Buenos Aires, 24/11/2017, edición Nº 1836

La leche materna es claves para el desarrollo de los bebes prematuros

En la Argentina, donde cada año nacen 55.000 chicos antes de tiempo

El 28 de mayo de 2003, con 28 semanas y 730 gramos, llegó al mundo Tomás Bentos, el primer hijo de Marcos y Verónica. “Ese día, toda la familia nació prematuramente”, dice su padre. “En la vida, me había preparado para un montón de cosas, pero nunca para eso: de pronto, nos encontramos entre neonatólogos, incubadoras, respiradores, saturómetros… ¡No entendíamos nada!”

Bentos agradece la suerte de que su hijo haya nacido “en el lugar adecuado”: la Maternidad Sardá. Estuvo internado allí tres meses y medio, mientras Verónica se quedaba en la residencia para madres. “Al principio, a Tomy le daban con una jeringa gotitas de leche de su mamá, pero mi señora no tenía suficiente y hubo que recurrir al Banco de Leche Humana (BLH) de la institución”, recuerda. “Esto hizo posible que él, que tenía un déficit nutricional muy grande, recibiera ese alimento fundamental”. Hoy, Tomás tiene 12 años.

Según datos de la Dirección de Estadísticas e Información de Salud del Ministerio de Salud de la Nación, de los 750.000 bebes vivos que nacen cada año en la Argentina, aproximadamente 55.000 son prematuros. Desde el sábado pasado hasta mañana, se celebra la Campaña Semana del Prematuro de Unicef, que surgió en 2010 para concientizar sobre sus derechos. Así, se estableció el “Decálogo de los 10 derechos del prematuro”, y cada noviembre se prioriza uno sobre el que trabajar: en este año, la alimentación con leche materna.

Los BLH tienen un rol clave. Son servicios especializados, responsables de promover, proteger y apoyar la lactancia materna. Dependen de hospitales que son intermediarios entre la leche materna que reciben en donación (sometida a un proceso minucioso: se la analiza, pasteuriza y conserva congelada) y los bebes prematuros. A partir de 2011, cuando se conformó la Comisión Técnica Asesora en Bancos de Leche Materna, se crearon los primeros en la Argentina. Hoy, hay cinco en total: en la provincia de Buenos Aires, Chaco, Córdoba, Mendoza y en la ciudad.

María Luisa Ageitos, pediatra consultora de Unicef, explica: “La leche materna protege al bebe de infecciones a veces mortales, mejora la calidad de su sobrevida, su desarrollo cognitivo, el vínculo con su mamá, incrementa una flora intestinal protectora y evita que se colonice con las temibles bacterias que campean en los servicios de neonatología”.

Roxana Conti, también pediatra neonatóloga y miembro del Consultorio de Lactancia Materna de la Maternidad Sardá, sostiene: “Es muy importante poner en relieve los derechos de los bebes prematuros, que son los más vulnerables por encontrarse en una situación de emergencia nutricional y en un período crítico de su desarrollo”.

Conti cuenta que el banco de la Sardá conserva, por un lado, la leche de las mamás que tienen a sus hijos prematuros internados: estos comienzan a alimentarse con muy pequeños volúmenes, por lo que el excedente extraído puede congelarse, y luego ser procesado y pasteurizado para que ese bebe, u otro, lo reciba. Pero, además, se guarda la leche de otras madres que se acercan a la institución para ofrecerse como donantes. “Cualquier mujer sana que esté amamantando a su hijo, que considere que tiene un exceso de leche y quiera donar, puede hacerlo”, sostiene la pediatra.

Red de Familias Prematuras

En 2014 e impulsados por Unicef, los Bentos y otros padres de bebes prematuros crearon la Red de Familias Prematuras. Sus objetivos son: defender los derechos del prematuro; brindar apoyo, contención y asesoramiento a otras familias que atraviesen la experiencia de recibir un bebe nacido antes de tiempo; colaborar con las autoridades y profesionales de las áreas sanitarias, educativas y de servicios sociales, con el fin de mejorar la atención prestada a esos niños y a sus familias.

Ser donante

Aquellas mamás que esté amantando a su hijo, que consideren que tiene un exceso de leche y quieran donar, pueden contactarse con la Maternidad Sardá, de lunes a viernes de 8 a 14 hs al (011) 4943 5580/5028 (int. 7154). Luego de una entrevista, se le enseña la manera de extraerse leche manualmente, entregándosele un kit para que lo haga en su domicilio, con frasquitos estériles que debe rotular y guardar en el freezer. Una vez que hace un acopio, el BLH envía un móvil a su domicilio para retirarlos y entregarle otros nuevos.

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