Buenos Aires, 18/12/2017, edición Nº 1860

Liniers: el Arzobispado deberá pagar

Indemnizará a una nena que se fracturó al caer en un patio de la Parroquia Luján de los Patriotas, cuando concurría a catecismo. El Arzobispado de Buenos Aires deberá indemnizar a una niña que sufrió una doble fractura de codo al caer accidentalmente en el patio de la Parroquia Luján de los Patriotas, del barrio porteño de Liniers, cuando concurría a catecismo. La Cámara Civil dispuso una indemnización de 41.500...

Indemnizará a una nena que se fracturó al caer en un patio de la Parroquia Luján de los Patriotas, cuando concurría a catecismo.

El Arzobispado de Buenos Aires deberá indemnizar a una niña que sufrió una doble fractura de codo al caer accidentalmente en el patio de la Parroquia Luján de los Patriotas, del barrio porteño de Liniers, cuando concurría a catecismo.

La Cámara Civil dispuso una indemnización de 41.500 pesos más intereses de siete años que deberá afrontar el Arzobispado de Buenos Aires, al entender que había “asumido el cuidado de la niña, se obligó no sólo a contribuir a su pleno desarrollo cristiano, si no también a otorgarle una apropiada y conveniente vigilancia y observación de su conducta en el lugar en el que se desarrollaba la actividad de catequesis con la intención de preservar su integridad”, sostiene el fallo.

Los integrantes de la Sala J del tribunal, Beatriz Verón, Marta del Rosario Mattera y Zulema Wilde, se pronunciaron así sobre los hechos ocurridos el 12 de abril de 2005, en la sede de la Parroquia-escuela del barrio porteño de Liniers.

La niña, de ocho años, había concurrido a la clase de catequesis y al salir hacia un patio interno de unos 300 metros “como producto de un resbalón cayó de forma violenta al piso sufriendo un golpe cuya consecuencia resultó una doble fractura de codo”.

Para los jueces, “ha quedado comprobado el incumplimiento por parte de la demandada de las normas de seguridad que la obligaban, teniendo en cuenta que detentaba al momento del hecho la guarda de la menor y sus otros compañeros del curso de catequesis”.

“Cuando el niño se encuentra en el colegio, por haberse desplazado circunstancialmente la guarda material que ejercen los padres sobre él, su vigilancia y cuidado están a cargo del establecimiento educativo, por intermedio de sus autoridades, especialmente el maestro de grado. Por tanto, si se producen perjuicios en dicho ámbito, se presume la ausencia de vigilancia, justamente en un lugar donde los padres envían a sus hijos para que se los vigile y controle”, sostuvieron las juezas.

Comentarios

Ingresa tu comentario