La Provincia volverá a manejar fondos que tenían los intendentes

La Provincia volverá a manejar fondos que tenían los intendentes

(PBA) Gran parte del ovillo político que se tejió en torno de las viviendas sociales se empezará a clarificar por estos días. Seguramente la semana próxima habrá un anuncio en la provincia de Buenos Aires. Todas aquellas licencias para construir y controlar obras que tuvieron los intendentes en los años de oro del kirchnerismo volverán a la órbita de la gobernación bonaerense.

El ministro del Interior y Obras Públicas, Rogelio Frigerio, y la gobernadora de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, serán los encargados de anunciar la modificación del sistema de construcción de viviendas sociales que reinó en los últimos años. La medida es simple pero cambia la manera en que se relacionará el poder a través de la entrega de viviendas. El dinero, como siempre, lo mandará la Nación a las cuentas de la provincia. Y desde allí se destinará a obras y viviendas, siempre supervisado por una unidad que fiscalizará y controlará. Asó las cosas, los municipios pasarán de actores principales al lugar de espectadores privilegiados.

Desde hace al menos una década, los gobierno de Néstor y Cristina Kirchner cambiaron la manera de repartir los fondos para casas destinadas a los sectores de menos recursos. Históricamente, el dinero y la potestad se entregaban a los gobernadores que a través de los institutos de viviendas distritales asignaban el Fondo Nacional de Viviendas (Fonavi). Pero después de un acuerdo federal que se firmó en 2004, los gobernadores entregaron gran parte de las facultades de reparto a la Nación.

Y entonces llegó la discrecionalidad. Primero fue la construcción de la transversalidad mediante la que el kirchnerismo salió a buscar gobernadores encantados con el menú que ofrecía la Nación.

La vivienda fue, en ese momento, una de las herramientas de persuasión. Luego, la dupla que formaban el ex ministro de Planificación Federal Julio De Vido y el secretario de Obras Públicas José López apuntó mejor. Ya no bastaba con premiar a ciertos gobernadores y castigar a otros, sino que se enfocó en los intendentes. Así las cosas, se arreglaba directamente con los jefes comunales y se pasaba por encima de los estructuras de los jefes provinciales. NT