Buenos Aires, 23/08/2017, edición Nº 2082

Las prepagas insisten con que no suspendieron prestaciones

Reclaman un aumento de aranceles, amenazan con dejar de atender a sus clientes, pero dicen que todavía eso no ha ocurrido. Aseguran que esperan autorización del Gobierno nacional para imponer los aumentos, tras el resultado de una “evaluación” oficial sobre costos. (Ciudad de Buenos Aires) “La realidad es que no tuvimos ningún problema. Por lo menos hasta ahora no llegaron quejas. Todas las clínicas fueron citadas en el último mes...

Reclaman un aumento de aranceles, amenazan con dejar de atender a sus clientes, pero dicen que todavía eso no ha ocurrido. Aseguran que esperan autorización del Gobierno nacional para imponer los aumentos, tras el resultado de una “evaluación” oficial sobre costos.

(Ciudad de Buenos Aires) “La realidad es que no tuvimos ningún problema. Por lo menos hasta ahora no llegaron quejas. Todas las clínicas fueron citadas en el último mes para presentar su estructura de costos. A su vez, las prepagas también tenemos que resolver la estructura de costos para lo que queda del año. El 7 por ciento que les transferimos a las clínicas es a cuenta de un acuerdo final.” Con estas palabras, Claudio Belocopitt, presidente de Swiss Medical, puso paños fríos al conflicto entre las Empresas de Medicina Prepaga (EMP) y las clínicas que funcionan como prestadores médicos, por los reclamos económicos que están realizando estos últimos. Más allá de que las partes tengan dificultades en ponerse de acuerdo, el abogado Claudio Boada, de la Asociación de Usuarios y Consumidores, indicó a Página/12 que, de acuerdo con la ley que regula la actividad de las prepagas, “estas empresas tienen que hacerse cargo de la atención de sus afiliados, ya sea en sus propias instalaciones o con terceros”.

El conflicto entre los prestadores médicos (clínicas) y las prepagas se da todos los años. Antes de la sanción de la ley que regula a las EMP, las empresas aumentaban sus cuotas periódicamente, sin someterse a un análisis de su estructura de costos. Con la aplicación de la norma, estas empresas están obligadas a presentar sus costos y recién ahí se les autoriza posibles aumentos de cuotas. Lo mismo ocurre con las clínicas. En diálogo con este diario, Belocopitt sostuvo que las prepagas “están esperando que se resuelvan los números para cada uno de los sectores”.

Según indicó Boada, en los últimos años “las prepagas aumentaron sus cuotas en un 80 por ciento, muy por encima de la inflación (ya sea la del Indec o la de consultoras privadas)”, cuando la transferencia de incrementos a sus prestadores médicos habría sido equivalente a la mitad de los aumentos aplicados por las EMP. Belocopitt negó esta situación y afirmó que “en los últimos años las clínicas recibieron más aumentos que las prepagas”.

Las clínicas privadas les exigen a las prepagas que apliquen subas equivalentes a las negociaciones paritarias del gremio de salud, incremento superior al 20 por ciento. “Hay que tener en cuenta algo, ninguno pierde plata, ni las prepagas ni las clínicas. El impacto salarial en la estructura de costos de un sanatorio varía entre un 50 y 70 por ciento, por eso no es lógico trasladar el incremento de las paritarias a las prepagas, como tampoco es lógico darles a las clínicas sólo un aumento del 7 por ciento, cuando éstas también ganan mucha plata”, explicó a este diario un médico especializado en la gestión de prepagas y obras sociales. La ley que regula a las EMP establece que las entidades no pueden bajar la calidad de su servicio, por más conflicto económico que tengan con los prestadores. Tampoco pueden modificar su ámbito de cobertura. “Previo a esta situación, veníamos recibiendo quejas de los afiliados a Swiss Medical, quienes eran derivados a clínicas de la provincia de Buenos Aires cuando su lugar de residencia era la Capital Federal”, agregó Boada.

–¿Están aplicando la ley que regula a las EMP? –preguntó Página/12 a Belocopitt.

–Sí, se cumple toda. Todavía estamos esperando algunas resoluciones sobre las patologías preexistentes, pero se está cumpliendo –respondió el empresario.

Uno de los puntos más cuestionados por las prepagas era la posibilidad de aceptar traspasos de usuarios mayores de 60 años, aceptar traspasos con enfermedades preexistentes y la prohibición de aplicar carencias.

–¿Entonces las empresas no quebraron como habían insinuado en su momento?

–Que la ley funcione no significa que no haya problemas. El sector tiene problemas de financiamiento. Pero son las reglas de juego –concluyó el presidente de Swiss Medical.

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