Buenos Aires, 23/10/2017, edición Nº 1804

La Legislatura aprobó la venta de terrenos públicos en La Boca para construir edificios

El proyecto también incluye ceder parte de las tierras a la Ciudad para que las urbanice, abriendo calles y veredas y haciendo plazas.

(CABA) El barrio de La Boca está más próximo a sumar una nueva urbanización: la Legislatura porteña aprobó en primera lectura un proyecto que busca permitir la construcción de torres en un predio de casi 3 hectáreas cercano al límite con Puerto Madero. Actualmente, estos terrenos pertenecen al Estado nacional, que subastará un 35% del espacio para hacer los emprendimientos inmobiliarios y le cederá un 65% a la Ciudad para que lo urbanice, abriendo calles y veredas y haciendo plazas.

El proyecto, impulsado por el Gobierno porteño y conocido como Catalinas Sur 2 por su proximidad con el complejo de viviendas, fue aprobado con 33 votos a favor y 11 en contra, incluyendo los de los bloques del Frente para la Victoria y el Frente de Izquierda de los Trabajadores. Además, hubo 11 abstenciones. Ahora deberá ser debatido en audiencia pública para, finalmente, volver a ser tratado en el recinto para su aprobación definitiva.

El polígono está delimitado por las avenidas Brasil y Pedro de Mendoza, las calles Gualeguay, Caboto y D’Espósito, y el club de tenis Darling. Como por el medio pasan vías ferroviarias, el plan es dividirlo en una fracción de 1,6 hectárea y otra de 1,2 hectárea, para destinar el 35% a la construcción de torres privadas. En total, se permitirá edificar hasta 150.000 m2 y se podrá hacer un estacionamiento subterráneo equivalente a hasta el 75% de la parcela.

“Del lado de Caboto y Gualeguay se podrán construir edificios de hasta 60 metros de altura y sobre Brasil y Huergo, de hasta 75 metros”, precisó el diputado Agustín Forchieri (PRO), presidente de la Comisión de Planeamiento Urbano de la Legislatura.

El 65% del polígono será para espacio público. Para esto, la futura ley convalida un acuerdo firmado entre la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE) con el Gobierno porteño, que se lo transfiere a la Ciudad. Y al mismo tiempo, rezonifica las tierras para permitir la construcción de oficinas, viviendas y comercios. En medio de las dos fracciones del polígono quedará un espacio verde y una calle paralela a las vías del tren y perpendicular a Brasil. También está previsto abrir una calle oblicua entre Brasil y D’Espósito, y otra paralela a la subida a la Autopista.

En junio pasado, el Tribunal de Tasación de la Nación valuó al polígono, actualmente zonificado como Urbanización Futura, en $ 330 millones, unos US$ 18,5 millones. Pero con la rezonificación, cuando el Estado nacional subaste los terrenos, su valor podría superar los US$ 80 millones. Por eso, el convenio que la AABE firmó con la administración porteña establece que la Ciudad recibirá hasta US$ 20 millones de lo que se obtenga. Esa suma será destinada para obras a definir en la Comuna 4.

Desde el Club Darling salieron a denunciar que una de las hectáreas donde se harán torres forma parte de sus instalaciones desde hace 34 años, a partir de un convenio de uso y el pago de un canon mensual a la Administración General de Puertos”. Según la institución, allí tienen canchas de tenis y de fútbol y un gimnasio, además de una arboleda centenaria. “La sanción del proyecto de ley cambia vertiginosamente las condiciones de vida del barrio y transforma radicalmente la dinámica del club, amenazando seriamente su existencia”, aseguraron en un comunicado. Y reclamaron que Nación y Ciudad desistan de su plan.

Al mismo tiempo, para preservar una zona de espacios verdes, el proyecto aprobado rezonifica como Urbanización Parque otro terreno de dos hectáreas vecino al polígono anterior, en Azopardo, entre Brasil y D’Espósito y el club de tenis. En el predio también funciona la Asociación Vecinal Catalinas Sur, en Azopardo y Necochea, que tiene un permiso de uso vigente hasta 2030.

Algunos vecinos también se oponen al plan. “Esta Legislatura debería defender los intereses de los porteños, en este caso representados por los vecinos del barrio de La Boca -señaló el legislador Adrián Camps (Partido Socialista Auténtico). Ellos han elaborado un proyecto superior, que propone la creación de una Unidad de Gestión Socio Ambiental para esas tierras, priorizando los espacios verdes. Eso es lo que los diputados deberíamos defender”.

“Los vecinos se organizaron y piden espacios verdes para todo el polígono -sostuvo Jonatan Baldiviezo, del Observatorio del Derecho a la Ciudad-. Esto es la continuidad del negocio con la tierra pública que venimos denunciando. El Gobierno toma decisiones de planeamiento orientadas a extender el modelo de urbanización de Puerto Madero hacia La Boca. En ese barrio hacen faltan plazas y viviendas sociales, pero en cambio se autoriza hacer departamentos suntuosos”.

“Caminé por el predio y los vecinos de Catalinas me dijeron que estaban de acuerdo con el proyecto. La regeneración urbana del barrio de La Boca debe seguir el camino del impulso y el desarrollo -aseguró Forchieri-. Proteger un barrio no es dejarlo como está, sino darle la oportunidad de una transformación favorable. Es la renovación urbana equilibrada e inclusiva, y no la visión inmovilista la que garantiza que un barrio sobreviva”. NR


Fuente consultada: Clarín

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