Buenos Aires, 18/11/2017, edición Nº 1830

Las vallas de Plaza de Mayo cumplieron 10 años

Nadie se hace cargo de sacarlas. Fueron puestas en 2001. La Policía dice que nunca recibió la orden de retirarlas. En medio de la conmoción social y política de fines de 2001, un día la Plaza de Mayo apareció llena de vallas, con el objetivo de preservar a la Casa Rosada ante la situación excepcional de intranquilidad. La crisis se extendió, el clima siguió alterado y las vallas se volvieron...

Nadie se hace cargo de sacarlas. Fueron puestas en 2001. La Policía dice que nunca recibió la orden de retirarlas.

En medio de la conmoción social y política de fines de 2001, un día la Plaza de Mayo apareció llena de vallas, con el objetivo de preservar a la Casa Rosada ante la situación excepcional de intranquilidad. La crisis se extendió, el clima siguió alterado y las vallas se volvieron parte del paisaje. Lo raro pasó más tarde, cuando llegó la recuperación económica, el clima social se relajó y nadie tocó las vallas. Tanto que hoy, después de ocho años consecutivos de crecimiento económico, y con el gobierno más votado desde la vuelta de la democracia, hasta ayer las vallas seguían cruzando todo el ancho de la Plaza de Mayo y dividiéndola en dos, a la altura de las calles Defensa y Reconquista.

El mes pasado, y sin los votos de los diputados kirchneristas, la Legislatura porteña aprobó una declaración por la cual manifestó que “vería con agrado” que el Gobierno de la Ciudad gestione ante el Nacional la liberación de la Plaza de Mayo . La declaración se hizo a instancias del legislador de Proyecto Sur Rafael Gentili, quien dijo: “Cuando son actos favorables al kirchnerismo, como por ejemplo el festejo de la asunción de Cristina, las vallas son retiradas . Luego las vuelven a colocar y cuando se hace una manifestación que al Gobierno no le gusta, como por ejemplo alguna de la CTA, las protecciones quedan allí, para que nadie se pueda acercar”.

Parece difícil, de todas maneras, que cualquier gestión tenga éxito, a juzgar por la experiencia que tuvo el Defensor del Pueblo Adjunto, Gerardo Gómez Coronado. Este funcionario abrió un expediente en 2009, con el fundamento de que “las vallas impiden la libre circulación de peatones, menoscaban el valor patrimonial de la Plaza y constituye un elemento antiestético en uno de los lugares más visitados de Buenos Aires”.

En abril de 2010 Gómez Coronado preguntó formalmente a la Policía Federal qué decreto o resolución había ordenado la colocación de las vallas y en qué fecha está previsto retirarlas. Un mes más tarde se recibió la respuesta: que las vallas habían sido colocadas en 2001 “con la finalidad de resguardar la Seguridad de la Casa de Gobierno” y que “por directivas expresas de las Autoridades nacionales de dicha época se implementó el actual perímetro de seguridad”. Con respecto al retiro de las vallas se informó que “hasta el momento no se han recibido directivas para que se proceda al levantamiento”.

“La realidad es que la Plaza de Mayo forma parte del Area de Protección Histórica y que allí no se puede tocar ni una planta sin que lo establezca una ley y sin que opine, además, el Consejo del Plan Urbano Ambiental (COPUA)”, dijo Gentili.

“Solicitamos la quita del vallado que divide artificialmente la Plaza de Mayo, considerando que ya no existen razones para ello, y para que ésta pueda ser nuevamente ser disfrutada en su plenitud por todas aquellas personas que diariamente se dan cita en ella”, dicen los fundamentos de la declaración que aprobaron los legisladores. Todos reconocen, sin embargo, que es un gesto político, casi sin chance de hacerse realidad.

Fuente: Clarín.

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