Buenos Aires, 20/09/2017, edición Nº 1771

La historia porteña, a través de los sombreros de todas las épocas

La exhibición del Museo de la Ciudad se inaugurará este viernes a las 19 y se podrá visitar hasta el 25 de noviembre en Defensa 219 de lunes a viernes de 11 a 19, sábados, domingos y feriados de 10 a 20. (Ciudad de Buenos Aires) “Cuando los porteños tenían otras cosas en la cabeza” es el nombre de la muestra que exhibirá a partir de mañana el Museo de la Ciudad y...

La exhibición del Museo de la Ciudad se inaugurará este viernes a las 19 y se podrá visitar hasta el 25 de noviembre en Defensa 219 de lunes a viernes de 11 a 19, sábados, domingos y feriados de 10 a 20.

muestra-sombreros-museo-de-la-ciudad-parabuenosaires.com

(Ciudad de Buenos Aires) “Cuando los porteños tenían otras cosas en la cabeza” es el nombre de la muestra que exhibirá a partir de mañana el Museo de la Ciudad y que recorre la historia del accesorio que supo ser insignia de lujo.

Además, marcó una época en la vida de los porteños desde fines de siglo pasado hasta su decadencia final hacia la década del 60.

Cerca de cien sombreros son exhibidos en cinco salas del museo en las que se pueden encontrar desde un llamativo modelo con un gran pájaro embalsamado de color azul hasta sombreros masculinos y hasta cofias que cubrían la cabeza de los bebés.

Recortes de revistas de moda y accesorios que acompañaron históricamente al sombrero como peinetones, corbatas, guantes, zapatos y carteras, también se pueden apreciar en el recorrido.

Strass, plumas, tules y flores son algunos de estos elementos que agregaban glamour a los sombreros: los había altos, tipo plato, de ala ancha y hasta los que se adaptaban al formato de la cabeza para simular cabello, además del catálogo de galeras, bombines y chambergos para exclusivo uso masculino.

Eduardo Vázquez, director del museo comentó a Télam que “con las donaciones que recibimos hicimos una línea de tiempo y en esta ocasión nos pareció interesante mostrar lo que llevaban como moda los porteños en sus cabezas”.

“Jugamos con el título porque vivimos una época en la que queremos estar un paso adelante de todo. El nombre de la muestra es una llamada de atención a los tiempos que corren”, explica.

“La historia del sombrero se remonta a las más lejana antigüedad ya que protegerse del sol y la lluvia fue una imperiosa  necesidad -sostiene-. La palabra sombrero indica la intención de que es algo relacionado con la sombra, que obviamente nos procura al mantenerlo en la cabeza”.

Pero al objeto que provee la sombra había que aggiornarlo según la época y la ocasión: los había muy grandes, de paja, de fieltro, de paño, capelinas, gorras, cintas, bombines, galeras, sombreros para la lluvia, para el sol, de verano, y los que estaban destinados para distintos momentos del día.

El sombrero, a través de los años, dejó de ser sólo un objeto utilitario para transformarse en parte de la indumentaria de hombres y mujeres: en el recorrido por el tiempo al que invita esta muestra se puede ver una gigantografía original en la que se ve pintada a una mujer que representa a “La República Argentina”, con su gorro frigio rojo, una especie de caperuza cónica, pero con la punta curvada hacia adelante.

Una vitrina especial guarda los recuerdos de los gorros que utilizaban los bebes a principios del siglo pasado. Algunos de los porteños paseaban por las calles con cofias realizados al crochet, con hilo blanco, o realizados con tela y adornados con grandes moños o puntillas de hilos.

Hasta los fanáticos del fútbol no dejaron pasar esta moda de lado: entre el material exhibido hay una boina de pana beige tiene bordada la inscripción “AFA 1909-10”.

Tampoco faltan las fotografías que marcaron una época como la del escritor francés Anantole France cuando visitó Buenos Aires en 1910 y fue retratado por una amiga porteña luciendo su sombrero.

El Hipódromo de Palermo también fue un marco de los caballeros, pero sobre todo de las damas que consideraban adecuado lucir sus  gigantescos sombreros, que se sostenían con pinchos que servían también como armas de defensa.

En la Rambla de Mar del Plata, por otro lado, se lucían modelos veraniegos adornados con cintas anchas que marcaban el comienzo de la copa. Estos y otros retratos más, dan cuenta de la importancia del accesorio.

Los zapatos también ocupan un lugar especial en “Cuando los porteños….”: una vitrina repasa la historia desde 1915 hasta fines de los 70, con botines femeninos acordonados, tacos princesa, los primeros stilettos y las plataformas de corcho de todo tipo de material y color.

También acompañan a la muestra vitrales con carteras, abanicos, peinetones, corbatas y un espacio muestra cómo los sombreros se reflejaron en las figuritas con brillantina que usaban las nenas para jugar.

Comentarios

Ingresa tu comentario