Buenos Aires, 21/11/2017, edición Nº 1833

Las frases oídas en las calles porteñas llegan a Facebook

La página “La gente anda diciendo” es un boom entre los jóvenes, según hoy publica el diario La Nación. (Ciudad de Buenos Aires) En Buenos Aires, a las palabras no se las lleva el viento. Los diálogos, las frases y los murmullos que se escuchan en los colectivos, en la cola del supermercado o en las esquinas menos pensadas aparecen, como por arte de magia (virtual), en “La gente anda...

La página “La gente anda diciendo” es un boom entre los jóvenes, según hoy publica el diario La Nación.

(Ciudad de Buenos Aires) En Buenos Aires, a las palabras no se las lleva el viento. Los diálogos, las frases y los murmullos que se escuchan en los colectivos, en la cola del supermercado o en las esquinas menos pensadas aparecen, como por arte de magia (virtual), en “La gente anda diciendo”, la página de Facebook ( http://www.facebook.com/LaGenteAndaDiciendo ), donde más de 250 mil usuarios recuperan diariamente retazos de conversaciones oídas al pasar. Publicadas en el “muro” o en el Twitter del proyecto ( @gentediciendo ), el impacto de esas huellas verbales es tal que entre todas construyen, a la manera de un rompecabezas, un retrato inesperado y clandestino del espíritu porteño.

La historia de “La gente anda diciendo” comenzó la tarde del feriado del 8 de diciembre de 2011, cuando Ezequiel y Tatiana, dos amigos de poco más de 30 años, disfrutaban del feriado en un bar de la calle Gurruchaga, en Palermo. “Nació como tantas otras cosas en Buenos Aires: de una charla de café”, recuerda Ezequiel, quien trabaja como redactor en una empresa dedicada a la comunicación. Ese día, mientras Tatiana y él arreglaban el mundo, muy cerca de ellos una mujer le achacaba al marido una presunta infidelidad. “En un momento nos callamos para escuchar lo que decían -recuerda Tatiana, con la misma gracia que emplea en sus presentaciones de «stand up»-. Y los dos pensamos lo mismo: ¡qué pena que todas esas frases desaparezcan! Así que, mientras nos íbamos del bar, decidimos armar una página para reunir aquello que se dice e inmediatamente cae en el olvido”.

Ocho meses después, el 23 de agosto del año pasado, La gente anda diciendo apareció por primera vez en Facebook, con las mejores frases que los dos amigos habían recopilado en ese lapso. Y hoy, a menos de medio año de su lanzamiento, una comunidad propia de más de 250 mil personas se sorprende día tras día con los fragmentos de conversaciones que Ezequiel, Tatiana y los usuarios más activos recuperan de la calle para tomarle el pulso a la vida secreta de la ciudad.

Una niña que habla de la Casa Rosada como “una casa de Barbie de verdad”, una señora a bordo del colectivo 85 que pide prestada una tarjeta SUBE (“ni loca pago 3 pesos y pico el boleto”) y una joven temerosa de que su vida virtual la sobreviva (“le voy a dejar mi clave de Facebook a alguien por si me muero, así lo cierra”, oído en el subte B) son sólo algunas de las anónimas celebridades que protagonizan la página, alimentada por usuarios que en total envían y publican entre 500 y 800 frases diarias entre el “muro” y Twitter.

“Esto ya es una red social adentro de la red social, y por eso nos cuidamos mucho de convertir la página en una red buchona -dice Ezequiel-. Para proteger al que dice la frase, quitamos los datos que puedan identificarlo. Y también evitamos publicar aquello que nos indigna, como diálogos discriminatorios o de odio de los padres hacia los hijos. Pero, aún en esos casos, intentamos ser lo más abiertos posible, ya que el proyecto trata de mostrar todo lo que se dice en Buenos Aires. Para bien y para mal, a la página hoy la hace la gente.”

 

Tatiana y Ezequiel coinciden en que los principales temas de las frases que reúne la página son el amor y el desamor, los intríngulis familiares y la catástrofe del transporte urbano, es decir, “una representación de la vida cotidiana de cualquier porteño”, en palabras de Ezequiel. “El boom de la página nos tomó por sorpresa, pero lo que más nos asombró es ver el grado de violencia que hay en la ciudad -concluye-. Se insulta mucho, se agrede de mil maneras. Ojalá algún día la gente se pelee menos. Ese día, la página va a ser aún más divertida”.

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