Buenos Aires, 25/11/2017, edición Nº 1837

La mitad de los porteños no quiere vendedores ambulantes

Los vecinos rechazan a los manteros. La mayoría considera que perjudican a los comercios y sólo aprueban las ferias barriales. El 73% pide que sean reubicados En medio del conflicto por el desalojo de los manteros de la peatonal céntrica Florida, la mayoría de los porteños se manifiesta en desacuerdo con la venta ambulatoria en la Ciudad de Buenos Aires pero defiende las ferias barriales. Al menos así se desprende...

Los vecinos rechazan a los manteros. La mayoría considera que perjudican a los comercios y sólo aprueban las ferias barriales. El 73% pide que sean reubicados

En medio del conflicto por el desalojo de los manteros de la peatonal céntrica Florida, la mayoría de los porteños se manifiesta en desacuerdo con la venta ambulatoria en la Ciudad de Buenos Aires pero defiende las ferias barriales. Al menos así se desprende de una reciente encuesta de Isonomía Consultores que marca que el 51,5% no quiere vendedores ambulantes, contra un 36,1% que opina lo contrario y un restante 12,4% no tiene una posición tomada al respecto. Por otra parte un contundente 69,4% aprueba que sigan existiendo las ventas callejeras sólo en las ferias y solo un 12,5% las permitiría en cualquier lugar. En este último caso la encuesta marca una diferencia y refleja una inclinación y tolerancia de los porteños con los artesanos a diferencia de lo que ocurre con los otros vendedores callejeros.

Entre las razones al rechazo a las ventas ambulantes, el 43,8% de los porteños se solidariza con los comerciantes y opina: “Porque perjudican a los negocios de la zona”. Mientras que para un 36,7% el principal problema es que “invaden las veredas y es difícil caminar”. En cambio para un 17,9% de los encuestados “no representa ningún problema”. Aún más. Según el sondeo, el 72,9% de los consultados considera que los vendedores ambulantes deben ser reubicados y ordenados para vender sus mercaderías. Un 24,2% en cambio cree que tiene derecho a trabajar como puedan para ganarse la vida.

La encuesta de Isonomía fue realizada telefónicamente a 964 porteños de ambos sexos de distintos barrios de la Ciudad.

El pasado 8 de diciembre se sancionó en la Legislatura porteña la ley que establece que no podrá ejercerse el comercio en la vía pública sin el correspondiente permiso, y a su vez entrará en vigor, a los 120 días de promulgada la ley, la modificación del artículo 83 del Código Contravencional, que anteriormente permitía la venta “de baratijas o artículos similares, artesanías y, en general, la venta de mera subsistencia que no implique una competencia desleal efectiva para con el comercio establecido”. Desde entonces, los vendedores ambulantes comenzaron con la protesta, que ya lleva varias jornadas de conflicto y se profundizó el martes pasado tras la decisión de la Ciudad de impedir a los manteros exhibir sus productos sobre la peatonal Florida, considerando que pertenecen a una organización ilícita y que realizan una competencia desleal con los comerciantes de la zona. Incluso en diciembre, los propios comerciantes de la calle Florida realizaron numerosos cortes de tránsito en avenida Corrientes para reclamar al gobierno porteño que desaloje los vendedores ambulantes de la peatonal.

No obstante, la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) reportó que en 2011, en la Ciudad, la venta ilegal alcanzó “los 2.500 millones de pesos, con una evasión sólo por Ingresos Brutos, Monotributo o Régimen General según corresponda de 786,3 millones de pesos”.

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