Buenos Aires, 17/12/2017, edición Nº 1859

La Reserva Ecológica recupera su vieja entrada

Tras 12 años de abandono.

Tras permanecer cerrado durante 12 años por su estado de abandono, el Espigón Plus Ultra será reabierto en septiembre. Además, se sumarán 16 hectáreas para recorridos.

reserva ecologica

(CABA) El Espigón Plus Ultra de la Reserva Ecológica, que acompaña el paisaje junto con la renovada fuente de Las Nereidas, recuperará su esplendor y será nuevamente, después de 12 años, la entrada principal al que es uno de los pulmones de la ciudad.
Hacia fines de septiembre, los visitantes volverán a recorrer ese espacio histórico de la Costanera Sur, que permaneció abandonado más de una década. Además, para la misma época se prevé la inauguración de 16 hectáreas nuevas de recorrido con las que contará la Reserva y que conformarán el área más agreste del predio. Las autoridades auguran que el lugar será “muy disfrutado”, sobre todo por quienes quieran observar las 307 especies de aves que conviven en el parque.

En 2002, el gobierno de la ciudad decidió cerrar el imponente acceso central de la Reserva, situado en avenida Achával Rodríguez y Padre Migone, debido a su estado de completo abandono.
Los espacios en el subsuelo del espigón, que solían ser los vestuarios donde hasta la década del 50 los nadadores se cambiaban antes de sumergirse en el río que bañaba las escalinatas, fueron intrusados de a poco por una decena de familias. La estatua de bronce de Ícaro, en homenaje a la travesía del hidroavión Plus Ultra entre España y la Argentina, quedó “semiescondida” bajo un manto de grafitis.

“La puesta en valor del paseo hará que recobre su importancia”, dijo la directora operativa de la Reserva Ecológica, María Inés López Lo Celso, que destacó cuán “hermosa” es la vista que hay desde un extremo del espigón, donde se erige la estatua, hacia la fuente de Las Nereidas, de Lola Mora, que fue reparada y puesta en funcionamiento recientemente.

Una de las primeras acciones que se realizaron desde el Ministerio de Ambiente y Espacio Público porteño en el lugar fue la de levantar y emparejar las copas de las tipas -una especie de árbol autóctona- que rodean el sendero principal del espigón. En tanto, ya se recambiaron las luminarias con lámparas de bajo consumo y se pintaron las barandas.

Para terminar el trabajo de mejoras, que permitirá la reapertura del paseo a fines de septiembre próximo, resta reparar los solados y recambiar los asientos deteriorados de los bancos romanos originales, entre otras cosas. Los viejos vestuarios se reacondicionarán y serán destinados al personal de seguridad, de mantenimiento y de guardia de la Reserva.

La recuperación no se detiene en la entrada. Habrá “más” reserva para visitar. El terreno de la “nueva Reserva”, que ocupa 16 hectáreas en el lado sur del parque, está emplazado en donde funcionaba el obrador de la empresa Covimet, encargada de la concesión de la autopista Illia hasta 2003.

El Poder Ejecutivo porteño había proyectado, a mediados de este año, transformar ese lugar en un centro logístico para una empresa recolectora de residuos; pero dio marcha atrás con ese plan tras una serie de cuestionamientos de la oposición y de organizaciones ambientalistas.

En principio, ese lugar, que cuenta con varios miradores desde los cuales se puede observar el paisaje antagónico entre los imponentes edificios de la ciudad y la densa vegetación de la Costanera Sur, sólo podrá ser recorrido en visitas guiadas.

Según explicó López Lo Celso, para el acondicionamiento del terreno se está utilizando tierra removida de distintas obras realizadas por la Ciudad, como la tomada para la construcción del Metrobus.
Los canteros, en tanto, tienen una base de material orgánico extraído de la limpieza de la Laguna de los Coipos y están rodeados de viejos adoquines que quedaron abandonados en ese predio.

Pese a que el trabajo está a medio hacer y falta poco más de un mes para su inauguración, las cortaderas y los montes de aliso de río ya ocupan gran parte del nuevo espacio recuperado. La vegetación aguarda así la visita de las 15.000 personas que, en promedio, actualmente disfrutan los fines de semana de un rato al aire libre en la Costanera Sur.

Fuente: La Nación

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