Buenos Aires, 26/09/2017, edición Nº 1777

La web le gana la pulseada a la TV abierta

Caída del raiting.

Rating tv abierta

(CABA) La TV abierta se apaga con efecto homeopático. Cada nuevo mes, las señales sobre la pérdida del lugar que en la vida cotidiana familiar alguna vez tuvo ese medio se vuelven más elocuentes. Por más cuestionamientos que se le pueden hacer a la medidora Ibope acerca de su método procesal, a esta altura nadie duda de que el consumo televisivo está cambiando: la gente cada vez se sienta más frente a un aparato con conexión a Internet para ver contenidos televisivos que delante del viejo y aparatoso televisor. Ya no se trata de una ambigua percepción, sino de datos concretos. A saber: la TV abierta tuvo en enero de 2014 el más bajo encendido de los últimos once años, según un trabajo realizado por www.television.com.ar. En paralelo, el tráfico en las páginas web de las emisoras sigue incrementándose a un ritmo acelerado.

No hay peor ciego que el que no quiere ver”, dice el refrán popular, y bien vale ese dicho para explicar la inercia de ciertos programadores y productores ante los desafíos que impone la vida digital. El reciente cierre del mes de enero no deja dudas: la TV abierta argentina tuvo un encendido históricamente bajo. Y no se trata de coyuntura alguna, sino de un goteo permanente y a la baja de la audiencia. El acumulado de rating promedio de los cinco canales de TV abierta disminuye cada nuevo enero: del encendido promedio de 32,1 puntos de 2004, pasó a 31,2 (2005), 32 (2006), 28,8 (2007), 27,4 (2008), 26,9 (2009), 25,6 (2010), 25,2 (2011), 25,9 (2012), 23 (2013) y a los 22,3 de esta temporada estival. En síntesis: la TV abierta perdió casi nueve puntos (8,9 para ser más exactos) de 2004 a 2014.

Más allá de la calidad de las propuestas y el poco riesgo artístico que la TV abierta argentina suele asumir, en un mercado de ingresos publicitarios relativamente pequeño para la cantidad de canales y productores, lo cierto es que lo que parece explicar esta disminución de la gente que ve la pantalla local es la posibilidad de acceder a ella a través de otros medios. Inexorablemente, el mayor acceso a Internet de los argentinos y la masificación y maniobrabilidad de los equipos electrónicos están calando hondo en la industria del entretenimiento. La TV abierta no deja de sufrir el embate digital que signa a los medios, a partir de la posibilidad que tienen los ciudadanos de ver los contenidos de la pantalla chica que les interesen cuando y donde quieren, las veces que lo deseen. Mucho más cómodo y placentero que depender de un programador y los vaivenes del rating y los anunciantes.

No es casualidad, entonces, que mientras la gente que ve la TV abierta de manera tradicional disminuye año tras año, cada vez son más los usuarios que ingresan a los sitios de Internet de esos mismos canales. Es decir: la gente apaga el televisor para, en muchos casos, ver esos mismos contenidos en la web de las emisoras. Al menos eso es lo que se desprende al analizar el tráfico y comportamiento de los usuarios en las webs de los canales de la TV abierta argentina en los últimos años. Y aquí no hay diferencia: tanto Telefe (telefe.com.ar) como El Trece (eltrecetv.com) y Canal 7 (tvpublica.com.ar), todas las emisoras incrementaron sus visitantes únicos y el promedio de tiempo de uso de quienes navegan por sus sitios.

Inversamente proporcional a lo que sucede con el rating, la cantidad de usuarios de la web de Canal 7, por ejemplo, aumenta año tras año: mientras en 2010 los visitantes únicos alcanzaron los 3.062.239, en 2011 esa cifra aumentó a 3.307.644, en 2012 llegó a 3.929.448 y en 2013 registró 4.308.281 (a noviembre del año pasado). En cuanto a las reproducciones anuales totales realizadas en tvpublica.com.ar, los videos vistos pasaron de los 3.564.445 reproducciones en 2010 a las 239.978.244 de 2013 (cifra hasta el 27 de noviembre), con una duración media de 5 minutos y 15 segundos (23 por ciento de la duración promedio de los videos). Según informaron desde el canal, los programas de mayor consumo son Peter Capusotto y sus videos, los partidos de fútbol, noticias, los festivales de música popular argentina, las ficciones y Cocineros argentinos.

La misma tendencia hacia la televisión online se percibe en El Trece. Al analizar el flujo de usuarios de eltrecetv.com, se percibe que la cantidad de visitantes únicos de 2013 (a fines de noviembre) en la web del canal fue de 19.980.114. Esta cifra creció exponencialmente, si se la compara con los 2.100.000 que tuvo el portal en 2011. El año pasado, las reproducciones totales a través del sitio fueron 194.945.750 (páginas vistas), con un tiempo promedio de consumo mayor al de la TV pública: la media fue de 7 minutos y 46 segundos, y sigue subiendo. La gente que ingresa a la web también tiene sus propias preferencias, ya que los programas de mayor consumo del año pasado fueron Solamente vos (9.830.535 visitantes únicos), Sos mi hombre (6.482.088), Farsantes (3.988.291), Periodismo Para Todos (3.546.561) y A todo o nada (1.184.549).

En Telefe, el canal líder en audiencia medida en rating de 2013, la evaluación no es muy diferente a la del resto de las emisoras. En su web, la pantalla de Tomás Yankelevich también tuvo una buena performance. Según los datos brindados por el canal, el último año telefe.com tuvo 19.674.456 visitantes únicos. En total, a través de la web se reprodujeron 53.211.000 videos, con un tiempo promedio de 8 minutos y 53 segundos. En telefe.com, la ficción multiplataforma Aliados encabezó las preferencias entre los usuarios, seguidos por Los vecinos en guerra, AM y Avenida Brasil, pese a que la novela de Rede Globo se estrenó a mediados de diciembre de 2013. Todos números que crecen año tras año.

La comparación entre el incremento del consumo web de los contenidos televisivos abiertos y la baja en el encendido de la TV abierta, que se mantiene en el tiempo, puede llegar a ser la clara prueba de que más temprano que tarde los sitios de Internet pasarán a ocupar el lugar central que hoy ocupa el aparato de TV. La otra posibilidad, en todo caso, es creer que el consumo web sólo se explica porque existe la transmisión en la TV abierta tradicional, que la primera no tiene tal nivel de impacto sin la manera clásica de consumir los programas. En todo caso, el escenario actual plantea el interrogante sobre si es posible pensar el futuro de la vida moderna sin que la TV abierta siga siendo el centro del entretenimiento, tal cual se la conoció hasta hoy.

Fuente consultada: Página 12

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