Buenos Aires, 15/12/2017, edición Nº 1857

Marcela Pacheco, en huelga de hambre hasta que le “devuelvan la voz”

Fue la conductora del noticiero de Canal 7 hasta que en 2006 no le renovaron el contrato. Desde entonces, casi no tuvo trabajo. Ahora está en huelga de hambre desde el lunes, hasta que el público le “devuelva la voz y su trabajo”. Foto: Perfil (Ciudad de Buenos Aires) Alejada de Canal 7 en 2006 luego que las autoridades no le renovaran el contrato, inició una estricta huelga de hambre...

Fue la conductora del noticiero de Canal 7 hasta que en 2006 no le renovaron el contrato. Desde entonces, casi no tuvo trabajo. Ahora está en huelga de hambre desde el lunes, hasta que el público le “devuelva la voz y su trabajo”.

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Foto: Perfil

(Ciudad de Buenos Aires) Alejada de Canal 7 en 2006 luego que las autoridades no le renovaran el contrato, inició una estricta huelga de hambre en la que sólo toma agua y té. “El médico me advirtió que me iba a destruir el intestino porque además fumo y soy flaca pero no me importa”, dijo.

La ex compañera de Adolfo Castelo, que dio a conocer su situación a través de twitter, fue la cara de la medianoche de Canal 7 durante los primeros años de la gestión de Néstor Kirchner. En 2006 no le renovaron el contrato. “Si no somos generosos y responsables en esta época que nos toca, estamos al horno”, dijo Pacheco. “No está bien que nos mientan todo el tiempo, ni de un lado ni del otro”.

La periodista declaró que fue “el público” el que le quitó la palabra y ahora pide que se la vuelvan a habilitar. “Soy grande y no me banco que me digan qué decir y hacer”. Respecto de Canal Siete, Pacheco afirmó: “Ahora está La Cámpora y nosotros somos todos pelotudos que obedecemos al poder de turno. No podemos bancarnos cualquier cosa”.

Marcela Pacheco nunca fue una conductora convencional. Espontánea, descontracturada y sin pelos en la lengua, siempre hizo observaciones agudas sobre todas las noticias que comentaba.

Además, desde hace años escribe canciones de protesta que se anima a mostrar cuando le dan el espacio. “La palabra debe ser libre. A mí me taparon la boca durante la dictadura y ahora me la tapan quienes dicen representar a la otra parte”, dijo.

La periodista aseguró que está por perder su casa y que ya no sabe qué hacer. “La huelga de hambre es algo extremo pero no quiero dar lástima, prefiero hacer algo”, dijo. “Mi hija menor (de 20 años) trata de disuadirme, la mayor no me dirige la palabra porque sufre mucho por mis formas pasionales”, declaró. “Si me salvan, que me salven. Si no, trascenderé por lo que hice”.

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