Buenos Aires, 22/09/2017, edición Nº 1773

Liliana Porter en la Galería Ruth Benzacar de Villa Crespo

La artista vuelve a poner en escena a sus diminutos y ya célebres hombrecitos,

(CABA) La galería Ruth Benzacar abre sus puertas en Villa Crespo con una muestra de Liliana Porter, “Reparar el piano y otros compromisos“, en donde la artista -radicada en Nueva York hace 50 años- vuelve a poner en escena a sus diminutos y ya célebres hombrecitos que en esta oportunidad restauran, pintan, crean y construyen a su paso, en un marco de escenas poéticas y breves, de contundente belleza.

Se trata de una selección de trabajos recientes que incluye obras sobre papel, instalaciones y objetos, donde sus hombrecitos, cada vez más diminutos, se abocan con concentración a sus tareas de espíritu “reparador”, como una especie de poética optimista: “Son todas obras esperanzadoras”, dice Porter poco antes de la inauguración.

Obras como “Sin título (reparar el piano)”, “Situación”, “Sostener el hilito”, “Jardinero”, “Reconstrucción: paisaje chino” o “Ellos” integran este conjunto que busca “encontrar el camino, reparar lo roto, embellecer lo cotidiano, tener la paciencia de sostener el hilo“.“Yo creo que soy cada uno de esos personajes, me siento un poco ellos en todos los aspectos. Tienen pequeños gestos que algo pueden cambiar y también tienen algo medio mágico”, agregó la artista que desparrama simpatía y vitalidad.

Como una selección de estrellas, los distintos personajes que han pasado por sus obras, sus fotografías o sus videos -que la artista encuentra en ferias o mercados de pulgas-, se plantan sobre una tarima frente al espectador, un combinado colorido y kitsch que integra un pato de peluche, un conejo que toca las maracas, una nena con vestido naranja, un perro, una diminuta mujer que barre y varios más: “Me cuesta desprenderme de ellos”, confiesa Porter con melancolía sobre la obras que se llama precisamente “Ellos”.

En los últimos años, Porter (1941) incorporó a sus obras este variado elenco de protagonistas que son objetos “inanimados”: pequeñas figuras, adornos, cosas encontradas en mercados de pulgas, que actúan en un tiempo no lineal.

Algo de la cotidianidad, familiar, que se podría desdoblar en distintas metáforas, sobrevuela estas piezas e instalaciones, como algunos paisajes sobre hojas rayadas de cuaderno de colegio, otros cuadros que exhiben una diagonal que empieza en el papel y sigue en el espacio de la pared, un monje que ofrenda un arena coloreada, unas flores sin terminar de ser bordadas sobre una tela.

Existe un humor esperanzado detrás del tema de las correcciones, en esa insistencia de encontrar la fórmula para que la cosa “esté bien”, y en el intento de reparar el piano, que alguna vez fuera víctima del hombre con el hacha en una muestra que se vio en el Malba.

La obra de Porter forma parte de prestigiosas colecciones como el MOMA de New York, la Fundación Daros en Suiza, la Tate Modern en Londres, la Colección Patricia de Cisneros, la Biblioteca Nacional de París; el Museo Reina Sofía de España; y el Museo Tamayo de México.

La versatilidad es la marca registrada de la artista quien trabaja con grabado, dibujos, instalaciones, objetos, proyectos de arte público, fotografía, film y video, tal vez una herencia de su padre, Julio Porter, quien escribía, dirigía, hacía teatro, cine y radio.

Esta muestra representa además la inauguración oficial de la galería en su nueva sede -luego de abandonar el mítico subsuelo de la calle Florida- ahora en un galpón de 650 metros cuadrados, de amplísimos techos, transformado en un tradicional cubo blanco, en la calle Juan Ramírez de Velasco 1287.

Se trata de una mudanza que forma parte del desembarco de varias galerías de arte hacia esa zona de la ciudad y que la propia Orly Benzacar -su directora- comparó con la movida que hubo en Nueva York de galerías, de Soho hacia Chelsea.

La tarea de remodelación de este antiguo depósito industrial estuvo a cargo del joven arquitecto Nicolás Fernández Sanz (1983), quien buscó transformarlo un “espacio árido para ser forestado por artistas”.

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