Buenos Aires, 21/10/2017, edición Nº 1802

Las bodegas apuestan al “Efecto ícono” para consolidarse en la industria

En un contexto en el que el consumo de vinos de baja categoría retrocede, la premiumización del portfolio es la estrategia elegida. (CABA) Hace una década, un vino ícono encerraba un concepto totalmente diferente al que se maneja hoy día. En ese entonces, cuando recién se estaba gestando el boom de bodegas boutique y en momentos en que las ventajas cambiarias propiciaron una agresiva salida a los mercados internacionales, tener un vino ícono parecía ser un derecho reservado a unos pocos jugadores. Había que...

En un contexto en el que el consumo de vinos de baja categoría retrocede, la premiumización del portfolio es la estrategia elegida.

bodegas

(CABA) Hace una década, un vino ícono encerraba un concepto totalmente diferente al que se maneja hoy día. En ese entonces, cuando recién se estaba gestando el boom de bodegas boutique y en momentos en que las ventajas cambiarias propiciaron una agresiva salida a los mercados internacionales, tener un vino ícono parecía ser un derecho reservado a unos pocos jugadores.

Había que tener prestigio, chapa, historia… demasiadas variables para que alguna bodega que recién estaba dando sus primeros pasos osara aventurarse en este exclusivo camino.

Claro que, con el tiempo, tener un vino ícono se había convertido en una suerte de pulseada hacia el seno de la propia industria, que no tenía tanto que ver con la idea de construir una imagen de marca o de instalar el concepto de lo aspiracional, sino más bien, de medir fuerzas entre bodegas.

En definitiva, las bodegas se peleaban para ver quién tenía el ícono más caro. Hace una década, si alguien lanzaba una etiqueta valuada en $900 -que para ese entonces equivalía a cerca de u$s300- entonces, al mes siguiente podía aparecer otra bodega en el mercado posicionando su ícono unos $100 más arriba.

En definitiva, en esta carrera de precios, el concepto de estos vinos tope de gama parecía ser más un capricho de los bodegueros que una verdadera estrategia de posicionamiento y marketing.

Sin embargo, para bien de los consumidores, los tiempos cambiaron. En los últimos años, más bodegas comenzaron a apelar a la palabra “ícono” para presentar su vino tope de gama.

 

Comentarios

Ingresa tu comentario