Buenos Aires, 12/12/2017, edición Nº 1854

Exclusivo: Legislatura post 2015, recambio de pesos pesado y livianos

El año que viene se termina el segundo mandato de una gran cantidad de legisladores de perfil alto, lo mismo ocurre con periodos que iniciaron en 2011. (CABA) La Legislatura, tal la conocemos hoy en día, con sus dinámica y sus liderazgos, se termina.  Es cuestión de meses. Ahora se vota el presupuesto, luego cae el receso de verano y a la vuelta ya va estar ahí tintineando la cuenta...

El año que viene se termina el segundo mandato de una gran cantidad de legisladores de perfil alto, lo mismo ocurre con periodos que iniciaron en 2011.

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(CABA) La Legislatura, tal la conocemos hoy en día, con sus dinámica y sus liderazgos, se termina.  Es cuestión de meses. Ahora se vota el presupuesto, luego cae el receso de verano y a la vuelta ya va estar ahí tintineando la cuenta regresiva para ir a las urnas —analógicas o digitales—, lo que va a marcar el fin de una época en la Ciudad. Para algunos brillante, para otros con pactos y cuestionamientos.

En síntesis, los referentes, pesos pesados de Perú 160 dejan su banca, se va su segundo periodo parlamentario. No hay renovación posible.

Bien vale primero un repaso sobre el oficialismo, que el año que viene pierde a su ficha clave, a su “buscador de votos y consensos”, es decir, al actual Vicepresidente Primero y precandidato a Jefe de Gobierno, Cristian Ritondo.

No sólo eso, ya que la actual presidenta de banca, Carmen Polledo, sigue la misma vía. En la web oficial de la Legislatura figura su entrada en 2009 y exponen la salida en 2015. Polledo llevó adelante votaciones clave este año, luego de un alicaído liderazgo del actual referente en el Ente de Turismo, Fernando de Andreis. Los amarillos revalidaron su mayoría en el recinto en las últimas normas clave avaladas, y se espera repetir a fin de año, cuando se agolpan los temas polémicos.

Los medio pesados Oscar Moscariello y Enzo Pagani buscarán un lugar en algún despacho deportivo o gubernamental (en ciudad o en la tan preciada Nación).

Y después aparecen los “livianos” María Raquel Herrero (buscaría ser comunera), Victoria Morales Gorleri (quizás vuelva a la maternidad y a la crianza de sus hijos), Jorge Garayalde (retornaría a la actividad privada, orientada al turismo porteño, con la inauguración de un hostel en 2016, junto a su esposa) y Diana Martínez Barrios (vuelve a su hogar) completan la nómina oficialista de no renovables.

En la oposición K también habrá bajas notorias. La actual presidenta de bancada, Gabriela Alegre, también dice adiós y se “reciclará” en organismos ligados a derechos humanos. Tras ella, la referente de Nuevo Encuentro, Gabriela Cerruti, deja Perú 160 (se habla que está trabajando en un proyecto editorial).

Una encrucijada se le avecina a Aníbal Ibarra, quien también se queda sin periodos en la Legislatura. Pasado su segundo mandato no podrá renovar. Anunció en los últimos días su intención de ser precandidato a Jefe de Gobierno por el FpV. Fuera de eso, tras toda una vida en la función pública, también es difuso dónde irá el ex Jefe de Gobierno, sin capital político propio dentro y fuera de la Legislatura.

Ahora, toca la nómina de diputados porteños que ingresaron en 2011. Por este costado el PRO tiene que evaluar si renueva el periodo de Lía Rueda, José Luis Acevedo, Daniel Presti, Francisco Quintana, Gabriela Seijo, Christian Bauab (reemplazo del rabino Bergman)  y Daniel Lipovetzky. Fuentes consultadas por parabuenosaires.com confiaron que “como mucho, uno de estos nombres, renovará su banca”.

Desde la oposición, se pone en juego la renovación del Vicepresidente Segundo y del Tercero, Juan Carlos Dante Gullo (FpV) Y Maximiliano Ferraro (CC). Muchas chances tiene Gullo de renovar su banca.

María Rachid (FpV), Edgardo Form (NE) —recomendado de Heller— y el flamante Fernando Muñoz (FPP) —militante ibarrista— completan las bajas en el interbloque K. La chance de renovar depende en primera instancia del humor del partido K el día de cerrar listas.

Un caso difuso que acontece es el de Claudia Neira, quien llegó a Perú 160 en 2011 de la mano de Pino Solanas por Proyecto Sur y a mitad de camino dijo adiós y se recicló como ferviente y activa kirchnerista. Habrá que ver las internas para ver si estará presente en las listas parlamentarias del FpV o si las clases de derecho penal en la UBA full time serán su destino post 2015.

Bien Común, el bi-bloque de Gustavo Vera y Pablo Bergel, puede perder su media naranja: Bergel, hombre que entró también gracias a Pino tendrá que someterse a la votación popular, pero antes encontrar un espacio consolidado para postularse.

Virginia González Gass (PSA) y Alejandro Bodart (MST) también están en esta disyuntiva. Distanciado de Pino, que rema las tormentas de UNEN, estos partidos políticos por separado han mostrado en distintas instancias, como las PASO de 2013, que no tienen suficiente capital político por sí solas. Menos para seguir la dinámica de los últimos años plasmada en las urnas porteñas.

Gass puede que retorne a la docencia y Bodart se medirá con su archienemigo Macri como candidato a Presidente por su partido, pero de legislar habrá que ver el conteo definitivo.

Así  las cosas, más de uno ajusta sus cinturones y revisa el crédito en su celular. Habrá que hacer llamadas a varios lados, rever agendas y pensarse un futuro fuera de Perú 160, aunque cerca del calorcito del poder y los acontecimientos.

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