Buenos Aires, 23/08/2017, edición Nº 2082

Las casas de Báez de Pinamar valen US$ 1,5 millones

Son cinco propiedades que fueron tasadas por orden del juez Casanello.

(PBA) Abandonadas, con el pasto crecido, la humedad carcomiendo las paredes, sucias, despintadas. Así están las cinco casonas que tiene Lázaro Báez en Pinamar y que fueron tasadas por la Justicia en alrededor de US$ 1,5 millones, a razón de unos US$ 300.000 cada una.

Están desocupadas, con el mobiliario viejo, hace varios años que nadie las alquila. En una de ellas, con pileta, el agua está hedionda.

La electrónica es antigua y los muebles no están en buenas condiciones, al punto que los tasadores que las visitaron no secuestraron nada de valor, a pesar de contar con una orden judicial que los habilitaba a hacerlo.

La visita de los tasadores del Tribunal de Tasación de la Nación se produjo por orden del juez federal Sebastián Casanello, a pedido del fiscal Guillermo Marijuan, que hace una valuación total de la fortuna del empresario preso por lavado de dinero.

Las casas tasadas están en Goleta Hércules 42, Libertador 4197, Poseidón 449, Helade 297 y Troya 783.

Fuentes del gobierno municipal confirmaron a la nación que estas casas mantenían deuda en concepto de tasas, aunque no pudieron aportar el monto acumulado en los años en que Báez las adquirió

En tanto, las averiguaciones sobre los bienes de Báez llevaron a Marijuan a afirmar que ascienden a un poco menos de 100 millones de dólares.

Son estancias santacruceñas, campos, departamentos, edificios, hoteles, galpones, casas de vacaciones, chacras, terrenos, casas de lujo, maquinaria vial, automóviles, empresas, acciones, estaciones de servicio, un club de fútbol y hasta un multimedio.

El último monto informado sobre los bienes del empresario asciende a más de 1373 millones de pesos.

Estas tasaciones fueron realizadas a pedido del fiscal en la causa en que Báez está procesado y preso por lavado de dinero. El fiscal y el juez buscan los bienes de Báez ante un eventual decomiso de toda su fortuna, que ya está embargada. Se trata de asegurar los bienes para que, en la oportunidad que corresponda, puedan ser rematados para el recupero de dinero producto del delito.

Otra hipótesis es que las casas sean parte de la mecánica del lavado de dinero. Se alquilaron entre 2007 y 2008, pero desde hace casi una década están sin uso y en mal estado.

Báez está acusado de lavar dinero que salió del país mediante operaciones desde SGI, o ” La Rosadita”, la financiera de Puerto Madero.

El juez Casanello estimó que el dinero que Báez sacó del país y luego blanqueó asciende a cerca de 50 millones de euros. Báez está procesado por tres operaciones diferentes de lavado.

Sus hijos fueron indagados por el juez Casanello ante la información financiera de las autoridades suizas acerca de que eran beneficiarios finales de empresas radicadas en Panamá y en Uruguay con cuentas en Suiza por donde habían pasado unos 25 millones de dólares.

Los hijos de Báez implicados en la causa son Leandro Báez, Melina Báez, Luciana Báez y Martín Báez.

El juez Casanello aún no definió sus situaciones procesales a la espera de que Suiza complete la información sobre el recorrido del dinero entre la Argentina, Estados Unidos, Europa y Uruguay.

El origen de ese dinero, para Casanello, es la evasión fiscal y, eventualmente, la obra pública. Este extremo lo investiga el fiscal Gerardo Pollicita en otra causa con el juez Julián Ercolini, donde ya fueron indagados Cristina Kirchner y el empresario de la construcción patagónico. Allí se acusa a Cristina Kirchner de beneficiar a Lázaro Báez con obras públicas por $ 16.000 millones.

S.C.

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