Buenos Aires, 22/08/2017, edición Nº 2081

Las diez innovaciones locales más interesantes con miras al 2014

Una serie de diez proyectos argentinos, que va desde nanosatélites a dulces para diabéticos, se proyectan como los negocios más interesantes del 2014. (CABA) La competitividad de un país está íntimamente ligada a la “capacidad de agregar valor a los bienes y servicios, a través de nuevos procesos y mejoras basados en la aplicación del conocimiento”, define Vera Brudny, coordinadora del programa de Popularización de la Ciencia del Ministerio de...

Una serie de diez proyectos argentinos, que va desde nanosatélites a dulces para diabéticos, se proyectan como los negocios más interesantes del 2014.

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(CABA) La competitividad de un país está íntimamente ligada a la “capacidad de agregar valor a los bienes y servicios, a través de nuevos procesos y mejoras basados en la aplicación del conocimiento”, define Vera Brudny, coordinadora del programa de Popularización de la Ciencia del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva. “Innovar no es solo inventar, sino introducir mejoras en la calidad de vida maximizando el uso de los recursos disponibles”, aporta Pablo Sierra, excoordinador del concurso Innovar y director del programa de Innovación de la Municipalidad de San Martín. Para que la innovación ocurra es necesario un impulso emprendedor y un contexto que facilite llevar una buena idea a un producto o servicio para el mercado. Aquí, un recorrido por 10 emprendimientos locales con alta proyección.

1. Nanosatélites de exportación El dólar blue no es el único invento nacional que levanta vuelo. La Argentina lanza nanosatélites, construidos por Satellogic, una pyme incubada en Invap y fundada en 2010 por Emiliano Kargieman y Gerardo Richarte, exestudiantes de Matemática en la Universidad de Buenos Aires (UBA), que se animaron a la industria aeroespacial. Su primer desarrollo fue “Capitán Beto”, un nanosatélite de dos kilos de peso, lanzado en abril desde una estación aeroespacial china. Seis meses más tarde, la compañía lanzó a “Manolito”, que incorpora un 80% de componentes nacionales y mejoras en su computadora de abordo, un GPS desarrollado por la firma y paneles solares fabricados por la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA). Con un costo de u$s 200.000 cada uno, los nanosatélites forman parte de una plataforma financiada con $ 10 millones por el Ministerio de Ciencia, INVAP e inversores privados. Sus aplicaciones incluyen el estudio del clima y atmósfera y prueba de sensores.

2. Viviendas acuáticas En lugar de pelearle tierras al río, el arquitecto Jorge Rico y su equipo crearon Flotek, un sistema de viviendas flotantes que convive con los cursos de agua y humedales de modo sustentable. “Permiten el control de los artefactos a distancia, poseen un sistema de tratamiento de líquidos cloacales y aprovechan el agua de lluvia, la energía solar, eólica e hidráulica”, explica Rico, especialista en Arquitectura Bioclimática e investigador de la Universidad Nacional del Litoral, donde su firma fue incubada. El proyecto recibió financiación de la universidad, el gobierno provincial y el Foro de Capital de Riesgo. Tras años de investigación, en noviembre presentó el primer prototipo, una vivienda de dos pisos equipada por $ 250.000 y ya tiene pedidos para construir bungalows acuáticos en las costas de Santa Fe y Rosario.

3. Sembradora de hortalizas La horticultura y, en especial, el cultivo de cebolla, es la actividad económica principal en la zona de Pedro Luro, al sur de la provincia de Buenos Aries. No es casual que en esta localidad de menos de 10.000 habitantes se haya creado la primera sembradora neumática de hortalizas. Por este desarrollo, Ángel Dumrauf, titular de El Pato máquinas agrícolas, junto a sus tres hijos, obtuvo el premio Innovar 2013 en “Producto Innovador”. La firma se dedica desde 1992 a la fabricación de implementos para siembra y riego. Para crear la sembradora, Dumrauf invirtió cerca de $ 400.000, siete años de trabajo y se asoció a una fábrica de maquinaria agrícola de Casilda, Santa Fe, que provee el dosificador neumático que se adapta a distintos tipos de semillas, desde acelga hasta melones. Hoy, las fabrican a pedido para productores de todo el país y el próximo paso es exportarlas.

4. Cámara hiperbárica A raíz de un amigo cuyo hijo padece autismo y le habían recomendado un tratamiento de oxigenación en una cámara hiperbárica, Claudio Teler comenzó a investigar las posibilidades de fabricar localmente estos equipos. Las cámaras hiperbáricas se utilizan para el tratamiento de diversas enfermedades a través de la oxigenación de los tejidos: desde un ACV, hasta la reducción de inflamaciones y contracturas en deportistas. Luego de tres años de desarrollo y testeo del producto, en 2009, Teler y su hijo fundaron Oxavita, dedicada a la producción de cámaras hiperbáricas bajo la marca Revitalair. Además de reemplazar a equipos importados de mayor costo, tienen un sistema de cierre hermético altamente innovador y funcional. La firma vende los equipos en forma directa y otorga franquicias para centros médicos en el país y el exterior.

5. Amplificador de ADN La amplificación de ADN permite obtener varias muestras de una sola molécula y se utiliza tanto para modificar genéticamente una planta como para diagnosticar la existencia de un virus en el cuerpo humano. Se logra mediante un “termoamplificador”, un equipo que desde hace cinco años produce la firma Ivema, inicialmente un taller de reparación de equipamiento médico. “A comienzos de 2006, un cliente nos trajo un equipo para reparar y tuvimos que reconstruir la parte eléctrica. Cuando se lo entregamos, nos preguntó cuánto nos faltaba para hacer un equipo nuevo, a lo que contestamos que sólo la parte mecánica. Así nos asociamos y nació el proyecto”, cuenta Javier Balián, uno de los tres socios de la compañía. Hoy, producen unos 10 equipos por año, pero la demanda por parte de laboratorios y centros de investigación en biología molecular triplica esa suma.

6. Delivery a punto Cansado de que le llegue la pizza fría, el diseñador cordobés Sergio Villareal decidió tomar cartas en el asunto. En 2008, diseñó un contenedor térmico que aprovecha el calor del caño de la moto para mantener la temperatura de los alimentos y lo presentó como tesis en la facultad. Una vez recibido, se contactó con un taller de rotomoldeo de Alta Gracia, su ciudad, para producir una primera partida de contenedores “Heatbox”, que se vendieron a una cadena de pizzerías. Villareal lleva invertidos en su emprendimiento unos $ 150.000 y produce 50 cajas mensuales que se comercializan a $ 1.700 por unidad. El emprendedor piensa ofrecer financiación a sus clientes y espera escalar su producción para cubrir la demanda de gran cantidad de deliveries en los principales centros urbanos.

7. Para replicar las piezas Atentos a la tendencia de los “makers”, personas que les gusta diseñar y fabricar sus propios objetos en casa, Miguel Galante y Santiago Scaine, comenzaron a fabricar impresoras 3D a comienzos de 2012. Graduados en Diseño por la Universidad de Palermo, armaron la primera de ellas y replicaron todas sus piezas para multiplicar la producción. Replikat nació con una inversión de $ 200.000 (50% de un Aporte no Reebolsable del Ministerio de Industria y 50% con fondos propios) y producen unas 15 impresoras al mes para colegios, laboratorios e industrias. “El mercado se irá ampliando cuando los hogares incorporen esta tecnología”, aseguran los socios.

8. Dulces para diabéticos A Constanza Fanego casi se le viene el mundo abajo cuando en 2009 le diagnosticaron diabetes tipo I, a raíz de un pico de estrés. “Siempre me gustaron los dulces y empecé a buscar cómo reemplazarlos. Con ayuda de mi hermana, que es chef, creamos recetas de tortas, brownies y muffins y empezamos a vender online”. Las hermanas fundaron Pipi&Co, una pastelería dedicada a las personas con diabetes. El mercado crece con la expansión de esta enfermedad, que en el mundo afecta a unas 347 millones de personas, según la Organización Mundial de la Salud.

9. Muebles ergonómicos A partir del diseño de una reposera curva, Franco Petrelli convocó a un amigo de la infancia, Gustavo Vaccaro, para invertir $ 70.000 en su fabricación. Luego, se sumaron las respectivas parejas, Andrea D’Urso y María Aronez, y fundaron Nuovo Design, que diseña y comercializa muebles ergonómicos. Producen, en forma tercerizada, una línea de reposeras, sillones y mesas “pastilla”, dos modelos de divanes y un tráiler para motos. Por el diseño y los materiales (fibra de vidrio), la firma recibió distinciones como el “sello buen diseño” y una mención en el concurso Innovar. Para 2014, los emprendedores esperan incursionar en el mobiliario para mascotas.

10. Transporte ecológico Hace dos años, durante unas vacaciones en Río de Janeiro, el locutor Leandro Brumati pensó cuánto más rápido podría recorrer esa ciudad en moto. “Alquilar una bici es poco práctico para distancias grandes y un auto, caro y complicado. Una moto eléctrica, que no contamina ni hace ruido, es la mejor opción por comodidad, velocidad y cuidado del ambiente”, reflexiona. Al regresar, convenció a su amigo Cristian Moraco, artista plástico y broker, de invertir cada uno u$s 20.000 en la compra de una primera partida de scooters eléctricos a una fábrica que los ensambla en La Plata. Así, nació The Green Scooter, inicialmente orientada a turistas, que también apunta a la mensajería empresaria y a ejecutivos que necesitan trasladarse de un punto a otro de la ciudad. El servicio incluye alarma, casco, seguro y la posibilidad de cargar la batería en cualquier enchufe, sin pasar por una estación de servicio.

Fuente consultada: El Cronista

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