La Justicia prohibió las fiestas electrónicas también en los boliches porteños

El magistrado Lisandro Fastman dispuso la medida "en forma provisoria" ante el incumplimiento del Gobierno porteño del plazo que tenía para presentar las fiscalizaciones.

(CABA) Luego de la fuerte polémica que provocó el fallo del juez Andrés Gallardo de prohibir en forma total la actividad nocturna en la Ciudad de Buenos Aires, hasta que el gobierno porteño informara nuevos mecanismos de control para estos eventos, otro juez, Lisandro Fastman (que fue quien suspendió la cautelar de su colega Gallardo) dispuso que además de prohibir los festivales masivos de música electrónica, tampoco se puedan realizar fiestas “de similares características en establecimientos habilitados con otra clase y finalidad habitual”. Es decir, tampoco podrán realizarse fiestas electrónicas en boliches.

En el fallo, al que accedió el diario Página/12, el magistrado indica que desde el Gobierno porteño “deberán arbitrar todos los medios a su alcance para prevenir y evitar que eventos de similares características –aunque de menor concurrencia de público- tengan lugar en establecimientos habilitados con otra clase y finalidad habitual”. En su momento, el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, calificó el fallo de Gallardo como “un disparate”, porque prohibía en forma total la actividad nocturna en la Ciudad. Sin embargo, luego anunció que la Ciudad no autorizará nuevos festivales de música electrónica hasta que quedara conformado un nuevo sistema de control y de reducción de daños.

Gallardo estaba de turno cuando ingresó una demanda presentada por la Asociación Civil Vientos de Libertad, el 29 de abril último, en la que señalaban que todos los fines de semana había fiestas electrónicas en distintos boliches de la Ciudad y en las que se consume variedad de drogas sintéticas, que son las que habrían provocado la muerte de cinco jóvenes en el festival Time Warp en Costa Salguero. Y el magistrado dictó la cuestionada cautelar. Luego, cuando se hizo el sorteo, la causa recayó en el juzgado de Fastman, quien en un acuerdo transitorio con las partes liberó la actividad en los boliches porteños pero solicitó a funcionarios que entregaran en cinco días un informe sobre los controles que hicieron en abril.

Ayer, ante el vencimiento del plazo que tenía el Gobierno porteño de entregar el informe solicitado, Fastman decidió revisar el permiso que había dado para las fiestas electrónicas en boliches y dispuso “con carácter provisorio y mientras se substancian las apelaciones” una serie de medidas: que la Agencia Gubernamental de Control se encargue de que no haya fiestas electrónicas en locales bailables. Que este mismo organismo inspeccione los boliches denunciados en la demanda. Que extremen “los recaudos en el ejercicio de sus funciones habituales de control y arbitrar todos los medios a su alcance para resguardar la salud e integridad física de los asistentes a los locales bailables”. Esto implica, cantidad de asistentes, higiene, ventilación, normas de seguridad y también “hidratación y dispositivos médicos de emergencia”. NR

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