliz dejarse guiar por el paisaje, el sol y la naturaleza”, cita Frank Reichert, director del área de clásicos del club del automóvil ADAC, un reporte de prensa histórico.

ADAC organiza desde 2010 un rally de vehículos clásicos en diferentes regiones de Alemania. Se navega con ayuda de símbolos en los márgenes de la carretera. Un triángulo rojo significa “seguir recto”; un cuadrado rojo, giro a la izquierda, y un punto rojo, a la derecha. Las actividades en las pausas tienen que ver con la naturaleza.

Este tipo de rallies es puro disfrute para piloto y copiloto, ya que no hay cronómetro ni tiempos, sólo la búsqueda sin estrés de un recorrido repleto de interés histórico”, dice Reichert. Al igual que ocurre con otros, se realiza no sólo por el mero disfrute de la conducción, sino por la buena comida, los puntos de interés históricos y paisajísticos y los selectos vinos en la noche.

Los vehículos clásicos, eso sí, deben estar en su estado original y tener todos los permisos en regla. La edad mínima del auto es de 30 años y los participantes están limitados a 100. Como la demanda suele ser mucho más amplia, los organizadores se reservan el derecho de elegir qué autos intervienen.

Quien quiera recurrir a otros rallies espontáneos hay otras alternativas, aunque suelen estar más limitados a un tipo de auto específico, ya sea de marca o de modelo.

Fuente: Perfil

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