Buenos Aires, 17/12/2017, edición Nº 1859

La izquierda: una alternativa frente a la inequidad

Desde comienzos de la edad moderna la iniquedad ha ido aumentando. Mientras en el mundo nunca se ha producido en la historia la cantidad de bienes y servicios que hay hoy en día, la diferencia entre los más pobres y los más ricos se vuelve día a día más abismal. La izquierda se ha presentado siempre como una alternativa al ya conocido Estado de Bienestar que, pese a cumplir con...

Desde comienzos de la edad moderna la iniquedad ha ido aumentando. Mientras en el mundo nunca se ha producido en la historia la cantidad de bienes y servicios que hay hoy en día, la diferencia entre los más pobres y los más ricos se vuelve día a día más abismal. La izquierda se ha presentado siempre como una alternativa al ya conocido Estado de Bienestar que, pese a cumplir con las demandas sociales, parece haber bloqueado el desarrollo de movimientos que quieran eliminar las diferencias sociales. Opina sobre el tema Marcelo Zlotogwiazda, Economista y periodista.

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por Marcelo Zlotogwiazda

(CABA) En el mundo se producen 500 millones de toneladas de arroz por año, que a razón de unos 45.000 granos por kilo significa que se producen 22.500 billones de granos de arroz. Muchísimo, ¿no es cierto? Pues se producen muchísimos más transistores. En 2009 se producían 250 veces más transistores que granos de arroz. Se estima que ahora el múltiplo es más de mil. Un Mercedes Benz tiene más de 10.000 millones de transistores y un Ipod más de 250.000 millones. Son comparaciones muy usadas para impresionar e ilustrar sobre la velocidad del avance tecnológico en computación, que acelera la obsolescencia del hardware y el derrumbe de los precios (vale más un grano de arroz que un transistor).
Además, el avance tecnológico contribuye a ensanchar la desigualdad social. Así lo plantea el británico Adair Turner, miembro de la Cámara de los Lores e integrante del Institute for New Economic Thinking en un artículo publicado la semana pasada en el portal Project Syndicate. Bajo el título Inequality by the Clic, sostiene básicamente que hay una brecha creciente entre el ingreso de las personas que trabajan en sectores altamente tecnificados y el resto de la sociedad.

Ese portal es, por lejos, el que concentra más firmas influyentes en economía, desde Kenneth Rogoff y Martín Feldstein hasta Joseph Stiglitz y Jeffrey Sachs, pasando por Nouriel Roubini, Dani Rodrik, Michel Boskin y Robert Schiller. En ese marco, llama la atención la frecuencia con la que aparecen notas referidas a la desigualdad. El mismo día que Adair Turner, el presidente del Banco Africano de Desarrollo, Donald Kaberuka, publicó un artículo titulado The Inequality Nightmare, y el día anterior el profesor de Princeton Harold James publicó otro con el título The New Inequality.
No debe sorprender si se tiene en cuenta lo que había ocurrido un día antes en Seattle. El 6 de enero asumió como concejal de esa ciudad Kshama Sawant, una economista nacida en India que había ganado la elección representando a Socialist Alternative, un partido marxista. En su discurso inaugural, Sawant comenzó diciendo: ?Esta ciudad ha hecho brillantes fortunas para los super-ricos y para las grandes corporaciones, pero al mismo tiempo la vida de la gente trabajadora, de los desempleados y de los pobres se hace cada día más difícil. El costo de la vivienda se dispara a las nubes, y la educación y la salud se tornan inaccesible?. Tras señalar como responsables tanto a Republicanos como Demócratas, y calificar de ?espectáculo obsceno? que el ingreso promedio de un Ceo corporativo sea de 7.000 dólares por hora mientras que los peores pagos reclaman que se les pague 15 dólares, se comprometió a seguir luchando por sus banderas de campaña: salario mínimo de 15 dólares por hora, impuesto a los super-ricos y masiva expansión de transporte y educación pública.

No es la primera que en Estados Unidos realiza manifiestos clasistas. En una entrevista por televisión realizada en 2011 pocos días después de que propusiera gravar con un mínimo de 30 por ciento efectivo a todo aquel que tenga ingresos anuales por más de un millón de dólares, Warren Buffett, el cuarto hombre más rico del mundo dijo: ?Hay una guerra de clase desde hace veinte años, y mi clase la ha ganado. Somos los únicos a los que se les redujo dramáticamente las tasas impositivas. En 1992, las 400 personas que más impuestos pagaron en Estados Unidos, tenían un ingreso promedio de 40 millones de dólares. El año pasado el ingreso promedio de las 400 que más pagaron fue de 227 millones, cinco por uno. Durante ese período, la proporción de lo que pagaron sobre sus ingresos bajó del 29 al 21 por ciento. Por lo visto, si hay guerra de clase, los ricos la ganaron?.

En la Argentina, en el 2011 la campaña ?un milagro para Altamira? alcanzó para que el dirigente trotskista superara las Paso y siguiera en carrera para obtener medio millón de votos a Presidente. En las últimas legislativas, el Frente de Izquierda más que duplicó la cantidad de votos, superando cómodamente el millón y llegando al 6,4 por ciento del total nacional (no muy lejos del PRO); consiguió tres bancas en Diputados; y con el 19 por ciento que obtuvo en Salta superó a la lista que apoyaba el gobernador Juan Manuel Urtubey y casi gana la elección. Y en las elecciones provinciales salteñas de noviembre siguieron engrosando la cosecha con un amplio triunfo en la ciudad capital. Esa izquierda tiene creciente presencia en los sindicatos y gobierna varios centros de estudiantes secundarios y universitarios.
En alguna medida imposible de precisar, el Estado de Bienestar fue un freno para el avance de la izquierda en el mundo, porque el sistema satisfacía en parte los objetivos de desarrollo, igualdad y mejora social que proclamaban los partidos marxistas. En la Argentina, ese proceso tomó la forma de peronismo.

Es recomendable que lo tengan presente quienes no quieran que los ejemplos de Seattle y Salta se multipliquen.
PD: el dólar negro está arriba de 11 pesos, las reservas debajo de los 30.000 millones de dólares, en verano hace calor, Messi no ganó el Balón de Oro y Mónica Farro tiene un novio narcotraficante.

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