Buenos Aires, 19/11/2017, edición Nº 1831

Lanzan colección homenaje a Jorge Álvarez en la Biblioteca Nacional

La Biblioteca Nacional lanzó la colección Jorge Álvarez en la Biblioteca Nacional.  Álvarez es uno de los pilares fundamentales de la cultura musical y librera de Buenos Aires y la Argentina. No solo logró que la gente buscara sus libros por la editorial y no por sus autores, sino que en su trabajo discográfico ha dado difusión a artistas como Papo, Vox Dei y Tanguito. (CABA) La aparición de esta...

La Biblioteca Nacional lanzó la colección Jorge Álvarez en la Biblioteca Nacional.  Álvarez es uno de los pilares fundamentales de la cultura musical y librera de Buenos Aires y la Argentina. No solo logró que la gente buscara sus libros por la editorial y no por sus autores, sino que en su trabajo discográfico ha dado difusión a artistas como Papo, Vox Dei y Tanguito.

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(CABA) La aparición de esta colección “significa hacer lo de siempre, tratar de aportar algo a la cultura argentina”, dijo  Jorge Alvarez, su creador, que con 81 años -apenas dos desde que regresó al país tras un exilio de 34 años en España-, lanzó las “Obras completas” de Germán Rozenmacher (1936-1971) y “Tres historias pringlenses” de César Aira.

La elección de los autores que publica ahora la Biblioteca Nacional no fue fortuita, Rozenmacher fue el hombre con el que Alvarez inauguró su sello editor en 1963, marcando el rumbo -osado para la época, y vanguardista- que desarrollaría hasta su exilio en plena dictadura militar.

“Cuando inicié mi editorial dependía sólo de mí, pero esta colección tuvo el respaldo de la Biblioteca Nacional y entonces pude hacer emprendimientos más difíciles, sólidos y que llevará más tiempo”, afirmó Alvarez en un tono cálido que mezcla con la cadencia que le dejaron tres décadas en España, adonde también dejó una huella ineludible.

“Con apoyo y dinero para hacer las cosas muy bien quedan tomos como los que tengo entre mis manos, 900 páginas con la obra completa de Rozenmacher”, dijo el responsable de un legado que incluye la edición de obras emblemáticas como “Artaud”, el sexto álbum de Almendra, grupo que lideraba Luis Alberto Spinetta.

Se trata de una merecida publicación, porque, “pobre, Rozenmacher tuvo una infancia desgraciada; una muerte infeliz por culpa de una estufa que no funcionaba bien; y con 30 y pico de años escribió obras excelentes, cuentos maravillosos, se transformó en un muy buen periodista y sobre todo habló sobre ser judío en Argentina de una forma que yo admiro, con cariño”.

La edición suma cuentos, obras de teatro, guiones de TV y artículos periodísticos de Rozenmacher, retomando la marca que había dejado con `Cabecita negra` -relato de percepción de época: burguesía acorralada vs desborde popular- que devino hito editorial con dos tiradas agotadas en poco más de un año, a pesar de lo ignoto de su autor.

“Aira responde a una razón sencilla -continuó Alvarez-, no lo había leído en mi vida y enterado de su existencia leí 15 novelas suyas; es un escritor potente y poderoso así que lo llamé, le dije que quería editar un libro suyo que fuera una síntesis de otros, me dijo `te quedarás con las ganas`, le pregunté que me iba a dar entonces y me contestó: `Te voy a dar tres cuentos inéditos`”.

Alvarez creó los míticos sellos Mandioca y Microfón -conocido como Talent-, con los que descubrió a Vox Dei, Tanguito, Pappo`s Blues, Miguel Abuelo o Moris y grabó álbumes emblemáticos como “Artaud”, de Almendra, y “Pequeñas anécdotas sobre las instituciones”, de Sui Generis.

David Viñas, Manuel Puig, Rodolfo Walsh, Félix Luna, Marta Lynch, Leopoldo Torre Nilsson y Quino fueron algunos de los nombres que pasaron por la editorial que llevó su nombre desde 1963.

Luego creó “De la Flor” con Daniel Divinsky, nombre tomado de la exclamación de la desaparecida Pirí Lugones, nieta de Leopoldo, cuando escuchaba el proyecto: “Entonces lo que ustedes quieren es una flor de editorial”, había dicho ese 1967 cuando escuchaba sus intensiones.

El exilio llegó en 1977 cuando lo acusaron de contestatario pero no el silencio, durante sus 34 años en España -regresó a Argentina en 2011- creó los exitosos grupos pop Mecano y Olé Olé, de venta masiva en los 80; y luego produjo a Joaquín Sabina y Manolo Tena.

 

 

Fuente consultada: Télam

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