Los alumnos de 1° año arrancarán el 20 de febrero

Los alumnos de 1° año arrancarán el 20 de febrero

(CABA) El año que viene, los estudiantes porteños de primer año de secundaria empezarán las clases 10 días antes. En todas las escuelas públicas habrá un curso de articulación entre primaria y secundaria, que empezará el 20 de febrero y se extenderá hasta el 3 de marzo, justo antes del comienzo del ciclo lectivo, previsto para el 6. La asistencia será obligatoria para todos los chicos que arrancan el nivel medio en 2017; el foco estará puesto en matemática, lengua y técnicas de estudio.

El objetivo es “mejorar la transición de la primaria a la secundaria”, un punto crítico en las trayectorias educativas de los alumnos. Los datos oficiales señalan que primer y segundo año tienen los mayores índices repitencia y deserción. Según cifras del Ministerio de Educación de la Ciudad, el porcentaje promedio de abandono en secundaria es del 5,3%, pero entre los alumnos de 1° año, sube al 6,8 %. Y mientras el promedio de repitencia es del 14,6% para todo el nivel medio, en los dos primeros años el índice se eleva a casi 20%. La tendencia se repite a nivel nacional: las cifras más altas de abandono y repetición están en el primer año de secundaria, un momento de grandes cambios que repercuten en el desempeño escolar.

El nuevo curso de articulación será obligatorio para los 20.300 alumnos que cursarán 1° año en 2017 en la Ciudad. Serán 3 horas reloj por día, a cargo de profesores de la misma escuela. Los colegios ya iniciaron la comunicación a las familias; muchas se enteraron cuando hicieron la inscripción online.

“La idea es acompañar la transición de la primaria a la secundaria. El curso de nivelación les aportará a los estudiantes herramientas para organizarse en función de un formato nuevo para ellos, con más profesores y materias –explicó la ministra Soledad Acuña–. Van a trabajar sobre el ‘oficio de estudiante’ y sobre contenidos de Matemática y Lengua que pertenecen al diseño curricular de primaria, así como contenidos introductorios de primer año”. El Ministerio preparó una serie de cuadernillos para los profesores a cargo del curso, que serán definidos por cada escuela.

El pasaje de primaria a secundaria es un momento de quiebre en el recorrido escolar. Carina Kaplan, investigadora del Conicet y profesora de la UBA y la UNLP, señala que “es clave acompañar a los estudiantes en ese pasaje, atravesado por una fuerte carga emocional (miedos, inseguridades) y ritos de iniciación (nuevos grupos y modos de sociabilidad, otras formas de organización académica, modos diferentes de vinculación con la autoridad)”.

Para algunos estudiantes, como Mercy Pozo Valencia y Lizeth Chamo, la secundaria está resultando más fácil que la primaria “porque los profesores explican mejor”. Pero Yamila Noguera dice que “al tener más docentes, no terminás de conocerlos bien. Con los maestros de primaria había más confianza”. Eliseo Coca Díaz plantea que “no alcanza el tiempo para hacer todo, el día está más saturado”.

Rodrigo Loayza pone el acento en los vínculos: “Cuando sos más chico es más fácil hacer amigos, ahora es más difícil. Antes de empezar me daba miedo no conocer a nadie”. Jonathan Choque también admite: “Al principio me costó adaptarme al grupo. De a poco me acostumbré”.

El inicio de la secundaria coincide con una serie de cambios simultáneos. Rebeca Anijovich, profesora e investigadora de la Universidad de San Andrés y la UBA, enumera: “Cambian el espacio físico, los códigos de convivencia, la cantidad de profesores, el grupo de compañeros. Cambia hasta el cuerpo, en plena entrada a la adolescencia”.

Anijovich resume: “Son muchos frentes abiertos, que necesitan de un seguimiento particular. De otro modo, se abre la puerta a la deserción y la repetición”. La especialista señala que las tutorías –a cargo de docentes o de alumnos más grandes– son una buena herramienta para acompañar a los chicos. Y subraya: “Esta transición debería trabajarse a lo largo de todo el año”.

Los expertos también apuntan al trabajo sobre los vínculos grupales. Marcela Martínez, socióloga especialista en formación docente, plantea: “El primer año de secundaria es una oportunidad para que la escuela trabaje en la construcción de comunidad, para fortalecer la pertenencia. Las instituciones que trabajan esto logran que los estudiantes valoren más la escuela”.

Kaplan agrega que “en general, la secundaria no trabaja sobre la trama vincular que tejen los estudiantes; tal vez eso explique que algunos jóvenes deserten en los primeros meses del primer año”. Y define: “Nadie que se sienta excluido de su grupo va a poder aprender. Tenderles puentes desde el inicio y alojarlos en la nueva experiencia escolar es el gran desafío”

Matemática, la más “difícil”: crean talleres de apoyo para rendir las previas

Antes de las mesas de examen, los alumnos que tienen Matemática previa en las escuelas secundarias de la Ciudad asistirán a talleres de apoyo obligatorios en horario escolar: los “Espacios de Recuperación de Materias” (ReMa), lanzados este año con el objetivo de “incentivar la promoción acompañando a los alumnos que presentan mayores dificultades”.

Según datos oficiales, Matemática es la materia que más alumnos se llevan en la Ciudad: 8830 chicos la tienen previa. De ese número, el 60% corresponde a primer y segundo año.

En los espacios de ReMa se trabaja “con un esquema de formato flexible de enseñanza, donde los alumnos que adeudan la materia se agrupan en un espacio designado por la escuela, y los que no la adeudan, intensifican los contenidos y se preparan para las olimpiadas”, explicaron desde el ministerio porteño. Para el año que viene está previsto abrir estos talleres también los sábados.

S.C.