Buenos Aires, 25/09/2017, edición Nº 1776

La Plata: alumnos de medicina denuncian un “mecanismo tramposo” en los exámenes

Afirman que el nuevo filtro de la carrera de Medicina en la Universidad de La Plata es el primer año, ya que bochan a casi el 80%

(PBA) Los bochazos masivos que fueron un clásico de los cursos de ingreso a Medicina de la Universidad de La Plata (UNLP) se trasladaron ahora al primer año de la carrera. Luego de la ley que prohibió las restricciones al acceso a la carrera, menos del 20% de los estudiantes pudo aprobar los primeros parciales de asignaturas clave del ciclo inicial: Anatomía, Histología, Biología y Ciencias Sociales.

Pero además, los estudiantes denunciaron que las pruebas son “un mecanismo tramposo, preparado para la reprobación y no para evaluar conocimientos”, según dijo la presidente del Centro, Rocío Mereles. El sistema de evaluación tiene este esquema: los chicos deben imprimir un “formulario” por Internet para cada materia, donde luego deben marcar las respuestas del examen “multiple choice”. Las preguntas se proyectan en un “power point” y cada consigna se exhibe un máximo de 40 segundos. Luego el alumno debe colocar una entre cinco respuestas posibles.

“Las pruebas parciales resultaron una carnicería”, advirtió Mereles. “Está todo preparado para rechazar a los chicos porque los obligaron al ingreso irrestricto”, concluyó la dirigente estudiantil. El año pasado, una ley del Congreso prohibió los sistemas de evaluación de ingresantes que determinaran la eliminación de los aspirantes. Medicina tenía una extensa historia de limitaciones que derivó en un enfrentamiento con las autoridades del rectorado de la UNLP y una pelea jurídica que llegó hasta la Corte Suprema de Justicia.

Pero la ley –impulsada por la diputada kirchnerista Adriana Puiggrós– derrumbó el obstáculo en La Plata y en otras facultades de medicina del país.

“Es una consecuencia directa de la eliminación del curso. Los alumnos no están preparados porque vienen mal capacitados del secundario. Además la unidad académica tuvo que pasar de 450 alumnos a 3.300 que entraron en 2016 al primer año”, explicó la decana de Medicina, Ana Lía Errecalde. La funcionaria consideró que la metodología de exámenes se usa en otras universidades como la UBA. “40 segundos para una respuesta sobre anatomía es una eternidad”, evaluó Errecalde. Y se quejó por la falta de recursos para afrontar la masividad de ingresantes. “Los docentes no son de goma y los espacios tampoco. No podemos dictar las clases que había el año pasado y las preguntas son las mismas. No hay mayores exigencias”, dijo la directiva.

El régimen de cursada tiene una exigencia adicional: los estudiantes que reprobaron el primer parcial de cualquiera de las materias no tienen chances de seguir en el curso. Hubo una prueba y un recuperatorio. Los desaprobados deberán comenzar de nuevo en 2017. Y quienes hayan aprobado sólo 3 de las 4 disciplinas el próximo año no podrán seguir con el segundo año porque las correlatividades del programa de estudios lo impide. NT

Fuente: Clarín

Comentarios

Ingresa tu comentario