Buenos Aires, 22/11/2017, edición Nº 1834

La ingeniería del PRO para unificar las elecciones porteñas y nacionales

Carente de figuras convocantes como para encarar con fortaleza más de una elección, Mauricio Macri es consciente de que para obtener un resultado que le permita un razonable posicionamiento de cara a los comicios generales de 2015 tiene que salir bien parado de 2013. Para ello, deberá montar una ingeniería inédita en la Ciudad, con urnas divididas no sólo por sexo sino por edades. (Ciudad de Buenos Aires) Otro detalle...

Carente de figuras convocantes como para encarar con fortaleza más de una elección, Mauricio Macri es consciente de que para obtener un resultado que le permita un razonable posicionamiento de cara a los comicios generales de 2015 tiene que salir bien parado de 2013. Para ello, deberá montar una ingeniería inédita en la Ciudad, con urnas divididas no sólo por sexo sino por edades.

(Ciudad de Buenos Aires) Otro detalle no menor, que sería el real impulsor de la decisión, es la inaguración de las obras más importantes hoy para el macrismo, que no estarán listas hasta el segundo semestre del año. Entre ellas se encuentran la puesta en pleno de la línea A del Subte, con la inauguración de las estaciones San José de Flores y San Pedrito -que no comenzarámn a funcionar en marzo con la reapertura- la estacion Juan Manuel de Rosas de la línea B, y las de obras del Metrobus en la 9 de Julio, entre otras.

Es por eso que, aunque es contrario al espíritu autónomo porteño, que indica que las elecciones locales deben separarse de las nacionales para discutir durante la campaña los temas propios de la Ciudad, el jefe de Gobierno analiza por estas horas la necesidad de usar su “arrastre urbano” para catapultar en una misma boleta a la mayor cantidad de candidatos del PRO al Congreso nacional, y fortalecer de este modo su proyecto presidencial.

Para lograrlo, será necesario que los porteños voten en urnas divididas por edades. En la mayoría de ellas votarán quienes tengan 18 años o más por los cargos legislativos nacionales y porteños, mientras que quienes tengan entre 16 y 18 años sufragarán en urnas especiales, en donde sólo podrán introducir boletas para las bancas nacionales.

Si bien hasta el año pasado el desbloblamiento era dado por hecho dentro del PRO, ahora Macri se inclinaría por atender los resultados de laboratorio que esgrime su ministro de Gobierno Emilio Monzó, y unificaría las elecciones.

En la Justicia electoral, los jueces que entienden en la Ciudad no ven mayores inconvenientes operativos, y estarían en dispuestos a hacerle el favor al macrismo.

El problema lo tendrán los partidos vecinalistas, que de no hacer alianzas, sus boletas quedarán huérfanas de candidatos para la contiendad nacional, y por consecuencia, en clara desventaja competitiva ante el electorado.

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