Buenos Aires, 25/11/2017, edición Nº 1837

La Plata: incendio intencional destruyó diez aulas de una escuela

En el edificio funciona una primaria y una secundaria. Hasta que se reparen, los alumnos asistirán a un colegio parroquial.

(PBA) Fue un momento de angustia y desconcierto para alumnos, padres y vecinos de la escuela primaria N° 23 y la secundaria N° 81 del barrio Aeropuerto de La Plata. Anteayer un incendio, que se presume intencional, generado en cuatro sectores del establecimiento, destruyó diez de sus 14 aulas y dejó sin clases a unos 700 chicos.

Las familias del barrio aún no salen de la consternación. Sin embargo, la solidaridad de un sacerdote de la zona le devolvió un poco de ánimo a la comunidad: el padre Rubén Marchioni cedió las instalaciones de su flamante escuela parroquial para que los 470 alumnos de la primaria continúen con sus clases.

“Me enteré de la noticia y por la tristeza de la comunidad no me costó mucho decidir ofrecer el edificio escolar que estábamos por inaugurar. Mi madre siempre decía donde comen tres comen cuatro, por eso consideramos que podíamos recibir a estos alumnos y que fueran ellos quienes inauguren las instalaciones de la escuela parroquial, mientras recuperan su edificio”, dijo Marchioni a La Nación.

El flamante colegio parroquial que alojará a los chicos de la escuela 23 está en la calle 8 bis, entre 80 y 81, a más de 20 cuadras del edificio incendiado. Tiene 16 aulas, biblioteca, cine, capilla, sala de lectura, laboratorio y salón de usos múltiples.

“Es difícil aceptar la ayuda y también valiente. No queremos hacerlos sentir mal y vamos a preparar a nuestros alumnos para que los chicos que llegan se sientan a gusto en este colegio. Acá no hay diferencias de escuela privada o escuela estatal. Todos son chicos de una misma república que nos cobija. Es momento de terminar con las diferencias“, dijo Marchioni.

Para que los alumnos puedan llegar a la escuela parroquial, el municipio y la provincia informaron que pondrá transportes que saldrán del establecimiento incendiado. “Fue un gesto muy solidario el del cura párroco, nosotros nos comprometemos a trabajar para recuperar la escuela y que en 2018 los chicos puedan tener de nuevo su colegio en el barrio“, dijo a La Nación Marcelo Di Mario, director provincial de Consejos Escolares.

El fuego destruyó las 10 aulas y generó la pérdida de gran parte del material escolar de la escuela pública de la avenida 7 y 601. Sólo se salvaron cuatro aulas y parte de la secretaría. Allí continuarán las clases los 230 chicos que concurren a la escuela secundaria N° 81.

“Fue una pérdida muy sentida. La escuela era el corazón de esta comunidad. No sólo era el centro de enseñanza, sino el espacio para tratar distintos problemas que tenían padres y alumnos. También funcionaba como centro de actividades recreativas. Ahora, por un incendio intencional, nos quedamos sin la escuela. Pero confío en que la podamos recuperar en poco tiempo”, concluyó Ileana Escudero, directora de la escuela primaria N° 23. NR

Fuente consultada: La Nación

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